"Brasil quiere pero no cumple con Mercosur"
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Beatriz Nofal
Periodista: El gobierno brasileño decidió reforzar su política de promoción de exportaciones para 2005 ¿Cómo repercute ese cambio en la Argentina?
Beatriz Nofal: El financiamiento a exportaciones de cualquier tipo genera desplazamientos de la producción local. Históricamente en la Argentina hubo segmentos de la producción perjudicados por la incapacidad de competir debido a que no había financiamiento a largo plazo de bienes de capital y en Brasil sí. Un caso claro fue el de carrocerías de media y larga distancia que estaban localizadas en Rosario. Pero hay que tener en cuenta que cualquier cambio que haga Brasil en la política de promoción de exportaciones tiene que ser consistente con las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) porque si no sería objeto de sanciones, si otros países consideran que es un subsidio y puede amenazar su producción interna. La decisión de aumentar incentivos no perjudica sólo a la Argentina sino que es uno de los problemas más serios del Mercosur.
B.N.: En Brasil hay financiamiento con recursos del sector privado pero con apoyo estatal. Es atractivo porque los bancos que operan estos mecanismos están exentos del pago de algunos impuestos sobre las comisiones que ganan por la intermediación. Algunos de los instrumentos que existen en Brasil permiten que el exportador tenga una ganancia financiera adicional que puede trasladar a precios. O sea que facilitan a los productores la exportación y hacen a sus productos más competitivos. Brasil tiene un alto nivel de desarrollo para otorgar incentivo a las exportaciones y es un tema donde la Argentina es muy débil. Esto es un gran déficit sobre todo para las exportaciones de valor agregado.
P.: También hay diferencias en los incentivos a la inversión, lo cual hizo que muchas fábricas se trasladaran a Brasil.
B.N.: Sí, es muy importante armonizar los incentivos a la inversión. En Brasil si una empresa invierte en un determinado estado se le otorga el diferimiento de un impuesto federal muy importante por algunos años. Nosotros no sólo nos perjudicamos en ese sentido sino que también tenemos ese problema internamente con los beneficios que han obtenido algunas provincias promocionadas, lo que provoca un desvío de inversiones. Sucedió con Mendoza, que está rodeada por provincias promocionadas y vio cómo se mudaron las industrias.
P.: Usted suele mencionar la necesidad de equilibrar políticas macroeconómicas. ¿Brasil estaría de acuerdo en hacerlo?
B.N.: Hay muchos problemas cuando hay diferencias de ciclo económico dadas las diferencias de tamaño. Si Brasil entra en un ciclo recesivo y el resto de los países no, obviamente eso tiene efectos comerciales. Hay una avalancha de exportaciones hacia el resto de los países que puede desplazar la producción local. Entonces también se necesita evitar la diferencia de ciclo. En la medida en que la Argentina empieza a dar pasos para salir del default genera un clima mucho más favorable para avanzar en la coordinación macro. Entonces ésta es la oportunidad porque hay afinidad política, desapareció la disparidad de regímenes cambiarios y tenemos condiciones macroeconómicos más compatibles ( importante superávit fiscal y crecimiento).
P.: Muchos dicen que la decisión de coordinar políticas macroeconómicas restringe los grados de libertad y la formulación de la política interna.
B.N.: Justamente eso es lo que trae resistencia en un país grande como Brasil. Renunciar a cuotas de soberanía en función del mercado común, aunque eso beneficie a la región. Por eso es importante testear la voluntad de Brasil proponiendo un programa serio de integración. En caso de que se encuentren obstáculos insalvables para llevar adelante el programa lo que hay que plantear es la reformulación del Mercosur.
P.: ¿Qué puede hacer la Argentina para avanzar en la integración del Mercosur?
B.N.: Nuestro Presidente tiene que llevar adelante un programa con liderazgo y discutir con Brasil qué tipo de Mercosur queremos. Brasil dice que quiere profundizar el Mercosur, pero luego no cumple. Para que la Argentina pueda ganar en productividad y en economía de escala hay que disciplinar los incentivos que son incompatibles con el bloque, entre ellos los incentivos financieros a las exportaciones.
P.: Las discusiones que se dan desde 2004 por sectores industriales afectados por las exportaciones brasileñas ¿sirven?
B.N.: No están bien enfocadas. La postura argentina es meramente defensiva. Detecta el problema y propone salvaguardas que se aplican cuando uno mismo tiene un problema de competitividad y necesita tiempo para adaptarse. En vez de tratar de trabajar en la alternativa óptima que es profundizar el Mercosur en serio.




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