20 de mayo 2024 - 13:51

Bipolarismo híbrido y orden internacional ¿Es posible escapar a un conflicto global?

A lo largo de la última década el sistema internacional se ha ido configurando de tal manera que, se encuentra cada vez más polarizado entre dos bloques que disputan el liderazgo del orden mundial.

Wl politólogo estadounidense Graham T. Allison popularizó en su libro Destinated for War (Destinado Para la Guerra) del 2017 la expresión “Trampa de Tucidides” para referirse al riesgo de guerra que genera el miedo a perder la hegemonía cuando un poder en ascenso rivaliza con un poder gobernante

Wl politólogo estadounidense Graham T. Allison popularizó en su libro Destinated for War (Destinado Para la Guerra) del 2017 la expresión “Trampa de Tucidides” para referirse al riesgo de guerra que genera el miedo a perder la hegemonía cuando un poder en ascenso rivaliza con un poder gobernante

Hace algunos años, el politólogo estadounidense Graham T. Allison popularizó en su libro Destinated for War (Destinado Para la Guerra) del 2017 la expresión “Trampa de Tucidides” para referirse al riesgo de guerra que genera el miedo a perder la hegemonía cuando un poder en ascenso rivaliza con un poder gobernante, de la misma manera en que Atenas desafió a Esparta en la antigua Grecia, o como Alemania lo hizo con Gran Bretaña durante la primera parte del siglo XX. En su obra, el profesor Allison se preguntaba si los Estados Unidos y China podrían escapar de esta trampa y evitar una guerra entre superpotencias.

Hace una década, las relaciones entre los Estados Unidos y China comenzaron a mostrar crecientes niveles de tensión, aunque, un choque directo entre ambas potencias parecía algo, hipotéticamente lejano. Pero, a lo largo de la última década el sistema internacional se ha ido configurando de tal manera que, se encuentra cada vez más polarizado entre dos bloques que disputan el liderazgo del orden mundial. De un lado, el bloque liderado por Estados Unidos, las naciones anglosajonas, la UE, Israel, Japón, Corea del Sur, Taiwán y del otro, el bloque euroasiático compuesto por China, Rusia, Irán, Siria y Corea del Norte.

La mayoría de las naciones que no he mencionado, no conforman un tercer bloque opcional, sino que, buscan mantener un equilibrio entre ambos bloques, dependiendo de sus identidades, intereses, oportunidades u amenazas como son los casos de Brasil, India, Turquía, México y Arabia Saudita, entre otros. Es así que, en un orden internacional fracturado y polarizado, se está librando una disputa global política, económica, financiera, tecnológica y militar, que ha venido escalando en acciones bélicas de mediana intensidad especialmente en las regiones del Este de Europa y Medio Oriente.

Es probable que, un choque militar directo de mediana intensidad entre Israel e Irán podría derivar en un efecto dominó en la región del Oriente Medio con implicancias globales de mayor repercusión que el conflicto en Ucrania, especialmente por el suministro de petróleo a nivel mundial y sus efectos sobre los precios internacionales de la energía. Pero, también habría que considerar como una escalada de este conflicto podría incidir en la frágil estabilidad de actores en tensión como Corea del Norte y Corea del Sur como asimismo de China y Taiwán.

En términos estrictamente realistas, aunque el periodo de la hegemonía liberal y mayoritariamente occidental se ha terminado, tampoco ha surgido un orden multipolar, porque son dos los bloques en tensión, por lo que podríamos identificar este nuevo estado de cosas como, la conformación de un sistema internacional “bipolar hibrido” que, a diferencia de la “Guerra Fría” (1945-1990) en el que la bipolaridad estaba liderada, de manera indiscutida, por Washington y Moscú, en este caso la definición de los liderazgos es más compleja y requiere de un mayor análisis, especialmente en el boque euroasiático.

El profesor Allison, postuló en su trabajo de 2017 que el rápido y desafiante, ascenso e influencia de China podría conducir a una escalada de tensiones con los Estados Unidos, pero unos años después, este escenario se ha complejizado, se ha vuelto más inestable mientras que una disputa con alcance global que parecía lejana, parece hoy ser cada vez más factible.

En este nuevo orden internacional bipolar hibrido será, cada vez más imprescindible, la institucionalización de mecanismos de diálogo, consenso y gestión de crisis, entre China y Estados Unidos para evitar caer en la “trampa” de una escalada bélica con implicaciones globales.

Candidato a Doctor en Relaciones Internacionales del IRI – UNLP y Profesor del Departamento de Ciencias Sociales de la UNDAV. @FeVaccarezza

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