Alfonsín vs. los Kirchner

Opiniones

Por una campaña Raúl Alfonsín hace de todo. Hasta sentarse a hablar por radio casi durante dos horas. Defendió a Roberto Lavagna, criticó a los Kirchner y les vaticinó mal futuro a los radicales «borocoteados». Fue en radio «Continental» en diálogo con Magdalena Ruiz Guiñazú.

PERIODISTA: ¿Cómo ve esta elección?

Raúl Alfonsín: Parece como si no hubiera elecciones, algunos lo atribuyen a la falta de interés, otros a escepticismo, otros a... en fin, a falta de convicciones, a frivolidad. Nunca he visto nada igual, es extraño notar que se actúa como si no hubiera elecciones, y como si fuese casi un partido de fútbol que se va a jugar, pero nos jugamos mucho, mucho en esta elección.

P.: ¿Ve algún resultado a la vista?

R.A.: Soy de los que piensan que es muy probable que haya una segunda vuelta, a pesar de que ahora las encuestas dicen lo que dicen. No estoy hablando en contra de las encuestadoras, pero muchas de ellas son contratadas, como sabemos, por el gobierno. Pienso que dependerá de lo que decidan los indecisos.

P.: Si la oposición hubiera tenido la voluntad de hacer un frente la situación hubiera sido distinta ¿no?

R.A.: Nosotros en una convención en Rosario, resolvimos, aunque teníamos ya en mente hacer un acuerdo programático con Lavagna, también hacer un acuerdo programático con otros sectores, que nos parecía que podíamos. El primer sector que invitamos fue el ARI, y nos respondió por carta que no iba a conversar con la Unión Cívica Radical...

P.: Me imagino que le tiene que causar un cierto dolor en el alma, ver de pronto un radical K, integrando la fórmula con la senadora.

R.A.: Nosotros lo hemos expulsado, evidentemente se ha ido del partido, en el 83, no me votó a mí, por ejemplo, votó a Alende. Luego, no tuvo nunca un cargo político, hasta que es gobernador prácticamente.

P.: ¿Se arrepiente de este ballottage, que está en la Constitución que usted reformó con Menem?

R.A.: No, yo creo que un ballottage es mucho mejor que la mayoría simple.

P.: Usted ha tenido una relación algo zigzagueante con Kirchner, porque arrancó muy mal, después lo invitaron un par de veces a la Casa de Gobierno...

R.A.: No, no, yo no arranqué mal, no, no, yo estuve muy de acuerdo con las primeras medidas que tomó...

P.: No... decía por todo lo que dijo en su momento en la ESMA Kirchner, olvidándose del tema, después lo reparó...

R.A.: No, me habló por teléfono Kirchner para decirme que no había querido ofenderme, en fin, pero yo por ejemplo he resistido las presiones de Estados Unidos para no enviar tropas a Irak, y eso, él coincidía totalmente, además...

P.: ¿Pero cómo está su relación con los Kirchner ahora?

R.A.: No, no existe relación...

P.: Pero antes lo invitaban a los actos...

R.A.: Cuando se empezó a borocotear, la última vez cuando vino la señora Bachelet, que fue la última cena, le dije así nomás: Presidente, no borocotee. Y no lo vi más, ni hablé más por teléfono con él, porque era evidente que su intención era debilitar al radicalismo, y entonces no podía...

P.: ¿Por qué no nos hace una radiografía de Cristina Kirchner?

R.A.: No, no me gusta, yo la conozco, he estado en el Senado con ella, he estado en la Constituyente con ella, es una política inteligente, activa, pero muy iracunda...

P.: Algo no le debe gustar, porque si no la votaría.

R.A.: Muy iracunda, muy iracunda, no creo que sea lo que el país necesita, ella crispa a la sociedad, crispa a la política, para mí está tratando de aparecer ahora más suave, pero pienso que va a ser una mujer de armas llevar, fíjese que ella dijo que se identificaba con la Evita del puño crispado, y lo que la gente quiere, o quiso, y en eso tengo años para poder decirlo, es la Evita que se ocupaba de los humildes, la que se la imaginaba como buena, y además bella, era una bella mujer, por supuesto.

P.: ¿Y cómo lo ve a Cobos con ella?

R.A.: Mal, muy mal, si llega a ganar, muy mal... peor que Quijano... ¿Se acuerda de Perón-Quijano? Cuando Perón llega al gobierno, el primer Senado era de mayoría radical, y muchos gobernadores eran radicales, pero habían sido seducidos porque pensaron que continuaban la obra de Yrigoyen. Decían, está muerto el partido, pero sin embargo mantuvimos un piso de 20 por ciento, cuando no podía un opositor llegar a la radio, no podíamos hacer campaña, y vivíamos en permanente estado de sitio, y se enseñaba a leer a nuestros chicos con lectura de propaganda política...

P.: Qué terrible historia el final de la Alianza...

R.A.: Sí, la gente dice incluso que no hubo nada programático, que fue un acuerdo de dirigentes, pero yo fui el coordinador de BIPA, que hicimos una carta a los argentinos, con muchos tópicos fundamentales, y teníamos 600, 700, 800 especialistas, permanentemente allí, en unos escritorios amplísimos que habíamos alquilado, y teníamos todas las posibilidades, pero bueno, pero después, como yo le digo, fallaron estas cosas, no se puede decir que lo hicieron, desde luego, a propósito, cada uno creía que estaba haciendo lo mejor, pero no resultó, evidentemente no resultó, De la Rúa está enojado conmigo. Incluso ha señalado que yo en cierta forma lo dejé de la mano como para que Duhalde lo pudiera... y esto es otra enormidad, lo he defendido mucho, y me gustaría ser amigo de él, lo he defendido mucho en el comité nacional...

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