Canje: "Si no se resuelve pronto, habrá caída en bonos"
-
Planes sociales y formación de capital humano
-
Atención: el nuevo plazo fijo que le gana a la inflación todos los meses
Ricardo Schefer
Periodista: ¿Cuán relevante es para el mercado el tema del embargo de los bonos en Nueva York?
Ricardo Schefer: Cuando uno ve los precios pareciera que para el mercado esto no pasa a mayores y se resuelve favorablemente. Y la gente piensa lo mismo. Lo ven como una chicana de esta clase de inversores, y lo que ha hecho el juez Griesa es el mecanismo procesal correspondiente. Se esperaba que el 1 de abril se lanzara el canje, pero la demora no parece preocupar demasiado. Lo que me inquieta un poco es que creo que esto no se resuelve en dos días.
P.: ¿Qué puede pasar entonces, si lleva más tiempo, unas semanas más?
R.S.: Van a haber problemas. Surgirán preguntas sobre cómo y con cuánto habrá que arreglar a esta gente y cómo afecta a la caja fiscal.
P.: Pero no pueden mejorarle la oferta del canje.
R.S.: No, pero una cosa es decir que esto está en el limbo y no se paga nunca más, y otra es ver cómo se puede resolver la demanda. El embargo no es un tema tan liviano pero tampoco tan grave. Era lógico que estos fondos iban a intentar secuestrar activos en tránsito, es una chicana usual de ellos. Es el negocio del juicio.
P.: ¿Cómo está viendo el ajuste de la tasa en Estados Unidos?
R.S.: Si bien aumentó la tasa de corto plazo y la inflación creció, los rendimientos ya no son negativos. Esto puede hacer volver la plata a los fondos de money market (de plazo fijo) a corto plazo, porque se redujo el castigo para estar con dinero en efectivo. Lo que implica que aspirará fondos del mercado accionario, del de bonos y de los mercados emergentes. La Reserva Federal avisó que continuará subiendo la tasa, pero no veo niveles dramáticos, seguirá con la dosis de un cuarto de punto (0,25%). La pregunta clave es hasta adónde irá la tasa, a un nivel real neutro o positivo de 1%. Las expectativas del mercado muestran una pasmosa tranquilidad y eso se refleja en las tasas de largo plazo: la gente no teme a un aumento de la inflación, creen que 3% es estable.
P.: Pareciera que no le asignan demasiada entidad al tema petrolero.
R.S.: Así parece. Está más de 60% por encima de 2004 y no es trivial para los costos. Las estimaciones de un barril a u$s 100 apunta a que pase algo importante que signifique creciente escasez de petróleo. La inflación por ahora no lo convalida.
P.: ¿Cree usted que el reciente repunte inflacionario en la Argentina es transitorio?
R.S.: La inflación estaba y se dio realmente, no fue estacional. Fue provocada por un recalentamiento y una recomposición de márgenes ante mejoras salariales.
P.: ¿Cómo sigue?
R.S.: Si el Banco Central continúa restringiendo la oferta monetaria (cantidad de dinero) y el Tesoro mantiene un superávit fiscal alto, sumado a que el Poder Ejecutivo ponga paños fríos a las expectativas salariales, hay buenas chances de no pasar a mayores y esto tranquiliza. Creo que es el camino y las políticas están bien direccionadas. Sólo espero que no se pasen de vueltas y enfríen demasiado la economía.
P.: ¿Qué les recomendaría a un inversor pequeño y a uno más sofisticado en un horizonte de seis meses?
R.S.: Ambos deben cubrirse de la inflación. Para el pequeño 90% en plazos fijos indexados o bien Letras ( Lebac) o Notas (Nobac) del Banco Central indexadas por CER, y 10% en la Bolsa por las dudas. Para uno más sofisticado, 70% en Bonos del Tesoro americano indexados (TIP) si está cómodo en dólares o del Tesoro francés si prefiere euros, y 30% en acciones internacionales.
P.: ¿Y bonos argentinos...?
P.: ¿Cómo ve a Brasil ahora que dejó al FMI?
R.S.: Tiene aumentos de productividad, de comercio exterior, del Producto, del superávit fiscal, de la deuda y una tasa de interés del Banco Central realmente absurda. Pero esto me confirma que Brasil tiene una estrategia de largo plazo estable independiente de la administración de turno para generar empleo, exportaciones y productividad. Con esa deuda y esa tasa cualquiera apuesta a un colapso y no lo hay.
Entrevista de Jorge G. Herrera




Dejá tu comentario