M ontevideo (ANSA, EFE) - El jefe de la fuerza aérea uruguaya, general Enrique Bonelli, admitió que en 1976 fue copiloto de un vuelo clandestino en el que fueron trasladados de Buenos Aires a Montevideo opositores políticos secuestrados.
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«Yo fui el copiloto del primer vuelo», reveló Bonelli en declaraciones que publicó ayer el semanario «Búsqueda».
Ese vuelo, resultado de la coordinación de acciones represivas de los regímenes militares (Operación Cóndor) que gobernaban en esa época en ambos países, se efectuó el 24 de julio de 1976 a partir de una orden del Comando General de la FAU.
El avión trasladó a 22 uruguayos, en su mayoría militantes del Partido por la Victoria del Pueblo (PVP), que estaban detenidos en el centro clandestino de detención conocido como Automotoras Orletti de la capital argentina.
Los uruguayos fueron entregados por militares argentinos, aparentemente con el compromiso de que serían ejecutados como parte de la colaboración entre los gobiernos militares de la Argentina (1976-1983) y Uruguay (1973-1985).
Sin embargo, se presume que los mandos militares uruguayos de la época decidieron no eliminar a los detenidos, que fueron juzgados por la Justicia militar, y liberados años después.
El 5 de octubre de 1976 hubo un segundo vuelo, del que recién se tuvieron noticias recientemente en un informe entregado por Bonelli al presidente uruguayo, Tabaré Vázquez.
«Losdos vuelos fueron hechos con el mismo espíritu, convencidos de que al traerlos les salvamos la vida a esas personas», afirmó Bonelli.
En el segundo vuelo de la fuerza aérea uruguaya, desde Buenos Aires fueron trasladados otros uruguayos detenidos en la Argentina, pero no se tienen detalles de cuántos fueron ni se conoce su destino, por lo que se presume que fueron asesinados.
Hace cinco años, la Comisión para la Paz había llegado a la conclusión de que 26 uruguayos fueron detenidos-desaparecidos en su país durante el régimen militar y otros 150 en la Argentina.
Los detenidos-desaparecidos en Uruguay murieron por lo general en el interior de cuarteles y debido a torturas.
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