- ámbito
- Negocios
- Líneas Aéreas
Líneas aéreas: la guerra en Medio Oriente provoca la mayor alteración de servicios desde la pandemia
Las compañías cancelaron vuelos y cambiaron rutas, con fuerte impacto en los costos que presionan en el valor de los pasajes. La crisis amenaza a todo el sector turístico.
-
Guerra en Medio Oriente: Kuwait derribó por error tres aviones militares de EEUU
-
Donald Trump advierte que la "gran ola" contra Irán aún no llegó
La compañía Emirates paralizó todos sus vuelos desde y hacia el aeropuerto de Dubai.
El estallido de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán en Medio Oriente, está provocando la mayor crisis de la industria aerocomercial global desde la pandemia de covid en 2020, aunque delimitada a las zonas involucradas en el conflicto y regiones vecinas.
En un contexto de máxima incertidumbre, la industria aerocomercial transita un momento crítico, marcado por cancelaciones récord, alteraciones de rutas, aumento de costos operativos, presión sobre los precios de los pasajes y un temor creciente por parte de los pasajeros internacionales.
El impacto de esta crisis se manifiesta tanto en los centros estratégicos de conexión como en las operaciones de compañías tradicionales de Europa, Asia, el Golfo Pérsico y América, mientras cientos de miles de pasajeros se enfrentan al caos logístico de vuelos suspendidos y reprogramaciones prolongadas.
Tras una ofensiva coordinada de Estados Unidos e Israel contra posiciones clave en Irán y la consecuente respuesta de Teherán, numerosos países del Medio Oriente cerraron o restringieron su espacio aéreo civil por motivos de seguridad.
Estados como Irán, Irak, Israel, Qatar, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos son corredores aéreos tradicionales entre Europa, Asia y África. Y anunciaron en los últimos días el cese total o parcial de operaciones, obligando a cerrar aeropuertos internacionales y dejando en tierra a decenas de miles de vuelos programados en la región.
La paralización de hubs vitales como Dubai International Airport, considerado el aeropuerto más transitado del mundo en tráfico internacional, Abu Dhabi y el Aeropuerto Internacional Hamad en Doha, provocó una situación de caos sobre la industria.
Qué medidas adoptaron las principales líneas aéreas globales
La reacción de las aerolíneas a la guerra fue inmediata. Compañías como Emirates, Qatar Airways y Etihad Airways suspendieron todas sus operaciones hacia y desde sus bases en el Golfo, mientras que otros grandes operadores globales optaron por cancelar o reprogramar vuelos con destino al Medio Oriente hasta que las condiciones de seguridad sean evaluadas como aceptables por las autoridades civiles y militares.
El efecto dominó no tardó en expandirse fuera de la región. Algunas de las líneas aéreas más importantes de Europa y Asia como Air France-KLM, British Airways, Lufthansa, Air India y Turkish Airlines anunciaron medidas extraordinarias para sus redes de vuelos.
Estas acciones incluyeron desde la cancelación de servicios programados a ciudades en Medio Oriente hasta la suspensión temporal de rutas que cruzan el espacio aéreo afectado por el conflicto. La incertidumbre generada por las proyecciones de posibles nuevos cierres o restricciones de espacio aéreo llevó a muchas aerolíneas a rediseñar rutas enteras o anular vuelos programados con varios días de anticipación.
Las españolas Iberia y Air Europa procedieron a la suspensión inmediata de sus servicios hacia Tel Aviv, sumando Iberia la cancelación de su ruta diaria a Doha.
En una línea similar, Air France extendió sus cancelaciones más allá de los destinos específicos Tel Aviv y Beirut, incluyendo otros como Dubai y Rihad.
Por su parte, la británica British Airways anunció un cese temporal de operaciones hacia Tel Aviv, Barein y Omán, con una nueva ventana de revisión inicial fijada para el martes 3 de marzo.
El impacto en el corazón de la región en conflicto fue mucho más severo. Emirates paralizó todos sus vuelos desde y hacia Dubai, mientras que su filial low cost, Flydubai, adoptó el mismo protocolo tras el cierre total del aeropuerto internacional.
En Abu Dhabi, Etihad Airways decidió cancelar todas sus salidas y ordenar el retorno inmediato de aquellos aviones que ya se encontraban en pleno trayecto hacia la zona de conflicto.
La periferia asiática y regional también sufren alteraciones de los servicios. Air India suspendió sus rutas hacia Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Israel y Qatar. En paralelo, la aerolínea low cost Wizz Air canceló sus operaciones en todas las regiones afectadas.
