El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que el ejército estadounidense atacó con fuerza a Irán, debilitando su liderazgo, pero aseguró que la fase más intensa del conflicto aún no se llevó a cabo. Destacó que la ofensiva inicial sorprendió a Teherán y a sus aliados regionales, mientras el control total sobre el país sigue siendo incierto.
Donald Trump advierte que la "gran ola" contra Irán aún no llegó
El presidente estadounidense aseguró que los ataques iniciales devastaron al liderazgo iraní, pero anticipó que la ofensiva mayor todavía está por desarrollarse.
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Trump advirtió que la fase más intensa del conflicto aún no se ejecutó.
Trump aseguró que Estados Unidos logró eliminar a 49 líderes iraníes en las primeras operaciones y calificó los ataques como “impactantes”, subrayando que la acción inicial demostró vulnerabilidades críticas en el régimen iraní. La ofensiva sorprendió especialmente a Irán por la magnitud de los daños y también a los países árabes de la región, que se involucraron con más fuerza de la prevista.
A través de una entrevista a CNN, el presidente destacó que la ofensiva estadounidense no solo se limita a los ataques militares, sino que forma parte de una estrategia a largo plazo para contener la amenaza iraní, incluyendo la destrucción de instalaciones nucleares y la eliminación de figuras clave del régimen.
Donald Trump analiza replicar el modelo aplicado en Venezuela y define tres posibles caminos para la transición en Irán
Trump evalúa replicar el modelo aplicado en Venezuela para impulsar una transición en Irán tras la muerte del ayatolá Alí Jameneí y asegura que dispone de “tres excelentes opciones” para liderar el país persa, en un escenario condicionado por la ofensiva en Teherán.
Trump sostuvo que la experiencia en Venezuela, tras la captura del expresidente Nicolás Maduro, constituye para él un antecedente válido. Según describió, aquella operación permitió apartar al máximo líder sin desmantelar por completo la estructura estatal.
El presidente aseguró que tiene “tres excelentes opciones” para encabezar un eventual gobierno iraní, pero evitó revelar nombres. Consultado sobre la posibilidad de que Ali Larijani (jefe de seguridad nacional y figura clave en negociaciones nucleares) asuma el liderazgo, prefirió no pronunciarse.
Larijani, recientemente sancionado por la administración Trump por su rol en la represión de protestas, anunció la conformación de un comité interino que dirigirá Irán hasta la elección de un sucesor definitivo.
Trump alternó entre distintos escenarios. Por un lado, planteó que sectores de élite, incluidos veteranos del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, podrían ceder ante la presión social. “Realmente se rendirían ante el pueblo, si lo piensas bien”, declaró, aunque reconoció los antecedentes represivos de grupos como el Basij.
Por otro lado, dejó abierta la puerta a un levantamiento ciudadano: “Eso dependerá de ellos si lo hacen o no. Llevan años hablando de ello, así que ahora obviamente tendrán una oportunidad”. La definición, subrayó, dependerá del propio pueblo iraní.
En el plano bélico, Trump aseguró que el Pentágono dispone de recursos suficientes para sostener una ofensiva durante “cuatro a cinco semanas”. “Tenemos enormes cantidades de munición. Tenemos munición almacenada en diferentes países del mundo”, enfatizó, rechazando advertencias sobre un posible agotamiento inmediato.
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