Madrid (EFE, El Mundo, AFP, ASN) - José Luis Rodríguez Zapatero reavivó el debate político en España al acusar a su predecesor en la jefatura de gobierno, José María Aznar, de haber ordenado borrar todos los documentos de las computadoras de la Presidencia, por lo que se perdieron datos sensibles sobre los días que mediaron entre el atentado terrorista del 11 de marzo y las elecciones del 14 de ese mismo mes.
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En medio de una enorme expectativa, Zapatero se presentó ayer ante la comisión parlamentaria investigadora de los atentados del 11 de marzo, como lo hiciera Aznar hace quince días, aunque batió el récord de once horas que había tomado la comparecencia de su antecesor. En respuesta a las acusaciones formuladas por el ex mandatario, el actual jefe de gobierno respondió con la misma dureza al acusarlo de incurrir en un «engaño masivo» en el manejo de la información aquellos días.
En las computadoras oficiales «no había un solo papel, ni un solo dato en soporte informático, absolutamente nada», denunció Zapatero, para agregar que únicamente había «facturas del borrado masivo para ser abonadas por la Administración Pública» por un monto de 12.000 euros. «Es decir, de lo que pasó, actuó, informó, notas que pudieron recibirse, reuniones, actas, constancia o decisiones del 11 al 14 de marzo no hay nada en el gabinete de la presidencia del gobierno», señaló ante preguntas del opositor Partido Popular, cuyo interrogatorio duró 4 horas. Según el diario «El País», la información desaparecida corresponde a los ocho años de gobierno del PP.
• Calificativos
El gobernante calificó como «indecente» la « insidia» del razonamiento de que los ataques cambiaran el voto en las elecciones legislativas de tres días después, que el PP perdió tras ocho años en el poder. Tras afirmar que la responsabilidad de un atentado es siempre de los terroristas, señaló que «la responsabilidad política se basó después en la pérdida de confianza» de los votantes «por el engaño al que fuimos sometidos». «Es brutal e inaceptable la infamia de calificar de cobarde a un pueblo valiente», enfatizó Zapatero. «Todo lo que se dijo posteriormente (desde la tarde del 11 de marzo) fue un engaño masivo, porque no hubo una línea de investigación, ni prioritaria sino en que la autoría era de ETA. Incluso se difundió mediante un telegrama cursado desde el Ministerio de Asuntos Exteriores a la ONU y distintas embajadas», afirmó Zapatero.
«La preparación, la autoría y la responsabilidad de los atentados corresponden en exclusiva al terrorismo internacional de tipo islamista radical», como hasta el momento corroboraron las investigaciones judiciales, que no dieron crédito a nexos de los islamistas con la organización separatista vasca ETA. El mandatario agregó que «la participación española en Irak, elevó el riesgo» de un ataque en España».
Ante las afirmaciones de Aznar del 29 de noviembre de que, en su opinión los autores intelectuales no estaban «en desiertos muy remotos ni en montañas muy lejanas», Rodríguez Zapatero hizo hincapié en que estaban en el centro de Madrid.
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