29 de septiembre 2026 - 23:00

Cómo Don Adams logró convertirse en dueño de El Súper Agente 86

Antes de que la serie se convirtiera en un éxito, el actor tomó una decisión vital que terminó siendo clave para ampliar su fortuna.

El éxito de la serie también terminó convirtiéndose en uno de los mejores negocios de la carrera de Adams.

El éxito de la serie también terminó convirtiéndose en uno de los mejores negocios de la carrera de Adams.

Silver Screen Collection

Don Adams quedó para siempre asociado a Maxwell Smart, el torpe espía de “El Súper Agente 86”. La comedia lo convirtió en una de las caras más reconocibles de la televisión de los años 60 y le permitió ganar millones de dólares, pero buena parte de esa fortuna nació de una decisión tomada antes de grabar el primer capítulo.

El actor ya tenía experiencia en la pantalla chica y venía de trabajar en “The Bill Dana Show”. Su llegada a la nueva ficción de espionaje abrió una oportunidad poco habitual: en vez de asegurarse un sueldo enorme desde el comienzo, prefirió quedarse con una parte del negocio.

Adams dejó de lado un sueldo semanal más alto y se quedó con un 33% de las ganancias de la serie.

Adams dejó de lado un sueldo semanal más alto y se quedó con un 33% de las ganancias de la serie.

El rechazo al sueldo fijo: por qué apostó a los porcentajes de ganancias

“El Súper Agente 86” había sido concebida originalmente con Tom Poston como protagonista y presentada a ABC, pero el proyecto terminó en NBC. La nueva cadena puso otra condición y eligió a Adams, un comediante que ya tenía bajo contrato y cuyo detective Byron Glick había anticipado varios rasgos del futuro Agente 86.

La propuesta económica le daba dos caminos. Podía cobrar u$s12.500 por semana o resignar buena parte de ese salario a cambio de participar en las ganancias. Se quedó con la segunda opción y obtuvo un 33%, una elección que años más tarde describiría como la mejor decisión comercial de su vida.

El trato resultó especialmente favorable, porque la ficción tuvo 138 episodios repartidos en cinco temporadas y siguió apareciendo en televisión mucho después de su final. Las reposiciones y nuevas explotaciones mantuvieron esos ingresos sin necesidad de que continuara trabajando frente a cámara.

Adams no era el creador de “El Súper Agente 86”, lugar que correspondía a Mel Brooks y Buck Henry, pero había conseguido una participación poco habitual para un actor. Aquel porcentaje se convirtió en una fuente de dinero durante años y su fortuna fue estimada en unos u$s15 millones.

Reducción de costos y dirección: el rol de Don Adams detrás de cámaras

Tener una participación tan grande también cambió su relación con lo que ocurría detrás de cámaras. Dirigió 13 episodios y escribió otros dos junto con su hermana, la comediante Gloria Burton, mientras continuaba al frente del elenco.

Su interés llegó hasta las cuentas. Al revisar un presupuesto encontró unos u$s12.000 destinados a construir una morgue para una escena y consideró que era un gasto excesivo. Desde ese momento empezó a proponer soluciones para resolver determinados decorados por mucho menos dinero.

La preocupación tenía una razón concreta. Como recibía una porción de las ganancias, los costos de cada capítulo también influían en el resultado económico. Su lugar dentro de la serie ya no se limitaba a interpretar a Maxwell Smart.

Ese involucramiento también se veía durante las grabaciones. Le gustaba participar de las secuencias físicas y en el episodio “Smart Fit the Battle of Jericho” terminó con la nariz rota durante una pelea. El golpe fue accidental y lo recibió de Eddie Hice, su doble de riesgo.

Como también cobraba una parte de las ganancias, empezó a mirar de cerca cuánto costaba hacer cada episodio.

Como también cobraba una parte de las ganancias, empezó a mirar de cerca cuánto costaba hacer cada episodio.

El personaje que le dio millones de dólares pero congeló su carrera

El final de “El Súper Agente 86” dejó a Adams frente a un problema difícil de resolver. Maxwell Smart había alcanzado semejante popularidad que al público le costaba separarlo de aquella voz, los gestos y la forma de decir cada remate.

NBC intentó mantenerlo en pantalla y le acercó 300 pilotos. Fue él quien los rechazó. El movimiento inverso tampoco funcionó: presentó tres ideas propias y la cadena descartó prácticamente todas. Su siguiente comedia, “The Partners”, duró una temporada y no consiguió repetir el impacto anterior.

El propio actor reconoció años más tarde la contradicción que había dejado ese papel. Había ganado muchísimo dinero con “El Súper Agente 86”, pero al mismo tiempo quedó encasillado y le resultaba difícil convencer a la industria de que podía funcionar en otro registro.

Buscó alternativas fuera de ese molde. Creó una agencia de publicidad junto con Bill Dana, dirigió comerciales, condujo “Don Adams' Screen Test” y protagonizó “Supermercado 99”, nombre con el que se conoció en Argentina a la comedia canadiense “Check It Out!”. También encontró continuidad como actor de voz con “Inspector Gadget”.

Maxwell Smart reapareció en distintos momentos. Adams volvió para “El Súper Agente 86 contra la bomba que desnuda”, se reunió con Barbara Feldon en “El Súper Agente 86 ataca de nuevo” y participó del regreso televisivo de “El Súper Agente 86” en 1995, cuando la historia continuó con Andy Dick como el hijo del Agente 86.

Te puede interesar