El caso de Nodus International Bank generó conmoción en el sistema financiero de Miami. La investigación judicial reveló un plan sistemático para desviar fondos de la entidad, afectando su estabilidad y dejando a miles de clientes en una situación crítica.
Era el presidente del banco más importante de su país pero lo quebró por un fraude millonario
La quiebra en 2023 destapó una red de maniobras ilegales lideradas por su máximo responsable.
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El banco quebró por las acciones ilegales de su presidente.
Las autoridades federales en Estados Unidos confirmaron que el esquema incluyó préstamos irregulares, inversiones con conflictos de interés y compras de pagarés con fines personales. Estas maniobras ocurrieron durante varios años hasta que el banco terminó en liquidación.
Quién es Juan Francisco Ramírez
Juan Francisco Ramírez, de 60 años, ocupaba la presidencia de la junta directiva de Nodus International Bank. Bajo su gestión, junto a un cómplice, creó una red de operaciones financieras para desviar dinero hacia negocios propios. Ninguno informó de estas transacciones a otros directores, al personal del banco ni al regulador de Puerto Rico, la Oficina del Comisionado de Instituciones Financieras (OCIF).
Entre 2017 y 2023 invirtieron más de 11 millones de dólares que llegaron a un prestamista con sede en Miami. Ese dinero terminó beneficiando directamente a Ramírez y su socio. También lograron que la junta aprobara la compra de 47 pagarés por unos 25,3 millones de dólares. Los fondos que debían destinarse a préstamos legítimos terminaron pagando hipotecas, gastos personales y tarjetas de crédito.
Qué pasó con Nodus International Bank
En marzo de 2023, la OCIF notificó su intención de intervenir y liquidar la entidad. Poco tiempo después, Nodus accedió a un proceso de liquidación voluntaria. Entonces sin tener la autorización del regulador, Ramírez y su socio hicieron que el banco adquiriera una cartera de préstamos por aproximadamente 26 millones de dólares, la mayoría incobrables. Esta maniobra liberó sus propias deudas con el banco y terminó hundiendo aún más sus finanzas.
Como parte de su acuerdo con la fiscalía, Ramírez aceptó entregar 13,6 millones de dólares, un monto equivalente al dinero que ganó gracias a sus maniobras ilegítimas. Se declaró culpable de conspiración para cometer fraude electrónico y podría recibir hasta 20 años de prisión. Un juez federal va a determinar esta condena en los próximos meses.
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