Londres (Reuters, ANSA, EFE) - El gobierno británico anunció ayer que suavizará las leyes sobre el consumo de marihuana, aunque triplicará las penas vigentes de prisión, con un máximo de 14 años para quienes la comercialicen, provocando una fuerte polémica que el propio primer ministro, Tony Blair, debió salir a aquietar.
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Ante la Cámara de los Comunes, el ministro del Interior, David Blunkett, dijo que bajará la droga a la categoría C, o de bajo riesgo, a partir de julio del año próximo. La medida colocará la marihuana en el mismo nivel de los esteroides anabólicos y hormonas de crecimiento, y poseer pequeñas cantidades de ésta o fumarla en privado será una infracción que no conllevará a arresto. Blunkett anunció también la inversión de cerca de 290 millones de euros en tres años para mejorar y agilizar el tratamiento y recuperación de los drogadependientes.
El anuncio, que antes de convertirse en ley, deberá ser debatido y aprobado por el Parlamento, levantó olas de furia en algunos círculos y propició la renuncia del llamado «zar» británico de las drogas y asesor gubernamental, Keith Hellawell. «La medida está encaminada a despenalizar su uso, más que en cualquier otro país del mundo», dijo Hellawell, al anunciar su renuncia. Sin embargo, en un comunicado, Blunkett dijo que «el gobierno nunca se ha propuesto despenalizar o legalizar la marihuana».
En tanto, el propio primer ministro británico tuvo que salir a la defensa del nuevo programa ante las punzantes críticas del líder de la oposición, Iain Duncan Smith. «Está claro que habrá divergencias de opinión en todas partes. Lo que sería absurdo es que todo el mundo opinara lo mismo», declaró Blair en el Parlamento, donde invitó a los diputados a escuchar las razones del ministro sobre la nueva política.
A ese respecto, Blunkett resaltó que la flexibilización de las normas para la marihuana permitirá a la policía concentrarse más en la lucha contra las drogas más peligrosas. «Tenemos que concentrar nuestros esfuerzos en las drogas que causan más daño y a la vez enviar un mensaje creíble a los jóvenes», dijo.
Gran Bretaña es el país europeo con más muertes relacionadas con el uso de drogas ilegales y cifras oficiales aseguran que el país tiene alrededor de 250.000 abusadores «problemáticos» de drogas fuertes como la heroína. Un informe publicado a fines del año pasado mostró que la marihuana es la droga ilícita más usada en la Unión Europea, y al menos uno de cada 10 adultos en el bloque la ha usado. La proporción de adultos que ha usado marihuana pasa de 10% en Finlandia a 20-25% en Gran Bretaña, Dinamarca, Francia, Irlanda, Holanda y España.
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