14 de octubre 2025 - 09:00

Un error multimillonario: copió mal una dirección y su fortuna en criptomonedas quedó bloqueada

Un clic mal dado le costó millones: el descuido de un inversor reaviva el debate sobre seguridad y usabilidad en plataformas de criptomonedas.

Una dirección mal copiada selló el destino de 26 millones en criptomonedas y dejó al inversor sin acceso a su propia fortuna digital.

Una dirección mal copiada selló el destino de 26 millones en criptomonedas y dejó al inversor sin acceso a su propia fortuna digital.

Pixabay

Cuando hablamos de criptomonedas, cada detalle cuenta. Un simple descuido puede costar una fortuna, literalmente. Mientras muchos celebran ganancias rápidas, otros enfrentan dramas financieros por errores humanos que en el ecosistema tradicional serían reversibles. Acá, un paso en falso puede sellar el destino de millones.

Eso fue lo que vivió un inversor digital conocido como Qklpjeth, quien perdió acceso a una suma millonaria por haber copiado mal una dirección de envío. Su experiencia encendió las alarmas en la comunidad cripto y reabrió el debate sobre la necesidad de diseños más seguros para prevenir errores simples pero devastadores.

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Un error mínimo al operar con criptomonedas terminó en tragedia financiera: millones bloqueados y una carrera contrarreloj por recuperarlos.

Un error mínimo al operar con criptomonedas terminó en tragedia financiera: millones bloqueados y una carrera contrarreloj por recuperarlos.

Varios millones: el error de Qklpjeth que lo llevó a la desesperación

El 19 de junio de 2024, Qklpjeth cometió un descuido fatal al transferir 7.912 tokens ezETH (Renzo restaked Ethereum), equivalentes a 26,4 millones de dólares, a una dirección equivocada. En lugar de enviarlos a su propio depósito seguro, los dirigió a un contrato inteligente inaccesible. El resultado: los fondos quedaron bloqueados, sin posibilidad de extracción.

El trader reconoció el error y pidió ayuda pública en redes sociales, apelando a la colaboración de hackers éticos que pudieran hallar una vulnerabilidad en el contrato para recuperar los activos. Ofreció incluso una recompensa de 2,5 millones de dólares para quien lograra revertir la situación.

Voces de la industria, como el desarrollador de DefiLlama 0xngmi, recomendaron contactar directamente a Renzo, el protocolo implicado, con la esperanza de que modificaran el contrato. Sin embargo, Qklpjeth afirmó que ya lo había intentado, pero recibió una respuesta negativa por limitaciones regulatorias.

Para Harrison Seletsky, director de desarrollo comercial en SPACE ID, el incidente funciona como "una llamada de atención" para mejorar la experiencia del usuario en el entorno cripto. Subrayó que errores como este no deberían ocurrir más de una década después de la aparición de Bitcoin.

"Las personas necesitan confiar en que pueden mover sus fondos sin riesgo de perderlo todo por un simple fallo humano. Mientras eso no pase, la adopción masiva seguirá siendo una promesa lejana", advirtió Seletsky. El caso de Qklpjeth se transformó en una lección amarga que expone una de las debilidades estructurales del ecosistema cripto actual.

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