Trump despidió a su jefe de campaña
-
Vance viaja a Pakistán para liderar un diálogo clave con Irán en medio de la tregua
-
Las mejores imágenes de la Luna obtenidas por Artemis 2
Donald Trump junto a su hijo Eric (derecha) y su exjefe de campaña Corey Lewandowski (izquierda).
Finalmente se determinó que no había razones para procesar a Lewandowski, quien estuvo varios días fuera de la campaña.
Además, en abril pasado Trump contrató a Paul Manafort, un experimentado gestor de campañas del Partido Republicano, para encargarse del manejo de los delegados de la fuerza política que serán los responsables de tomar las decisiones en la Convención Nacional republicana de julio próximo.
Desde el inicio, los principales medios estadounidenses informaron sobre supuestas desavenencias entre Lewandowski y Manafort.
Pese al cambio de mando, la campaña de Trump sigue recorriendo el camino de lo políticamente incorrecto e incomodando a los propios.
Uno de los temas que más reactivó el discurso virulento del magnate fue la matanza en Orlando, cometida el 12 de junio pasado por un presunto homofóbico estadounidense hijo de afganos que reivindicó a la milicia Estado Islámico (EI).
Trump dio una serie de pasos desafortunados tras la masacre -como nuevos llamados a prohibir la entrada de musulmanes a Estados Unidos- que dieron pie a fuertes críticas de líderes republicanos y tuvieron un impacto negativo en las encuestas para sus aspiraciones presidenciales.
Incluso, llevaron a que patrocinadores corporativos, como Apple y JPMorgan Chase, se abstengan de financiar la convención de nominación del partido, a celebrarse en julio próximo en Cleveland.
Ayer Trump redobló la apuesta y propuso, en una entrevista con la cadena de noticias CBS, crear perfiles raciales y por religión de los musulmanes para detectar más fácilmente a posibles extremistas.
"No es lo peor que se puede hacer", aclaró el magnate, quien además agregó que la clasificación de las personas según su raza y su religión era "sentido común".
La campaña de Trump también fue duramente criticada por su decisión de retirar las acreditaciones a todos los periodistas del Washington Post que cubrían sus actos y reuniones.
El magnate neoyorquino decidió revocar las credenciales periodísticas del "falso y deshonesto" Washington Post por la "cobertura increíblemente inexacta" del diario sobre su reacción tras la masacre de Orlando.
Desde la masacre, la reacción virulenta de Trump le costó varios puntos en las encuestas.
Según una encuesta de CBS, un 51% de los estadounidenses desaprobó la reacción de Trump ante la matanza de Orlando, mientras un 25% la aprobó.
Estas cifras se reflejaron hoy en el último sondeo publicado por la Universidad de Monmouth, en Nueva Jersey. Este estudio dio a Hillary Clinton una intención de voto del 47%, frente a un 40% de Trump.




Dejá tu comentario