21 de marzo 2023 - 13:16

Afirman que aumentan las demandas contra empresas que no respetan el ambiente

Además del efecto positivo que trae al negocio, la sostenibilidad reduce posibilidades de una demanda. Cada vez hay más casos en los que malas prácticas corporativas terminan en litigios legales.

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El Financiero

La sustentabilidad atraviesa cada vez más el mundo de las empresas. Cada vez son más las compañías que, voluntariamente y de forma consciente, apuestan por prácticas más amigables con el ambiente y la sociedad. La consolidación de esta tendencia trajo ahora una novedad en los pasillos de la Justicia: cada vez son más las empresas investigadas por prácticas corporativas reñidas con la sostenibilidad.

En las últimas semanas, por ejemplo, trascendió la demanda de ClientEarth, organización de derecho ambiental, contra la petrolera Shell por no haber adoptado e implementado estrategias de transición energética alineadas con el Acuerdo de París. Un tribunal en Países Bajos obliga a la compañía a reducir sus emisiones de CO2 en un 45% para 2030.

El caso no es el único. Un análisis de WBCSD difundido en 2022 mostró que las demandas contra empresas en relación con ESG crecieron un 25% en los últimos 30 años. Tres razones aparecen: surgieron más litigios que involucran a la cadena de suministro, con subsidiarias y proveedores en el medio; la aparición de nuevos marcos regulatorios y de políticas; la aparición de leyes “blandas”, como Convenciones de Biodiversidad

“Desde hace años que notamos una mayor presión de consumidores y de la opinión pública alrededor de la sustentabilidad, que impacta directamente en el negocio: la falta de prácticas ESG genera un impacto negativo en la reputación de las compañías y en su posición en el mercado. En la misma línea pero hacia la positiva aparecen las oportunidades económicas, como los bonos sostenibles que permiten a las empresas que evidencian prácticas positivas la oportunidad de recibir financiación. Un tercer fenómeno que estamos notando es que las empresas que no son sostenibles corren el riesgo de enfrentar acciones legales por parte de gobiernos, organizaciones de derechos ambientales e inversionistas”, explica Lucas Peverelli, director asociado de Business & Sustainability.

El nuevo fenómeno judicial tiene otros casos recientes que generan revuelo judicial. A mediados de 2022, el banco alemán Deutsche Bank enfrentó una investigación por la venta de “productos financieros sostenibles” que podrían no merecer esa etiqueta. La demanda llevó al director ejecutivo de la firma de gestión de activos DWS Group, filial de Deutsche Bank, Asoka Wöhrmann, a abandonar el cargo, en un ejemplo de lo que se denomina “greenwashing”, entendida como la comunicación de acciones para generar una imagen de responsabilidad ambiental que no es tal.

En la misma línea, ExxonMobil enfrentó una demanda por haber engañado a los inversores sobre los riesgos que el cambio climático podría representar para su negocio. La acción judicial de 2018 se centró en la supuesta falta de divulgación de la información sobre cómo la compañía calculaba el costo potencial de futuras regulaciones sobre las emisiones de gases de efecto invernadero.

En una de las mayores causas judiciales recientes, Volkswagen se enfrentó a una demanda colectiva de más de 450.000 personas por modificar los controles de emisiones contaminantes en sus vehículos diésel para que pasaran las pruebas de emisiones en Estados Unidos. Esta denuncia de 2019 resultó en una multa de miles de millones de dólares.

“Las empresas cumplen un papel crucial en la transición hacia un mundo más sostenible y responsable. En este sentido, ya no hay lugar para excusas. Existen diversas estrategias y herramientas que las compañías pueden implementar para hacer de su negocio más sostenible y evitar los riesgos legales que puedan surgir”, agrega Peverelli.

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