Estamos todos de acuerdo en la premisa que el capital humano de una organización es su principal activo y que sin éste, es imposible desarrollar un negocio con éxito.
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¿Es conveniente tercerizar gerencias?
Nos encontramos hace algunos años, desde el 2020 precisamente, en un cambio de paradigma pues las empresas ya no solo tercerizan tareas sino que empiezan también a tercerizar áreas de trabajo.
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Ahora ¿el personal debe ser propio o puede ser tercerizado?
Es práctica común tercerizar tareas que no son clave para la ventaja competitiva que tiene tu empresa. Todos contratamos especialistas en tareas específicas como tecnología, diseño gráfico, contables, legales, selección de personal o especialistas, por ejemplo, en SEO.
Nos encontramos hace algunos años, desde el 2020 precisamente, en un cambio de paradigma pues las empresas ya no solo tercerizan tareas sino que empiezan también a tercerizar áreas de trabajo, ya no piden por servicios si no por soluciones. Tercerizar las gerencias de institucionales, de marketing, de tecnología, entre otras, empieza a ser una práctica común por el expertise que tienen (o deberían tener) y por el menor riesgo que ello implica al negocio.
Susan Cramm señaló hace muchos años en un artículo publicado en Harvard Business Review que “hay que tercerizar el trabajo, no el liderazgo” y posiblemente por allí pase la clave.
En países en el que se destrata al empresario con calificativos despectivos y grotescos, tercerizar se convierte muchas veces en la mejor opción, por razones estratégicas del negocio pero también para minimizar contingencias en la justicia laboral. Asimismo, o tal vez por ello, una empresa puede agrandar o achicar proyectos o equipos, acordes a las necesidades y oportunidades del momento.
En los procesos de due diligence los analistas estudian las obligaciones y riesgos de las empresas para verificar el valor de la compañía a adquirir (liabilities). Tercerizar puede reducir estos riesgos y por ende, mejorar el valor.
Por todo esto, es que este cambio de paradigma crece. La búsqueda de soluciones en áreas importantes pero que no afectan directamente al propósito, se está viendo sobre todo en empresas nacionales cuyo liderazgo lo sigue teniendo uno de los accionistas pues le asigna mayor velocidad a este tipo de decisiones clave.
Las subsidiarias o filiales de grandes corporaciones no pueden tomar este camino pues aún queriendo tienen mucho que justificar, de allí que su velocidad de cambio sea menor.
Muchas veces se plantea como desventaja de tercerizar, el compromiso del equipo con la empresa, pues no son exclusivos y su cabeza hace foco en diferentes clientes. No hay que descartar ello aunque la variable principal debiera ser los resultados que ofrece. Sí es importante que el líder del área sea una persona que cuente con los atributos profesionales y valores que requiera la gerencia general.
Muchas empresas muestran “músculo” difundiendo la cantidad de personal que tienen aunque no sean eficientes y mucho menos rentables. Transformar una empresa requiere pensar en el futuro y romper algunos paradigmas. En tiempos en el que el cambio es lo único seguro, puede ser prudente hacer foco en sus ventajas competitivas y tercerizar el resto.
Socio de la Consultora HRC
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