Bagdad (ANSA) - El régimen iraquí hizo desfilar ayer en Bagdad a miles de hombres en armas, entre ellos varias decenas de combatientes «ya listos para acciones suicidas», en tanto que prosiguió con la destrucción de otros nueve misiles Al-Samud II, en cumplimiento de la orden de las Naciones Unidas.
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En el marco de una política que alimenta día a día el furor de la población iraquí y al mismo tiempo busca aplacar a los Estados Unidos, miles de jóvenes agentes de policías y de las fuerzas de seguridad interna desfilaron armados, sobre camionetas pick-up dotadas de ametralladoras, por el norte de Bagdad. Entre ellos había varias decenas de «candidatos al suicidio», listos para sacrificarse como bombas humanas contra las tropas norteamericanas. Informate más
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