CEO de Sixt: "De un momento a otro todo cayó a cero"

Negocios

Juan Furlong, explicó los motivos de la crisis en las rentadoras de autos y habló sobre turismo y negocios en un mano a mano con Ámbito. 

El turismo fue, al igual que en todo el mundo, uno de los sectores de la Argentina golpeados con más fuerza por la pandemia de coronavirus y los planes de confinamiento y cuarentenas que se implementaron para contener los contagios. Sin vuelos, sin posibilidades de trasladarse, rápidamente se detuvo la llegada de visitantes del exterior y el turismo interno sufrió sucesivos parates. En ese contexto fueron los hoteles y restaurantes quienes se llevaron los reflectores (quebraron 11.800 establecimientos según las últimas estimaciones), pero muchos otros sectores sufrieron de igual modo la falta de ingresos.

“Llegó el virus y de un momento a otro todo cayó a cero, directamente estuvimos seis meses sin trabajar”, relata Juan Furlong, gerente general de la empresa de alquiler de autos Sixt Argentina, en diálogo con Ámbito.

Luego de atravesar un 2020 complejo “con recursos propios, incluso vendiendo parte de la flota para priorizar el personal y no despedir”, la inminente llegada del muy incierto período de vacaciones invernal vuelve a encender las alarmas del sector. “Estamos mal, hablo con las otras empresas y nos encontramos todas en la misma situación”, advierte.

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Sixt tiene sucursales en Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Salta, Bariloche, San Martín de los Andes, Villa La Angostura, Calafate , Ushuaia y Bahía Blanca.

Sixt tiene sucursales en Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Salta, Bariloche, San Martín de los Andes, Villa La Angostura, Calafate , Ushuaia y Bahía Blanca.

Con sucursales en Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Salta, Bariloche, San Martín de los Andes, Villa La Angostura, Calafate , Ushuaia y Bahía Blanca, Furlong afirma que la empresa “sigue apostando al país, porque confiamos en que en algún momento arrancará”, pero advierte que hay que resolver la macro y la microeconomía para generar un ambiente propicio para los negocios.

Periodista: ¿Cómo estaban antes de la pandemia?

Juan Furlong: Veníamos creciendo exponencialmente, casi un 100 por ciento desde mediados de 2018 hasta enero de 2020. Simple: por las devaluaciones llegaban muchos turistas extranjeros y todos los destinos funcionaban bien.

P: ¿Y entonces?

JF: Apareció el virus y de un momento a otro todo cayó a cero, directamente estuvimos seis meses sin trabajar. En septiembre pudimos abrir pero no había a quien alquilarle un auto y después llegó un “veranito” con las vacaciones. En diciembre, enero y febrero el turismo interno anduvo bastante bien, aun con una baja importante en la facturación ajustada por inflación. En marzo empezó a caer, abril un poco más, en mayo nada y hoy menos.

P: ¿Alcanza con el turista argentino?

JF: La verdad es que nos sorprendió como el argentino se largó a alquilar autos, es un sector de la sociedad de entre 25 y 40 años que no tiene auto propio y vive en zonas céntricas. Son más inteligentes, dicen: “Si necesito un auto para usarlo dos fines de semana al mes, mejor lo alquilo”. Y cuando viajan en avión, alquilan un auto en las ciudades a las que se trasladan. Pero todo eso no iguala al volumen de los turistas extranjeros.

P: ¿Cómo hicieron para atravesar el 2020?

JF: Con recursos propios, incluso vendiendo parte de la flota para priorizar el personal y no despedir. A fin de año pudimos recuperar parte de la flota, aunque no al cien por ciento. Con eso pudimos subsistir hasta hoy. También nos reestructuramos, porque la empresa estaba enfocada 95% al turismo, y comenzamos a pensar un poco más en los servicios corporativos para poder facturar algo.

P: ¿Tuvieron ayuda estatal?

JF: Las ayudas son muy relativas, en este negocio tenés gastos fijos altos si querés brindar un buen servicio. Pero hay muchas medidas que se podrían tomar, como la eximición de pagar las patentes y refinanciar esa deuda a 10 años, menores cargas sociales, la prórroga de Ingresos Brutos… tuvimos contactos con Turismo, pero en el Estado no hay mucho conocimiento sobre el negocio de las rentadoras de autos. Por el contrario, las empresas entienden bien el problema: durante seis meses de la pandemia, Aeropuertos 2000 decidió no cobrarnos el alquiler mensual que le pagamos por las oficinas y por tener los autos estacionados.

P: ¿Cómo ve lo que viene?

JF: No veo señales alentadoras, no hay un plan concreto que conozcamos. Unas vacaciones de invierno con turismo cambiarían bastante la ecuación, sobre todo si se abren las fronteras. Pero sabemos que si no hay vacunas no habrá turismo y recién podríamos pensar en el verano. Mientras tanto nosotros seguimos haciendo planes trimestrales y vemos cómo evoluciona la pandemia, no podemos ir más allá de tratar de subsistir los tres meses que vienen. Está muy mal el sector, hablo con las otras empresas y estamos todas en la misma situación.

P: ¿Hay posibilidades de un despegue post-pandemia?

JF: Si se resuelve la macroeconomía y la microeconomía sí, sino es difícil porque no sabes qué pasará mañana. La Argentina tiene unos 9.000 autos de alquiler para turismo, Chile tiene 28.000. Si comparas los autos del sector corporativo nosotros podremos sumar otros 5.000 vehículos de alquiler y Chile tiene 78.000. ¿Por qué? Están dadas las condiciones para hacer negocios. De todas formas nosotros seguimos apostando al país, porque tenemos la empresa acá y confiamos en que en algún momento arrancará.

P: ¿Saliendo un poco de la pandemia… ¿en tiempos normales, qué variable los complica más?

JF: La que más nos complica es la inflación, sobre todo para comprar autos, porque el cero kilómetro que compras hoy en dos meses te sale 30% más y aunque también sube el precio del usado, la brecha con el 0Km, que son los que compramos para dar un buen servicio, se agranda. Así renovar la flota es cada vez más difícil. Créditos con bancos no hay, o los que hay tienen intereses imposibles de pagar. Nosotros tenemos convenios directos con distintas fábricas, pero eso se cayó también porque hoy no hay stock.

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