10 de agosto 2005 - 00:00

Branda contra los "zurupetos"

(Es incierto si el ex senador y director en problemas del Banco Central, Ricardo Branda, deja algún aporte a las finanzas. Pero seguro que ya ha hecho un invalorable aporte idiomático al reflotar ayer el viejo mote de «zurupeto» para señalar a un adversario. «Zurupeto» era en la Francia de la Revolución el vecino alfabetizado que, aun sin titulación de abogado -privilegio de los nobles- era designado para actuar en un juicio como si fuera abogado. Esa palabra la reflotó el léxico de la Bolsa en España y en México para designar al corredor libre de Bolsa o intermediario bursátil no registrado. En esos países también se designa en provincias como «zurupeto» al intruso en la profesión de escribano. Para Branda, según el diálogo de ayer por radio «América», el juez Daniel Rafecas, que lo procesó por el caso de los sobornos en el Senado, es también un «zurupeto».)

PERIODISTA: ¿Usted cree que perdió solvencia moral para ser director del Banco Central?

Ricardo Branda: En absoluto. Si yo hubiera considerado en lo más mínimo eso, habría renunciado. Esta novela escrita por el juez Rafecas evidentemente no tiene ningún asidero, no tiene ninguna fundamentación jurídica. Este hombre, realmente, es un zurupeto o un mal intencionado.


P.:
¿Pero por qué cree que se llega a esta instancia de la comisión bicameral y tan rápidamente a la posibilidad de ser destituido?

R.B.: Algunos ven codicia del cargo, eso no dudo que sea así.A lo mejor quieren el lugar. Pero si me hubieran dicho que querían el lugar, yo me iba sin necesidad de esto.


P.:
¿Quién cree que puede estar codiciando el cargo suyo en el Banco Central?

R.B.: Siempre hay algunos alcahuetes y chupamedias de más que obligan al Presidente a hacer esto. Yo creo que al Presidente lo dejan en una mala posición. Si después la Justicia me da la razón, queda en una posición muy incómoda el Presidente.


P.:
¿Que hará si la Justicia dice después que es inocente?

R.B.: Bueno, ahí se va poner en una situación muy difícil para el Presidente y para el Estado, porque yo evidentemente voy a iniciar acciones contra el Estado y contra todos los que tomaron esta decisión. Es un linchamiento mediático, porque hacen operaciones mediáticas y con eso presionan a los legisladores.Yo creo que eso se debe terminar, porque atenta contra el sistema republicano.


P.:
¿Por qué cree que el fallo es equivocado?

R.B.: Yo al juez le dije «zurupeto» para no decirle burro jurídico, porque es una expresión que se usaba en la Revolución Francesa para designar a algunos que ejercían el derecho sin tener título.


P.:
¿Por qué lo procesan a usted?

R.B.: El juez se basa para decir que yo estuve complicado con los sobornos en tres cosas. La primera es que yo era un senador importante. Yo le agradezco al doctor Rafecas que considere que era un senador importante. Segundo, que yo tenía una actitud crítica a la ley y después voté por el sí. Desconoce lo que es el funcionamiento del Parlamento. Y tercero, dice que yo llamé desde mi celular a mi casa, a un particular, y que fue registrado en una celda cercana al departamento del señor Cantarero, que era mi paso obligado todos los días desde el Senado hasta mi casa. O sea que en el expediente sale que Branda llamó a Branda a través de una célula telefónica cerca de lo de Cantarero.


P.:
Cuando Pontaquarto habla del pago de coimas, ¿lo menciona a usted?

R.B.: No, nunca me mencionó.


P.:
¿Usted sabía que podía pasar algo así antes de la aprobación de la ley?

R.B.: Rumores había muchos, anónimos había muchos. Había peleas políticas dentro del bloque, fuera del bloque. También en el partido gobernante era feroz la interna que había. Evidentemente, esto Chacho Alvarez lo usó como una herramienta, como justificación para irse, porque él no quería soportar más las leyes que venían, que tenía que avalar, a pesar de que desde la tribuna las había criticado. Básicamente es lo que pasó.

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