El club de los siete: los intendentes bonaerenses que dieron el salto a Nación y PBA

Municipios

Son los jefes comunales que fueron convocados para cumplir roles claves en los ejecutivos. El aporte municipal.

Son siete, pero podrían ser más. Al menos eso consideran ellos mismos. Y en las próximas horas podría haber novedades al respecto. Con la llegada de Martín Insaurralde y de Leo Nardini al gabinete del gobernador Axel Kicillof, el club de los intendentes que pegaron el salto hacia los ejecutivos nacionales y de la Provincia de Buenos Aires se agrandó.

Su arribo a las ligas mayores tiene lógica. Tanto el presidente Alberto Fernández como el propio Kicillof saber muy bien que los jefes comunales tienen la territorialidad y el brazo político para ejecutar, en sus diversas áreas, las acciones correspondientes.

“Tanto Martín como Leo vienen de ser intendentes y tienen experiencia en cuestiones locales y territoriales. Creo que la reactivación se logra de abajo para arriba”, dijo el mandatario provincial al dar a conocer la noticia sobre las llegadas de Insaurralde a la jefatura de Gabinete y de Leo Nardini a Infraestructura.

A ellos dos hay que sumarles los cinco jefes comunales que el Presidente tiene, como parte de su gabinete, distribuidos en diferentes carteras. Cuatro de ellos se sumaron con el devenir de la gestión nacional y solo uno asumió desde el minuto cero: Gabriel Katopodis.

El exintendente de San Martín juró el pasado 11 de diciembre de 2019 y desde entonces se puso al frente de uno de los ministerios más de más caja y con mayor poder de acción: Obras Públicas.

Pero no fue el único. Luego se sumaron Jorge Ferraresi (Desarrollo Territorial y Hábitat), desde Avellaneda; Santiago Maggioti (número 2 del anterior), de Navarro; Francisco Echarren (Obras de Transporte), directo de Castelli; y Juanchi Zabaleta (Desarrollo Social), de Hurlingham.

Sobre su arribo a la jefatura de Gabinete bonaerense, Insaurralde aseguró que asume con la prioridad de “recuperar el salario, trabajar con las pymes y acelerar el proceso en materia de seguridad y obra pública”. Y sumó que con los cambios, la Provincia trae “hombres y mujeres de activo trabajo político”. Y concluyó: “Vamos a aportar nuestros conocimientos, trayectoria y experiencia para darle volumen y dinámica a esta segunda etapa”.

Por su parte, el otro intendente entrante, Leo Nardini, manifestó que “viene a complementar un trabajo que venía desarrollando Agustín (Simone) y su equipo” para el cual “nunca se le había puesto tanto presupuesto a las obras públicas en las Provincia. Hoy se está invirtiendo un 11 por ciento del presupuesto”.

¿Pero cuál es el verdadero aporte de los jefes comunales? Consultado al respecto, el senador bonaerense y exintendente de San Antonio de Areco, Paco Durañona, le dice a Municipios que, en el caso bonaerense, “era un planteo fuerte la necesidad de incorporar perfiles que reunieran experiencia política, capacidad de gestión y territorialidad en el gabinete de Kicillof”.

Y agrega: “Es imprescindible comenzar una etapa de mayor articulación y consideración a los distintos actores y sectores de Buenos Aires. Necesitamos un gabinete abierto al diálogo constante y presto a interactuar con los distintos referentes de territorios y regiones. Va a ser imprescindible la búsqueda de consensos para avanzar en reformas imprescindibles y para ello será fundamental la relación con la Legislatura, hasta ahora ausente”.

En la misma línea, el jefe comunal de Carlos Casares, y primer candidato a senador del Frente de Todos por la cuarta sección, Walter Torchio, explica a este medio que “Me parece importante e interesante abrir un abanico de opciones dentro de una gestión donde cada uno puede aportar del lado que más conoce. Los intendentes tienen territorialidad y el aporte de una gestión diferente a la provincial, con una mirada más cercana a las problemáticas de los vecinos”.

Y añade que “es un gesto del gobernador el hecho de permitir generar esta amplitud. Desde lo político y lo práctico debería ser muy positivo para lo que se viene”.

