Vence canje de Kicillof, clave para pulseada de otras provincias

Nacional

Con viento a favor tras el acuerdo nacional, el mandatario busca reestructurar deuda por u$s 7.148 millones. Expira este viernes quinta prórroga de propuesta, aunque tiene tiempo hasta el lunes para oficializar próximo paso. Performance marcará el pulso del resto de las negociaciones provinciales.

Tras el acuerdo sellado el 4 de agosto por el Gobierno nacional con los bonistas, la expectativa está puesta ahora en el nuevo paso que deberá dar Axel Kicillof, ya que vence este viernes el plazo para adherir al canje de deuda bajo legislación extranjera por u$s 7.148 millones lanzado en abril por el mandatario.

La última prórroga provincial -la quinta- se conoció precisamente horas antes de que Martín Guzmán cerrara el entendimiento por la deuda por u$s 66.300 millones, y apuntó a continuar con la negociación con los acreedores, aunque esta vez con el viento a favor que representa el acuerdo nacional y siempre en coordinación y sintonía fina entre ambas administraciones.

Si bien expira este viernes el plazo que tienen los tenedores para adherir al canje bonaerense, para oficializar su próxima movida Kicillof tiene tiempo hasta el próximo lunes (no incide, aclaran, el hecho de que sea feriado en Argentina).Y en la paleta de opciones está la posibilidad de una nueva prórroga, para continuar con las conversaciones.

Este jueves primó el hermetismo en filas del Ejecutivo bonaerense. “Es un muy buen acuerdo, pero la Provincia sigue trabajando con sus bonistas para buscar una solución a su situación”, habían señalado desde despachos provinciales el día del entendimiento nacional.

La propuesta bonaerense original incluye un período de gracia de 3 años, una quita de intereses de 55% y de 7% de capital y una extensión de los plazos de vencimientos, con la mirada puesta en reducir en $ 5 mil millones la carga total de la deuda en el período 2020-2030. Pero luego, en el marco de distintas prórrogas, desde el Ministerio de Hacienda y Finanzas que conduce Pablo López se mostraron dispuestos a negociar enmiendas, siempre y cuando sean sustentables para la provincia.

La pulseada es seguida de cerca por los otros gobernadores que avanzan en procesos de reestructuración. En el marco de una estrategia consensuada con Nación -con el titular de la Unidad de Apoyo de la Sostenibilidad de la Deuda Pública Provincial, Rafael Brigo, como ejecutor-, los mandatarios apuestan a conseguir mejores plazos y tasas luego del acuerdo nacional, respecto de un volumen de deuda que involucra unos $ 11 mil millones.

Pero además se vuelve ahora clave la negociación de Kicillof, que involucra la mayor tajada de ese monto. “Hay que ver cuál será la propuesta final de cierre y en función de eso creemos que va a ser Buenos Aires la que va a marcar el piso de valores de oferta para el resto de las provincias”, evaluó días atrás el director de Aerarium, Paulino Caballero, ante este diario.

En paralelo a esa puja vidriera, avanzan las conversaciones con los acreedores en Mendoza (el radical Rodolfo Suarez viene de extender el plazo para adherir hasta el 28 de agosto) y Río Negro (Arabela Carreras busca reestructurar un título de u$s 300 millones).

En paralelo, hay expectativa por las propuestas que motorizarán el cordobés Juan Schiaretti (tiene aval legislativo para reestructurar u$s 1930 millones), el entrerriano Gustavo Bordet (en torno a un título de u$s 500 millones) y el jujeño Gerardo Morales (con foco en los u$s 210 millones del “bono verde” para energía fotovoltaica).

El lote de Ejecutivos con impulso a reestructuraciones incluye también al chaqueño Jorge Capitanich (u$s 250 millones), el riojano Ricardo Quintela (un bono de u$s 200 millones), el fueguino Gustavo Melella (u$s 200 millones), el neuquino Omar Gutiérrez (u$s 900 millones), el salteño Gustavo Sáenz (u$s 388 millones) y el chubutense Mariano Arcioni (u$s 700 millones).

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