Las empresas que desarrollan actividades gastronómicas y de hotelería son, mayoritariamente, pequeñas y medianas, cuya explotación comercial se realiza en el mercado interno.
La gastronomía y la hotelería solicitan medidas de alivio fiscal y de estímulos para el sector
Este segmento de la economía también sufre los embates de la falta de consumo y a la vez, por considerarse como estratégica del turismo, no solo necesita decisiones de alivio de la administración fiscal, si no también analizar un tratamiento igualitario.
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La gastronomía y la hotelería solicitan medidas de alivio fiscal y de estímulos para el sector
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Como otros sectores, los restaurantes y hoteles se ven afectados por la baja del consumo y preocupados por el cumplimiento de sus obligaciones fiscales
Pero por su condición de PyMEs, no escapa a la situación crítica que se produce como consecuencia de la caída del consumo y, por ende, la carga tributaria se hace difícil de sobrellevar.
Esta situación motivó que el presidente de la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (FEHGRA), Daniel Prieto, se reunió con el subsecretario de la Pequeña y Mediana Empresa del Ministerio de Economía de la Nación, Christian Bauab, atento la nota que enviara la institución al ministro de Economía, Luis Caputo, y al titular de ARCA, Andrés E. Vázquez.
En esa nota se solicitan las siguientes medidas específicas para aliviar la presión tributaria del sector:
- La revisión de los mecanismos de judicialización automática de deudas de moras mínimas.
- La suspensión de ejecuciones fiscales y medidas cautelares hasta el 31 de diciembre de 2026. Este plazo resulta indispensable para proteger el capital de trabajo y sortear la estacionalidad de baja actividad.
- La adecuación de los planes de facilidades de pago vigentes, ampliando la cantidad de planes activos permitidos.
- La posibilidad de refinanciar planes caducos sin pérdida de los beneficios fiscales originalmente otorgados.
Por otra parte, dicho sea de paso, un viejo anhelo del sector es llevar la tasa del IVA a la diferencial menor del 10,5%, como una forma de asemejarse a ciertos tratamientos preferenciales que le otorgan a estas actividades otros países.
El RIGI no podía estar ausente
Estas actividades resultan estratégicas para el turismo y el desarrollo regional, a lo que hay que sumarle su potencial como generador de empleo.
En consecuencia, en la reunión también fue punto de charla la comparación del sector con el Régimen de Incentivos a Grandes Inversiones (RIGI), lo que, si bien quedó para tratarse en próximas reuniones, no deja de sumarse a los pedidos de otros sectores.
Más precisamente, el sector empresario gastronómico y hotelero, se coordinó una presentación sobre el RIGI, junto con autoridades técnicas responsables de su implementación, con el objetivo de brindar herramientas e información actualizada para el sector.
Así, estas actividades se suman a la solicitud de otros segmentos de la economía que pidieron adecuar sus obligaciones a las condiciones otorgadas a inversiones promocionales. Es más, entre el RIGI, el ahora Súper RIGI y el RIMI queda una gran brecha de empresas cuyas inversiones no califican en ninguno de los regímenes aprobados o por aprobarse.
Cabe recordar, a manera de ejemplo, que la Unión Industrial Argentina (UIA) ya se reunió con el gobierno remarcando la diferencia que existe entre las PyMEs industriales y los regímenes de incentivos, puntualizando que no se buscan tratamientos preferenciales sino igualdad de tratamiento para ganar competitividad.



