Durante décadas, el nombre de Russell Simmons fue sinónimo de éxito en la industria musical estadounidense. Cofundador de "Def Jam Recordings", un sello que ayudó a llevar el hip-hop al centro de la escena, y creador de marcas como "Phat Farm", logró construir un imperio que, en su punto más alto, le permitió tener más de 300 millones de dólares.
Cómo este magnate del hip-hop perdió una fortuna de 300 millones de dólares
Su caída se debe a un divorcio millonario, inversiones bloqueadas, juicios prolongados por un escándalo financiero y las denuncias de 20 mujeres por agresión y abuso sexual.
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Su patrimonio actual es de 10 millones de dólares, de acuerdo con el sitio especializado Celebrity Net Worth.
Sin embargo, detrás de esa imagen de pionero visionario se fue acumulando una trama que llevó a su caída, y no fue consecuencia de un único mal negocio: un divorcio millonario, problemas judiciales, inversiones bloqueadas y un fuerte deterioro de su imagen pública después de varias denuncias por abuso sexual.
En los últimos años, el propio empresario llegó a afirmar en mensajes privados con su hija Aoki que estaba “literalmente en la ruina”, una frase que contrastó con la fortuna que alguna vez tuvo. A continuación, conocé los detalles.
Quién es Russell Simmons y cómo se convirtió en millonario
Russell Simmons nació el 4 de octubre de 1957 en Queens, Nueva York. Después de abandonar sus estudios universitarios, comenzó representando a Kurtis Blow y logró algo inédito: que un rapero firmara con una gran discográfica. Un movimiento anticipó lo que vendría.
En 1984 cofundó junto a Rick Rubin el sello "Def Jam Recordings", que impulsó a artistas como LL Cool J y Beastie Boys y ayudó a que el hip-hop se convierta un negocio multimillonario. “Licensed to Ill” fue el primer álbum de este género en liderar el ranking Billboard.
El crecimiento fue tan explosivo como complejo. A comienzos de los 90, la firma acumulaba deudas y estuvo al borde del colapso. Simmons renegoció con Sony, que terminó adquiriendo el 50% de la compañía.
Más tarde, después de varias operaciones corporativas, vendió su participación restante a Universal Music Group por 130 millones de dólares. Sumadas a ventas previas, esas transacciones le reportaron cifras que hoy equivaldrían a más de 200 millones, ajustados por inflación.
Pero su fortuna no se limitó a la música. En 1992 lanzó la marca de indumentaria "Phat Farm", que llevó la estética urbana a las grandes cadenas comerciales y la liquidó en 2004 por 140 millones de dólares.
También creó ArgyleCulture y otras líneas vinculadas al yoga, y Rush Communications, un conglomerado que abarcó agencias de representación, productoras de recitales y medios digitales.
En televisión, fue uno de los impulsores de "Def Comedy Jam", un ciclo de HBO que se transformó en plataforma de lanzamiento para comediantes como Martin Lawrence y Chris Tucker.
Acusaciones, problemas legales y familiares: cómo perdió su fortuna
El deterioro no fue producto de un único golpe, sino de una sucesión de conflictos. Su divorcio de Kimora Lee Simmons, con quien estuvo casado entre 1998 y 2009, incluyó pagos millonarios, manutención mensual para sus hijas y la división de activos.
Sin embargo, uno de los puntos más sensibles fue su participación en Celsius Holdings. El empresario aseguró que tenía 50% de un paquete de 4 cuatro millones de acciones que, en el pico del mercado, llegó a valer más de 800 millones de dólares después del ingreso de capital de PepsiCo.
Según su versión, esas fueron utilizadas como garantía judicial para los problemas legales que enfrentaba Tim Leissner, exbanquero de Goldman Sachs y entonces esposo de Kimora, quien fue condenado por su rol en el escándalo financiero 1MDB, uno de los mayores fraudes internacionales de las últimas décadas.
El fondo soberano 1Malaysia Development Berhad (1MDB), creado en 2009 para impulsar proyectos de desarrollo, terminó envuelto en una trama de desvío de fondos que, de acuerdo a las investigaciones de Estados Unidos y otros países, implicó la malversación de unos 4.500 millones de dólares.
Parte de ese dinero habría sido canalizado a través de bancos globales y utilizado para comprar propiedades de lujo, financiar producciones de Hollywood y sostener estilos de vida extravagantes.
Leissner se declaró culpable por conspiración para lavar dinero y violar la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero. Además, admitió haber pagado sobornos a funcionarios de Malasia y Emiratos Árabes Unidos para asegurar colocaciones de bonos y aceptó la confiscación del patrimonio.
Simmons lo demandó tanto a él como a su exmujer, alegando que le habían quitado activos por el equivalente a 250 millones de dólares sin su consentimiento. Pero, los tribunales federales desestimaron los reclamos al considerar que no tenía legitimación directa sobre esas acciones.
En paralelo, desde 2017 enfrenta múltiples acusaciones de abuso sexual. Con el auge del movimiento #MeToo, varias mujeres, entre ellas la guionista Jenny Lumet, la modelo Keri Claussen Khalighi y la publicista Kelly Cutrone, denunciaron públicamente al productos por hechos que iban desde acoso hasta violación, en episodios que, según sus testimonios, ocurrieron entre los años 80 y 2000.
Algunos relatos describieron situaciones en estudios de grabación, departamentos privados o reuniones laborales que, de acuerdo con las demandantes, terminaron en agresiones sexuales. Actualmente, son 20 las víctimas que dieron a conocer sus historias.
Simmons negó todas las acusaciones y sostuvo que cualquier relación fue consensuada. Aun así, renunció a sus cargos en empresas que había fundado, HBO retiró su nombre de proyectos vinculados a su marca y se canceló la publicación de un libro que tenía previsto lanzar.
En los años siguientes se presentaron demandas civiles adicionales, incluidas acusaciones de privación ilegítima de la libertad. Varios casos fueron desestimados, otros siguen a la espera de una resolución judicial o se trataron de forma confidencial, aunque todavía no enfrenta condenas penales.
En junio de 2023, una disputa pública con su hija Aoki expuso mensajes en los que él afirmaba estar “literalmente en la ruina” y responsabilizaba a Kimora por la pérdida de cientos de millones. En las capturas de WhatsApp compartidas en una publicación de Instagram, ella respondió: "Ella no lo robó... tú lo perdiste... ¿entiendes? ¡Lo perdiste con tus acciones!".
"Cada vez que hablaba contigo, gritabas y chillabas sobre un asunto legal al que ni siquiera puedo responder porque NO ESTOY INVOLUCRADA, soy tu hija, no tu abogado... Me enojabas y me ponías tan nerviosa en cada llamada. Maldecías, gritabas y quién sabe qué más... Te están bloqueando por no respetar mis límites. Te pedí un millón de veces que no volvieras a hablarme de esta demanda. Felices fiestas, te quiero", detallaba otro de los textos.
Hoy, instalado en Bali y lejos del centro de la industria que ayudó a moldear, Simmons posee un patrimonio de 10 millones de dólares, de acuerdo con el sitio especializado Celebrity Net Worth.
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