Por su parte, el Ministerio de Transporte de Rusia emitió una orden directa prohibiendo todos los vuelos comerciales hacia Irán e Israel. En Siria, la aerolínea Cham Wings suspendió indefinidamente su actividad en los aeropuertos de Damasco y Alepo.
El nivel de cancelaciones de vuelos internacionales llegó a una cifra récord
De acuerdo con datos de seguimiento de flotas y programación de vuelos recopilados por plataformas especializadas, el volumen de cancelaciones y desvíos está marcando un récord. Más de 3.400 vuelos se cancelaron sólo en el Medio Oriente este 1 de marzo, afectando siete de los principales aeropuertos de la región.
Además, cifras agregadas de seguimiento global sugieren que más de 2.600 vuelos fueron cancelados en todo el mundo, con cerca de 19.000 vuelos retrasados por cambios de ruta, demoras de tripulación y congestión en corredores alternativos.
La programación global de vuelos es una práctica fundamental para la conectividad intercontinental, pero ahora se encuentra “desbaratada”, según analistas de la industria.
Operadores como Cirium reportaron que, de aproximadamente 4.218 vuelos previstos con destino a países del Medio Oriente en la jornada del 28 de febrero, alrededor del 23% fueron cancelados ese día, y las cifras se mantuvieron sin grandes cambios en las jornadas siguientes hasta ahora.
Muchos otros vuelos se desviaron hacia aeropuertos secundarios o se mantuvieron en tierra debido a la falta de espacios aéreos seguros, se informó.
Las aerolíneas que tradicionalmente sobrevolaban Irán o Irak para conectar destinos entre Europa y Asia -trayectos como Londres–Delhi, París–Mumbai o Estambul–Bangkok- ahora deben utilizar corredores alternativos mucho más largos, lo que implica incrementos significativos en el consumo de combustible, mayores costos operativos y potenciales retrasos en la rotación de aeronaves.
Estos costos, difíciles de absorber completamente por las aerolíneas, generan presiones al alza sobre las tarifas para los pasajeros, afectando incluso a aquellos que no tenían intenciones de viajar a la región en conflicto, según reportó la prensa británica.
El conflicto bélico también generó un efecto colateral profundo sobre los pasajeros. Cientos de miles de viajeros quedaron varados en aeropuertos internacionales, sin poder continuar sus itinerarios ni regresar a sus países de origen, mientras que otros debieron aceptar vuelos alternativos con escalas imprevistas o noches adicionales en hoteles a la espera de nuevas opciones de transporte.
En respuesta, algunas autoridades locales adoptaron medidas paliativas; por ejemplo, el gobierno de los Emiratos Árabes Unidos informó a través de sus cuentas en redes sociales y otros medios que cubriría los costos de alojamiento, comidas y reubicación de más de 20.000 viajeros varados en aeropuertos del país.
Además de las pérdidas directas por las operaciones canceladas hasta el momento, estimadas en cientos de millones de dólares para el conjunto de la industria, para el sector de la aviación civil, la reconfiguración de las redes aéreas y la necesidad de garantizar seguridad adicional para aeronaves y tripulaciones implican una presión financiera y logística cuya duración dependerá de cómo evolucione el conflicto militar.
El impacto de la guerra en la industria del turismo
El impacto de la guerra no se limita al transporte aéreo. La industria turística mundial, estrechamente ligada a la conectividad global, también se enfrenta a una recesión en ciernes.
Según los análisis sectoriales que comenzaron a circular en estos días, la disminución de vuelos disponibles, los mayores costos de transporte y la incertidumbre generada por el potencial de nuevas restricciones de viaje dispararon la cancelación de paquetes turísticos, cruceros y reservas hoteleras, afectando particularmente a destinos que dependen en gran medida del tránsito de viajeros internacionales.
Para agencias de viaje, operadores turísticos y asociaciones sectoriales, esta crisis aérea se traduce en pérdidas millonarias a nivel global, aun cuando las cifras definitivas aún estaban siendo calculadas.
Aunque algunos gobiernos y aerolíneas mantienen expectativas de reanudar operaciones en formato limitado en los próximos días -como ocurre con la reactivación parcial anunciada para el Aeropuerto Internacional Ben Gurion de Israel bajo restricciones de seguridad- la totalidad de los hubs afectados y los corredores aéreos internacionales sigue en evaluación constante, con cambios que surgen de un día para otro según la evolución del conflicto.



Dejá tu comentario