Aníbal Fernández retrocede
(El ministro-vocero Aníbal Fernández se vio forzado en el diálogo con Marcelo Longobardi a decirse arrepentido de la amenaza de hacer revelaciones indiscretas sobre lo que vio cuando era duhaldista. Sin embargo, insistió en acusar a Chiche Duhalde de sostener un doble discurso, por caso, en el tema piquetero. Hoy pide mano dura con los activistas, recordó el ministro, cuando antes Duhalde recibía a Raúl Castells en Olivos. También rechazó el proyecto de pesificación de deudas municipales que defiende la candidata a senadora. Veamos lo principal de ese diálogo.)
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Aníbal Fernández
Aníbal Fernández:A lo mejor no fue buena mi expresión. Pero hablando puntualmente del tema de los piqueteros, la señora lo ha elegido como su mejor forma de poder demostrar una teoría política que ella no está dispuesta a llevar. Soy a quien el doctor Duhalde le pidió el 26 de junio, día de la muerte de Kosteki y Santillán, por la noche, que se hiciera cargo de esa política. A mí no me van a contar lo que piensa el doctor Duhalde al respecto. Yo lo llevé a Castells a Olivos, ¿cómo me van a contar a mí que no estaban de acuerdo con hablar con los piqueteros y tratar de morigerar por vía de la palabra y no por vía de la represión? Si la actitud fue otra durante 11 meses, de golpe y porrazo ahora me quieren mostrar que son los grandes duros. Con esa dureza, en el mes de marzo Atanasof y la señora de Duhalde pretendieron cambiar la política que nos llevó a las muertes de estos pibes. Entonces, yo no estoy dispuesto a cambiar cuatro votos por dos muertes más, no me interesa eso y lo voy a decir todas las veces que sea necesario.
P.: ¿Usted no ve ningún modo de controlar el tema piquetero que no sea con muertos?
A.F.: El camino elegido no es malo, hoy ya no queda gente que reclame en las calles por vías del piquetero. Quienes reclaman son activistas políticos, y el Estado tiene que irlo encauzando, porque venimos con un Estado desmadrado desde fines de 2001 hasta llegar a un punto donde nadie estorbe a nadie.
P.: ¿No está llegando a un límite de rechazo en la opinión pública semejante nivel de discusión en el peronismo?
A.F.: Sobre Chiche, tiramos 200 mentiras y después ponemos cara de buena y con eso ya damos por solucionado el tema. Yo vi el programa de Grondona, donde la señora de Duhalde dice un montón de cosas que no son ciertas...
P.: ¿Por ejemplo?
A.F.: ... cuando habla, por ejemplo, de ese proyecto de pesificación de las deudas de las provincias, dice: «Es muy poca plata». Son 150 millones de dólares, no es muy poca plata; omite decir que yo fui citado al Congreso a hablar de ese tema para que les explique claramente, después de haber hablado con el Presidente y con el ministro de Economía, que eso era imposible. Hay un caso similar: un día logré que se juntaran el ministro Lavagna, el presidente Duhalde por entonces y yo, y discutiéramos lo que Coninagro reclamaba. Era la pesificación de las deudas por compra de glifosatos, que es un barbecho químico para la siembra de la soja; se había plantado soja antes de la devaluación, y ese glifosato se había comprado a término en dólares. Decían que necesitaban pesificarse para no romper la economía de aquellos que habían participado de esta acción, y había pasado un año y nadie había resuelto nada. Fue una discusión fuertísima entre Lavagna y el doctor Duhalde, pero después de la discusión fuertísima, siguió sin pesificarse. Es decir, la actitud que había tomado Lavagna por entonces y que yo compartía -sin saber cómo resolverle la vida a la gente de Coninagro- era que no podían volverse políticaspara atrás pesificando deudas que significaba más complicaciones al país. Bueno, si eso sucedió en aquel momento durante el gobierno del doctor Duhalde, ¿cómo ahora planteamos graciosamente que es poca plata, nada menos que 150 millones de dólares, como si el Presidente fuera alguien a quien no le importa resolver este tipo de problemáticas?




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