28 de diciembre 2004 - 00:00

Ya son 24.000 los muertos por sismo y buscan a 20 argentinos

El saldo del trágico sismo en el sudeste de Asia se agigantó ayer hora a hora. El balance parcial de los gobiernos de los siete países afectados consignaba más de 24.000 muertos, 30.000 desaparecidos y un millón de desplazados. De acuerdo con UNICEF, un tercio de las víctimas fatales estaba compuesto por niños. A medida que pasa el tiempo, la acumulación de cadáveres hace temer el surgimiento de epidemias. Entre los muertos hay estadounidenses, europeos, chilenos y brasileños. En Tailandia, por ejemplo, se calcula que un tercio de las víctimas corresponde a turistas extranjeros, un dato que incrementó la preocupación y la angustia en varios países del mundo. Mientras, la Cancillería argentina señaló que se busca a 20 compatriotas que se encontraban en la zona afectada. Lo último que se sabe sobre dos de ellos -un hombre de 34 años y su hijo de un año- es que fueron alcanzados por el maremoto en Tailandia y que habrían sido socorridos. Los expertos temen ahora réplicas muy violentas del sismo del domingo, que alcanzó una intensidad de 9 grados en la escala de Richter, -sin precedentes desde 1964. Además se lamentaron por la falta de sistemas de alerta sobre maremotos en los países asiáticos, lo que impidió -dijeron- que se salvaran miles de vidas.

Para enfrentar el peligro de epidemias, los países afectados por el sismo del domingo apuran la producción de ataúdes y el entierro de las víctimas (izquierda). Los turistas occidentales buscaban ayer abandonar la zona, que sufrió una devastación total (derecha).
Para enfrentar el peligro de epidemias, los países afectados por el sismo del domingo apuran la producción de ataúdes y el entierro de las víctimas (izquierda). Los turistas occidentales buscaban ayer abandonar la zona, que sufrió una devastación total (derecha).
Colombo, Sri Lanka (Reuters, ANSA, EFE, AFP) - Rescatistas escudriñaban ayer con desesperación las aguas en busca de turistas y pescadores desaparecidos por el sismo que el domingo devastó amplias zonas del sudeste de Asia. Mientras las autoridades de esas naciones elevaban la cifra provisoria de muertos a más de 24.000 y afirmaban que al menos 1 millón de personas debió ser evacuada, crecía el temor a posibles epidemias debido a la acumulación de cuerpos en descomposición.

Reportes provisorios revelaron anoche que la mayor cantidad de muertos se registró en Sri Lanka, donde ya se constató que 11.000 personas perdieron la vida.

En India, las víctimas fatales eran cifradas en 7.110, entre ellas al menos 3.000 en los archipiélagos de Andamán y Nicobar, que fueron virtualmente arrasados por el fenómeno y en los cuales hay 30.000 desaparecidos (casi toda la población).


Los informes preliminares estimaban también que en Indonesia murieron 5.000 personas, en Tailandia 1.000, en Myanmar (Birmania) 56, en Malasia 51 y en Maldivas 52, mientras en Somalia (muy distante del epicentro del temblor) fallecieron 40 pescadores y 60 permanecen desaparecidos.

El vicepresidente de Indonesia, Jusuf Kalla, aseguró que la cifra de muertos sólo en la provincia de Aceh puede llegar a 10.000
, lo que aumentaría dramáticamente la cantidad de fallecidos.

El desastre no respetó a nadie: turistas occidentales murieron mientras tomaban sol en las playas, aldeanos pobres se ahogaron cuando sus hogares quedaronbajo las turbulentas aguas del mar, y pescadoresperdieron la vida en sus frágiles botes.

«Tenemos mucho trabajo por delante para recuperar cadáveres», dijo el primer ministro de Tailandia, Thaksin Shinawatra, quien espera que la cifra oficial de muertos en su país aumente mucho más. Un funcionario tailandés estimó que alrededor de 30 por ciento de los muertos en su país son turistas extranjeros.

Cientos de cadáveres han sido enterrados en fosas comunes en India, mientras que hospitales y morgues en Sri Lanka e Indonesia luchan por aliviar a los heridos y a los familiares de las víctimas.

Sri Lanka ha sido la nación más afectada por el «tsunami», una gigantesca muralla de agua provocada por el mayor terremoto en 40 años con una magnitud finalmente cifrada en 9 grados en la escala de Richter. El sismo se originó en el fondo marino ante la costa norte de Indonesia.

La cifra de muertos en Sri Lanka casi se duplicóayer y se teme que entre ellos haya 200 turistas extranjeros. Según autoridades, el número de víctimas fatales puede seguir creciendo.

Muchas familias en todo el mundo están ansiosas por saber de sus seres queridos que habían viajado a las zonas afectadas durante las vacaciones de Navidad en busca de sol y playas paradisíacas.
Según informaron hasta anoche distintas cancillerías, en la tragedia perdieron la vida al menos 8 estadounidenses, 13 británicos y 13 italianos, además de brasileños y chilenos, entre otros. Mientras, las embajadas argentinas en la zona buscan a los compatriotas desaparecidos (ver página 18).

Al menos siete naciones asiáticas y una en el este de Africa han sido afectadas por la tragedia. Países occidentales, la ONU y hasta el Fondo Monetario Internacional (FMI) han prometido ayuda en efectivo, mientras que geólogos han solicitado el establecimiento de sistemas de alarma que podrían haber salvado la vida de miles de personas si hubieran estado operando.

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