A lo largo de las últimas dos décadas, la tecnología dejó de ser un universo reservado a ingenieros y programadores para convertirse en el escenario principal donde se construyen los vínculos, y hasta la identidad. Las redes sociales, en particular, redefinieron la forma en la que nos mostramos al mundo, nos comunicamos con otros y archivamos los recuerdos de una vida que se comparte en tiempo real.
Estaba aburrido, creó una app para compartir fotos y revolucionó Internet: la historia de Kevin Systrom, el fundador de Instagram
Desde un simple proyecto hasta un fenómeno mundial, su innovación cambió la forma de compartir momentos y conectar personas en todo el planeta.
-
"Picks": la nueva función de Instagram que busca integrar la dinámica de una app de citas a la aplicación
-
Instagram presenta Repost: la forma más fácil de compartir contenido de otros

La histórica compra de Instagram por Facebook marcó un antes y un después en las redes sociales y consolidó a Kevin Systrom como un referente global.
Sin embargo, detrás de estas plataformas digitales, hay personas que vieron antes que nadie hacia dónde iba el mundo. Emprendedores curiosos y ambiciosos imaginaron ideas simples con un potencial enorme. Entre ellos, Kevin Systrom ocupa un lugar especial. No solo fue el creador de Instagram, una de las aplicaciones más influyentes de la historia, sino que también entendió que las imágenes serían el nuevo idioma global. ¡Descubrí su historia!
De hobby a una app millonaria: ¿quién es Kevin Systrom?
Kevin Systrom nació el 30 de diciembre de 1983 en Holliston, Massachusetts. Desde chico mostró una curiosidad particular por el mundo digital, pasaba horas jugando con computadoras, experimentando con código y aprendiendo los primeros lenguajes de programación de forma autodidacta, simplemente por diversión. Esa pasión por la tecnología lo llevó a estudiar en la Universidad de Stanford, donde se graduó en Ciencias de la Gestión e Ingeniería.
Pero más allá del título, lo que realmente marcó su vida fue el entorno. En una época en la que nacían gigantes como Facebook o YouTube, Systrom se movía en círculos donde lo disruptivo era moneda corriente. De hecho, fue uno de los estudiantes seleccionados para participar en el programa "Mayfield Fellows", que conectaba a jóvenes promesas con startups tecnológicas. Durante esa etapa, trabajó en Google como becario, en productos como Gmail y Google Calendar.
Y, en 2010, un proyecto paralelo comenzó a tomar formar: una app sencilla para compartir imágenes, inspirada en su gusto por la fotografía analógica. Su idea era crear una red social que combinara filtros visuales y publicaciones instantáneas desde el celular, algo que aún no existía con esa lógica. Lo llamó inicialmente Burbn.
Sin embargo, la interfaz era demasiado compleja, así que decidió simplificarla junto a Mike Krieger, un ex compañero de Stanford que se sumó como cofundador. Así, la rediseñaron desde cero y le cambiaron el nombre a Instagram.
El 6 de octubre de ese mismo año la lanzaron oficialmente en la App Store y en menos de 24 horas, ya tenía más de 25.000 descargas. En una semana, superó los 100.000 usuarios; y, en dos meses, el millón. El crecimiento fue tan explosivo como orgánico, ya que no contaba con campañas de marketing ni grandes inversiones.
En 2012, cuando ya era un fenómeno global y tenía una identidad muy definida, Facebook ofreció comprarla. Los compañeros aceptaron y la operación se cerró por 1.000 millones de dólares. De esta manera, Kevin pasó a trabajar dentro de la compañía de Mark Zuckerberg como CEO de Instagram, supervisando su evolución y manteniendo la esencia de la app. Bajo su liderazgo, se incorporaron funciones como los filtros en tiempo real, los videos, las historias y los mensajes directos, sin perder su estética visual.
Pero, con el paso del tiempo, las tensiones internas fueron en aumento. Las presiones para integrar más funciones publicitarias y estrategias propias de la empresa comenzaron a chocar con la visión original de los fundadores. Por lo que, en 2018, decidieron dejar Meta.
Unos años después de su salida, en 2023, presentó Artifact, una aplicación centrada en la lectura de noticias personalizadas, desarrollada con inteligencia artificial. Aunque no tuvo el mismo éxito que Instagram y fue discontinuada al año siguiente, confirmó que el empresario sigue pensando en nuevas formas de conectarnos e informarnos.
Patrimonio actual de Kevin Systrom
A sus 41 años, y lejos de Instagram desde hace ya varios años, Kevin Systrom continúa siendo uno de los empresarios más ricos e influyentes del mundo tecnológico. Según la revista Forbes, su patrimonio en 3.500 millones de dólares.
Gran parte de esa fortuna proviene de la histórica venta de su app a Facebook en 2012. En aquel momento, tenía 28 años y aún conservaba una participación significativa en la empresa que él mismo había creado. Por lo que, tras la compra, ocupó el cargo de CEO durante seis años más, período en el que la red social multiplicó su alcance, sus ingresos y su valor dentro del ecosistema de Meta.
Dejá tu comentario