23 de julio 2003 - 00:00

Tropas de EEUU mataron a los 2 hijos de Saddam

En el hecho más importante desde el 9 de abril último, cuando se produjo la caída del régimen de Saddam Hussein ante el avance estadounidense sobre Bagdad, fueron muertos ayer en el norte de Irak Uday y Qussay Hussein, los dos hijos del ex líder iraquí. Ambos -considerados sus herederos políticos- fueron sorprendidos en una casa de la localidad de Mossul. Una persona los había delatado el lunes a la noche, tentada por la recompensa de 15 millones de dólares por cada uno ofrecida por Estados Unidos y que, se anunció ayer, será pagada. De esta manera crece la sospecha de que Saddam se encuentra todavía en territorio iraquí y cerca de sus perseguidores. El hecho causó gran alivio en la Casa Blanca, acosada por una sucesión de muertes de soldados estadounidenses en Irak y por la revelación de falsedades en los argumentos para justificar la guerra. Así, el presidente George W. Bush espera recuperar terreno en su últimamente menguada popularidad, algo vital para encarar la campaña por la reelección el año que viene.

Tropas de EEUU mataron a los 2 hijos de Saddam
Washington (El Mundo, La Vanguardia, AFP, EFE, Reuters) - Estados Unidos anunció ayer que mató a dos hijos de Saddam Hussein en una opera-ción en Mossul (norte iraquí), por lo que consiguió su mayor éxito desde que declarara el fin de la guerra contra Irak. El presidente George W. Bush celebró que la muerte de estos dos dirigentes del régimen saddamista garantiza que éste no volverá a Irak. Este hecho hace crecer las sospechas de que Saddam podría encontrarse aún en Irak.

La muerte de Uday y Qussay, producto de una incursión militar, fue confirmada tras varias horas de espera en Washington, por el más alto comandante militar estadounidense en Irak, el general Ricardo Sánchez.

•Noticia positiva

Para Bush, «es una garantía para el pueblo iraquí de que el régimen ha caído y no volverá», afirmó el portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan. Este señaló a los periodistas que Uday y Qussay Hussein eran «líderes de un régimen brutal», por lo que su muerte es una «noticia positiva» para Irak.

«Cuatro personas resultaron muertas» durante la operación «y hemos confirmado que Udai y Qussay Hussein están entre ellas», declaró Sánchez a la prensa en Bagdad, en una intervención retransmitida en directo al Pentágono. «Contamos con fuentes múltiples para identificar esos individuos», afirmó el general.

Uday y Qussay «murieron durante una feroz batalla. Se resistieron a ser arrestados», dijo el general Sánchez, indicando que un informante alertó a las fuerzas aliadas la noche del lunes, por lo que se supone que recibirá los quince millones de dólares que había de recompensa, según dijo Sánchez.
La operación, que duró varias horas, fue realizada por militares de la 101ª división aerotransportada y fuerzas especiales.

La Casa Blanca eligió que fuera el Pentágono quien diera la noticia, la oficina de defensa puesta en el ojo del huracán por la falta de resultados en la lucha contra el terrorismo y las invenciones para justificar la invasión. Saddam y sus hijos estaban desaparecidos desde la caída de Bagdad el 9 de abril.

La Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA) estima que el ex presidente iraquí vive probablemente y que sí es suya la voz que se escucha en las cintas de audio difundidas hace poco en las televisiones árabes, incitando a la resistencia contra las fuerzas estadounidenses.
Por Hussein hay una recompensa ofrecida de 25 millones de dólares.

•Dificultades

La noticia llega en un momento en que el Ejército y la administración estadounidenses enfrentan una serie de dificultades políticas y de seguridad. Al menos 39 soldados estadounidenses han muerto en los casi cotidianos ataques de guerrilla desde el 1 de mayo, día en que Bush proclamó el fin de las principales operaciones militares en Irak.

El administrador estadounidense de Irak,
Paul Bremer, mostró regocijo tras enterarse de la muerte de dos hijos del derrotado presidente iraquí. «Ciertamente son buenas noticias para el pueblo iraquí», dijo Bremer. «Son buenas noticias para nuestras fuerzas, que demostraron, una vez más, un profesionalismo sorprendente», agregó.

Qussay, de 37 años, era jefe de las fuerzas especiales de seguridad y figuraba como el as de trébol en el juego de cartas militar de las 55 personalidades más buscadas por los estadounidenses. El as de corazón era Uday, de 39 años, quien además era el jefe del grupo paramilitar de los Fedahiyines de Saddam.

En el plano internacional, la mayoría de los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU coincidieron en reclamar «soberanía» para los iraquíes, más autoridad para Naciones Unidas y el «final de la ocupación» británico-estadounidense.

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