Clave: los bancos centrales deben coordinar ya esfuerzos
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Examinemos tres recientes declaraciones de importancia. La primera de ellas es la efectuada por el presidente de la Junta de la Reserva Federal de Estados Unidos Ben S. Bernanke ante la Cámara de Representantes de su país, el 17 de enero pasado. Para la Fed la crisis se originó como consecuencia de las moras y situaciones de incobrabilidad registradas en créditos hipotecarios, lo que obligó a que muchos bancos generadores tuvieran que adquirir portafolio de las agencias y sociedades colocadoras, transformando cuentas de orden en pérdidas reales y restringiendo su posibilidad de otorgar nuevos créditos. El temor a que ello conduzca a una situación recesiva se considera el más probable riesgo por parte de la autoridad monetaria estadounidense lo que explica que poco después, el Comité de Mercado Abierto redujo la tasa en 75 puntos básicos. El gobernador del Banco de Inglaterra Mervin King en un discurso pronunciado el 22 de enero manifestó que el Reino Unido se encuentra en medio de dos frentes; el generado del problema hipotecario y anunciante de recesión; y el otro provocado por el aumento de los precios de las materias primas, especialmente alimentos y petróleo que preanuncia inflación. La posición británica es de cautela sin tomar ningún partido por el momento.
Por el contrario, el presidente del Banco Central Europeo, el 23 de enero, manifestó ante el parlamento europeo que su mayor preocupación consistía en impedir la propagación inflacionaria y que ante los problemas registrados sería necesaria una más afinada supervisión, realzando la importancia de las nuevas recomendaciones acerca de capitales mínimos denominada Basilea II. Curiosamente, mientras se hacían estas afirmaciones, el Banco Société Générale anunciaba haber sido víctima de un fraude por 4.900 millones de euros. ¿Qué podemos esperar? Aparentemente las bolsas han dado señales de recuperación después de las estrepitosas caídas observadas desde el martes 22 de enero, pero queda pendiente la pregunta formulada por los gobernadores de los bancos centrales ¿se deberá escoger como objetivo alternativo estabilidad o crecimiento? ¿deberá reforzarse la supervisión bancaria? Podemos entrever algunas respuestas. Si los bancos centrales coordinan sus esfuerzos, es probable que se alcance una situación de estabilidad con leve crecimiento. En caso contrario, no se lograría ni lo uno ni lo otro, y se podría estar frente a una situación de «stagflation» es decir recesión con inflación. En cuanto a los aspectos concernientes a la supervisión bancaria creo que lo ocurrido demuestra que no existe ningún sistema que pueda, de por sí, presentarse como panacea, es decir ni supervisiones fuera de los bancos centrales o súper organismos como el FSA ( Financial Services Autority) británico aseguran por sí solo el éxito. Antes que nada, se debe actuar a tiempo, una vez más el dejar las cosas para luego, el célebre « forebearance» premia las malas conductas y castiga a los prudentes, de la misma manera que el costo lo asume la sociedad entera.
(*) Ex vicepresidente del BCRA y presidente fundador de SEDESA.




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