Alejandro Dichiara, a cargo de Monte Hermoso, es conciso y concreto: “los intendentes aportan gestión volumen político y territorialidad. Pero también afinidad. Los intendentes van a querer ir a hablar con Martín”.

El otro salto de fe

Además de la necesidad de sumarlos al Ejecutivo, en la actualidad hay otros 19 intendentes y ex intendentes bonaerenses que buscarán dar el salto a la Legislatura provincial o al Congreso.

Sin dudas, los nombres más fuertes están en el Conurbano y es allí desde donde Mariano Cascallares, intendente de Almirante Brown, buscará arrastrar una buena cantidad de votos desde la tercera sección electoral rumbo a la Cámara baja provincial.

Por la misma sección (la tercera, que pone en juego 18 diputados), quien llegará a la Legislatura es el exintendente de Quilmes, Martiniano Molina. Va como cabeza de la tercera por el PRO. Se trata del retorno tras dos años de ostracismo luego de perder el poder local a manos de Mayra Mendoza. La intención es simple: volver a instalarse para salir a competir para intentar retornar al pago chico como jefe comunal.

Desde la primera sección, rumbo al Senado bonaerense (8 bancas en disputa), estas elecciones marcarán también el retorno de dos exjefes comunales del Conurbano. Joaquín De la Torre (San Miguel) y Ramiro Tagliaferro (Morón) irán en tercer y quinto lugar. El primero entrará seguro. El otro, está en duda.

En el interior, los intendentes también marcaron su peso propio. Pero no todos salieron favorecidos. En la segunda sección (que pone en juego 11 diputados), los alcaldes perdieron su pelea y no podrán encabezar. La lista contará con tres jefes comunales activos: el massista Carlos Puglelli (San Andrés de Giles) va tercero, Cecilio Salazar (San Pedro), quinto y Ricardo Alessandro (Salto), séptimo. Solo el primero tiene asegurado su ingreso.

Del otro lado, Claudio Rossi (Rojas) va segundo en la lista de Juntos y la exjefa comunal de Baradero, Fernanda Antonijevic, en quinto lugar. Ambos tendrán lugar.

Desde la cuarta sección (7 senadores), la jefa comunal de General Arenales, Érica Revilla, pegará el salto legislativo para poder trabajar desde La Plata en su otro rol: vicepresidenta del comité bonaerense del radicalismo. Encabezará la lista de Juntos tras ganar la interna. Quien también buscará colarse en la disputa de polos es el exjefe comunal de Chivilcoy, Ariel Franetovich, (Vamos con Vos), pero sus chances son ínfimas.

En la quinta y en la sexta, los que lograron un buen paso fueron los intendentes de Las Flores, Alberto Gelené, y Alejandro Dichiara, Monte Hermoso. El primero irá desde el FDT como número tres rumbo al Senado (se renuevan 5 bancas), mientras que el segundo encabezará la sexta sección (11 diputados).

Para la séptima (3 senadores) quedó uno de los grandes ganadores sobre el cierre de listas: Eduardo “Bali” Bucca. El exintendente de Bolívar se puso al frente de la séptima y puede llegar a ser el único senador que entre. Si los resultados de las PASO se repiten, quedará afuera. Desde la UCR, el exjefe comunal de General Alvear, Alejandro Celillo encabezará la lista de Juntos.

La lista se extiende si se mira más allá. Y en esa línea son cuatro los ex- intendentes que buscarán entrar al Congreso, pero con suerte dispar. Quien sin dudas tendrá su banca es, entre otras cosas, el exintendente de Carlos Tejedor, Emilio Monzó. Irá noveno por la lista de Juntos.

Esta elección también marcará el regreso de un histórico: Jesús Cariglino (ex Malvinas Argentinas) logró colarse en la misma boleta, pero tras la derrota en la interna no entrará (quedó en el puesto 21). También desde el Conurbano quien de seguro tendrá su lugar será el jefe comunal de Florencio Varela, Julio Pereyra (décimo). Mientas que, para finalizar, Gustavo Pulti (Mar del Plata) se cortó del vecinalismo y se metió a militar, sin éxito, la candidatura de Randazzo, a quien seguirá desde el tercer puesto.

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