"Chávez impidió crear un mercado libre en América"
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Vicente Fox recordó en diálogo con este diario su participación de la tumultuosa cumbre de presidentes en Mar del Plata. Opinó que la Argentina aún debe precisar si adhiere a una economía de mercado y respetar sus leyes.
V.F.: No. Se respeta el tiempo de los demás y, si son tres minutos, son tres minutos.
Llegar a la Argentina y escuchar a Hugo Chávez usar la palabra más de una hora y seguir hablando... Si fuesen temas constructivos, sería tolerable, pero para estar despotricando y atacando a todo el mundo, no sirve. Vive trasnochado este hombre y piensa que estamos en 1940 o en 1950, en la época de la Guerra Fría. Pues sí, termina uno preguntándose por qué le toleramos esto y lo dejamos que destruya conceptos como un acuerdo de libre comercio continental.
P.: ¿El fue el responsable de que el TLC no avance en la región?
V.F.: Claro. El decide bomardearlo, erosionarlo y destruir la idea. Lo entiendo muy bien al rey de España cuando explotó y dice bueno, ya basta. Sin dudas, él fue quien bombardeó el acuerdo de Quebec en 2001, cuando todos los países nos comprometimos a trabajar para que en cinco años pudiésemos construir un TLC continental que nos hubiese dado grandes ventajas competitivas y reducido los grandes baches de distribución del ingreso al estar todos unidos trabajando en comercio. Hubiese dado solución a la pobreza y al desempleo. Eso pasó en México, que se benefició enormemente con el TLC con Estados Unidos y Canadá, con una balanza comercial de más de 500 mil millones de dólares, más que toda América latina junta, incluidos Brasil y la Argentina. Hay muchas ventajas con ser respetuoso con otros países, asociarse, pero hay que hacerlo sin politiquería y con profesionalismo.
P.: ¿Qué cambios notó de la Argentina de 2005 que usted conoció a la de 2008?
V.F.: Apenas llegué ahorita hace una hora, pero lo que veo desde afuera es que la Argentina está construyendo un modelo de tercera vía. Con economía de mercado y poderosas políticas sociales. Sin embargo, hay áreas en las que debe haber definiciones más precisas. Revolver las dos cosas no es la solución. Tiene uno que respetar la economía de mercado, manejarla con respeto, no excederse en déficits fiscales, cuidar mucho la inflación, es un tema fundamental. Nada le pega más a un pobre que la inflación, eso lo destroza. Nada le pega más que las altas tasas de intereses en el acceso a crédito y financiación. La economía de mercado tiene reglas que si se violan no funcionan, entonces hay que respetarlas. ¿Pero cómo se compensa lo que el mercado no hace? Con poderosas políticas sociales, pero sin paternalismo, enseñando a pescar y no regalando el pescado. Lo que ya no cabe es un Chávez llevando a Venezuela al socialismo del siglo XXI. Los demás deben encontrar este justo equilibrio.
P.: ¿No percibe que en la Argentina hay algunas luces amarillas con el INDEC intervenido, control de precios y las retenciones al agro? ¿Puede llevar eso a un escenario como Venezuela?
V.F.: No hay que usar la comparación con Venezuela. Pero en economía de mercado no puedes manosear el mercado, tú no puedes imponer precios, dejar monopolios, limitar exportaciones, no puedes dejar de participar en el mercado global y dejar de tender las reglas de oferta y demanda. No es el camino descomponer la economía y violar sus reglas, sino imponer un paquete poderoso de políticas sociales. El mercado nunca va a dar educación y empleo a todos los jóvenes, para eso está el Estado con un sistema de becas como el que tiene México.
Entrevista de Ezequiel Rudman




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