Un millón de fieles lo despidió en Cracovia
-
Pakistán confirmó que EEUU e Irán alcanzaron un acuerdo de paz en Medio Oriente
-
Chocaron dos helicópteros en Río de Janeiro: seis muertos y uno de ellos era Gaspi, el influencer argentino
Un millón de personas homenajeó ayer a Karol Wojtyla, el Papa polaco, en Cracovia.
La emoción llenó Blonie, un lugar emblemático para Karol Wojtyla, no sólo por esa misa multitudinaria de la última visita a la ciudad de la que fue arzobispo. La marcha blanca de ayer reproducía la vivida en 1981 bajo la conmoción por el atentado de Ali Agca en la Plaza San Pedro y también entonces protagonizada por los jóvenes de Cracovia.
Blonie esperó la llegada de la marcha, que partió de la Basílica de la Ofrenda de Santa María con cantos, rosarios y ofrendas. Más de cuatro horas después, un millón de voces cerró la misa entonando «La barca», la canción más querida de Wojtyla. Un millón de candelas prendidas iluminó la noche.
La mirada al pasado, al recuerdo de un papa «que Dios regaló a Polonia», pero también al futuro, fue el núcleo de la homilía del obispo Szkoden.
Cracovia y la región entera participó en esa misa de vigilia, dominada por rostros jóvenes, tanto en cuanto a los participantes como a la organización.
Muchos de los presentes acudieron a seguir la misa y posterior lectura provistos de bocadillos, termos de bebidas calientes y sillas plegables.

