11 de marzo 2026 - 14:31

Molinos Río de la Plata sintió el freno del consumo y apuesta a mejorar productividad

La compañía registró ingresos por $951.943 millones, con una baja de 6,5% en los volúmenes vendidos. La empresa explicó que los precios crecieron por debajo de la inflación y que el mercado mostró mayor competencia

Desde la firma describieron al 2025 como “un año muy desafiante”.
Desde la firma describieron al 2025 como “un año muy desafiante”.

El ejercicio 2025 dejó un balance complejo para Molinos Río de la Plata, una de las principales compañías de alimentos del país, que debió atravesar un contexto económico caracterizado por la retracción del consumo, mayor competencia y cambios en la dinámica inflacionaria que impactaron en la rentabilidad del negocio.

De acuerdo con los estados contables correspondientes al ejercicio cerrado el 31 de diciembre de 2025, la empresa registró ingresos netos por $951.943 millones, mientras que el resultado final arrojó una pérdida neta de $40.713 millones.

Según explicó la propia compañía, el resultado negativo se concentró principalmente durante los primeros nueve meses del año, período en el que se registraron tres trimestres consecutivos con pérdidas. Recién en el tramo final del ejercicio la empresa logró acercarse al equilibrio operativo.

Desde la firma describieron al 2025 como “un año muy desafiante”, en el que convergieron distintos factores macroeconómicos y sectoriales que condicionaron el desempeño de la industria alimenticia en general.

Uno de los elementos centrales fue la caída de los volúmenes vendidos, que retrocedieron 6,5% en el total del año. La compañía atribuyó esa dinámica a la retracción del consumo en varias de las categorías de su portafolio, en un contexto en el que los hogares ajustaron sus niveles de gasto.

A ese escenario se sumó también un cambio en el comportamiento de los clientes comerciales. Según detalló la empresa, muchos distribuidores y cadenas minoristas adoptaron estrategias de reducción de inventarios, particularmente durante los primeros meses del año. Ese fenómeno estuvo asociado al nuevo contexto macroeconómico, caracterizado por una desaceleración de la inflación y la existencia de tasas de interés reales positivas, lo que desincentivó la acumulación de stock que había predominado en períodos anteriores de alta nominalidad.

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Precios por debajo de la inflación y mayor presión competitiva

Otro de los factores que impactó sobre los resultados de la compañía fue la evolución de los precios de venta frente al ritmo inflacionario. Durante 2025, los precios de los productos comercializados por Molinos registraron incrementos nominales promedio del 15,4%, mientras que la inflación anual informada por el INDEC alcanzó el 31,6%.

Esta diferencia implicó una caída de los ingresos en términos reales, lo que redujo los márgenes operativos de la compañía en buena parte del ejercicio. En su reseña de resultados, la empresa señaló que el período también estuvo marcado por un contexto de mayor competencia en varias categorías del mercado de alimentos, lo que contribuyó a limitar los ajustes de precios.

El contexto de mayor competencia y márgenes más estrechos condicionó la rentabilidad del negocio”, señaló la compañía al explicar el desempeño del año. Frente a ese escenario, la estrategia de Molinos se concentró en fortalecer los programas de eficiencia operativa, con foco en la reducción de costos y la optimización de procesos productivos y logísticos.

Inversiones y mejora operativa hacia el cierre del ejercicio

En paralelo con ese proceso de ajuste operativo, la compañía avanzó con un programa de inversiones orientado a mejorar la productividad de sus operaciones industriales.

Durante el ejercicio 2025, Molinos destinó más de $21.000 millones a inversiones, principalmente vinculadas a modernización tecnológica, mejoras en infraestructura industrial y optimización de procesos en distintas plantas productivas. Según la empresa, esas iniciativas comenzaron a reflejarse progresivamente en los indicadores operativos hacia el final del año.

En particular, la compañía destacó que los márgenes de rentabilidad operativa del cuarto trimestre mostraron una mejora de 11,1 puntos porcentuales en comparación con el primer trimestre, lo que permitió reducir parcialmente el deterioro acumulado durante los meses previos.

Este proceso de mejora también estuvo acompañado por una mayor estabilidad en el contexto de negocios, que permitió recuperar cierta previsibilidad en la dinámica de costos y precios.

Molinos, controlada por el grupo Perez Companc y con casi un siglo de historia en la industria alimenticia, mantiene una amplia presencia en el mercado local con un portafolio diversificado de marcas en categorías como pastas secas, harinas, aceites, arroz, alimentos congelados, productos refrigerados y vinos. A lo largo de su historia, la compañía desarrolló una estrategia basada en marcas líderes y fuerte presencia en el consumo masivo, lo que le permitió consolidarse como uno de los principales jugadores del sector en Argentina.

En su memoria anual, el directorio señaló que la empresa continuará enfocada en mejorar la eficiencia operativa, fortalecer el posicionamiento de sus marcas y adaptarse a los cambios en los hábitos de consumo.

La consolidación de la tendencia de incremento de productividad, junto con una mayor estabilidad en el contexto de negocios, permite proyectar de manera más favorable los próximos períodos”, indicaron desde la compañía.

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