Uruguay: dio media sanción el Senado al aborto libre
-
Lula promulgó en Brasil el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea
-
EEUU emitirá pasaportes con un retrato de Trump por los 250 años de la Declaración de Independencia
Tabaré Vázquez
Pese a haber sido presentada por legisladores del oficialismo, la iniciativa no cuenta con la aprobación del presidente Tabaré Vázquez -que es médico-, quien ya advirtió que vetará cualquier ley que despenalice el aborto.
«El aborto siempre es una derrota, un fracaso, es algo que nadie es partidario de vivir. Pero sabemos que una mujer que va a esa situación obligada por una circunstancia económica o emocional no va en un clima de diversión», dijo el senador Julio Sanguinetti, del opositor Partido Colorado, quien votó favorablemente.
Sanguinetti, dos veces presidente (1985-1990 y 1995-2000), estuvo ausente en la votación pasada y su suplente se retiró de sala para no manifestar una posición. Según datos de los legisladores que presentaron la iniciativa, en Uruguay se realizan unos 30.000 abortos anuales en clínicas clandestinas, donde mueren un promedio de 12 mujeres. El costo de esas operaciones llega a los 1.000 dólares.
En mayo de 2004, meses antes de las elecciones presidenciales, el Senado rechazó la despenalización del aborto tras su aprobación entre los diputados. El proyecto había llegado por primera vez al Congreso, luego de naufragar en comisiones legislativas durante años.
En América latina, la despenalización total de la interrupción del embarazo sólo rige en la capital de México. Mientras tanto, en Chile, la presidenta Michelle Bachelet decretó la venta obligatoria de la «píldora del día después» en todas las farmacias, una medida que le valió fuertes críticas de la Iglesia Católica local y la «abstención por motivos de conciencia» en varios de esos comercios, que fueron multados.
El Vaticano teme que sean adoptadas leyes similares en otros países del continente -donde ejerce su mayor influencia-, sobre todo a raíz de unas declaraciones del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, en las que adelantó que el aborto debe ser tratado como una cuestión «sanitaria» y no «moral».
Tras ser electo presidente en 2004, Vázquez dijo que no se opondría a una consulta popular sobre el aborto. Pero para realizar un referendo debe existir una ley aprobada por el Congreso y promulgada por el presidente. Este año se lanzó una campaña en Internet en apoyo a la legalización del procedimiento, luego de que una joven fuera enviada a prisión por practicarse un aborto. Más de 9.000 personas adhirieron a la campaña, entre ellos varios ministros del gobierno de izquierda y personalidades de la cultura local.



Dejá tu comentario