Caracas (ANSA, ASN) - ¿Un error periodístico puede ameritar una pena de cárcel? En la Venezuela de Hugo Chávez, aparentemente, sí.
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La Justicia de ese país condenó a seis meses de prisión a la periodista Patricia Poleo, férrea detractora del presidente venezolano, por «difamación» en perjuicio del ministro del Interior, Jesse Chacón, según se conoció ayer.
Poleo, directora del diario local «El Nuevo País», fue condenada por haber publicado en su periódico una foto de un soldado arrodillado al lado de un cadáver durante la segunda intentona golpista de 1992, cuando Hugo Chávez ganó popularidad como líder.
No se prevé que la periodista cumpla la pena en prisión, ya que para penas menores de cinco años se establecen sanciones sustitutivas.
La foto ilustra a un miembro de las fuerzas armadas sobre un cadáver en la toma militar de la televisora estatal el 27 de noviembre de 1992.
Poleo dijo en su periódico que el soldado de la foto era el actual ministro Jesse Chacón, al que acusó de la «sangrienta masacre».
Chacón, un militar retirado que, efectivamente, participó en aquella rebelión militar, demandó a Poleo por «difamación» porque él no es el soldado de la foto.
La periodista reconoció en el juicio que el soldado no era Chacón, pero se dio por satisfecha cuando el ministro dijo: «Jamás hemos negado los hechos del 27 de noviembre; es parte de la historia y se seguirá discutiendo».
El ministro dijo que su única intención con la demanda «no era que la periodista quedara presa, sino demostrar a los venezolanos que su información era falsa, lo cual debe llevar a una reflexión sobre la ética periodística y la función social de la prensa, que no debe usarse para difamar».
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