14 de diciembre 2005 - 00:00

Cobos: "En Mendoza Kirchner es ya tan popular como yo"

El gobernador de Mendoza, Julio Cobos, es el único dirigente radical que puede exhibir un triunfo entre los siete principales distritos. Sobre los comicios de octubre dijo que la gente apostó por aquellos gobiernos que le dieron respuestas, independientemente del color político.
El gobernador de Mendoza, Julio Cobos, es el único dirigente radical que puede exhibir un triunfo entre los siete principales distritos. Sobre los comicios de octubre dijo que la gente apostó por aquellos gobiernos que le dieron respuestas, independientemente del color político.
Aunque la UCR perdió aún más espacio en octubre, sigue siendo un actor insoslayable en las negociaciones políticas por su peso en el Congreso y en el gobierno provinciales. El gobernador de Mendoza, Julio Cobos, es el único dirigente radical que puede exhibir un triunfo entre los siete principales distritos. Enfrentado con su coterráneo Roberto Iglesias, nuevo presidente de la UCR, de Cobos casi no se escuchan críticas al gobierno de Néstor Kirchner, pese a haber apoyado a Ricardo López Murphy en 2003. En diálogo con este diario, el gobernador mendocino define cuál es el lugar que le toca a su partido en el nuevo escenario.

Periodista:
¿Qué espera de Iglesias como jefe la UCR?

Julio Cobos: Es una figura nueva, lo que es positivo porque estamos reclamando renovación. Cada uno, desde su rol, aportará sugerencias.


• Respuestas

P.: ¿Cuál es su lectura de los comicios de octubre?

J.C.: Creo que la gente ha apostado por aquellos gobiernos que le han dado respuestas, independientemente del color político. En Mendoza el presidente Kirchner tiene la misma popularidad que el gobernador, y la gente decidió confiar en el gobierno provincial. Hermes Binner ha surgido en Santa Fe y es una figura interesante. El Presidente tuvo un respaldo general importante.


P.:
¿Qué papel le toca hoy a la UCR?

J.C.: Los resultados han sido muy adversos en Capital y en la provincia de Buenos Aires. El desafío de la nueva conducción es situar al radicalismo en un lugar visible de oposición, seria, racional, constructiva y activa, pero después de la crisis no se pueden pedir soluciones para todo.


P.:
¿Cómo se hace para recomponer un discurso homogéneo cuando en el partido hay voces de centroizquierda y otras de centroderecha?

J.C.: Precisamente, se tiene que redefinir en qué lado se está, sin llegar a los extremos de (Elisa) Carrió y López Murphy. No queremos ser un partido expulsivo, pero debemos tener un marco.

P.: ¿En qué lugar ideológico se tiene que situar la UCR?

J.C.: Quiero construir un progresismo incluyente. A lo mejor, de tendencia de centroizquierda, pero no utópica.


P.:
¿Cree conveniente compartir espacios ya sea con Kirchner, Binner o Martín Sabbatella?

J.C.: Después de definirnos, tenemos que ver los sectores con los que nos podemos asociar.


• Llegada

P.: ¿Hay camino de retorno para la mala imagen de la UCR en el contexto nacional?

J.C.: Habrá que ver cómo trabajamos en Mendoza. Hemos llegado a estratos donde no llegábamos y sólo votaban al justicialismo. Hemos trabajado mucho socialmente. La UCR se va a ir levantando en la medida en que brinde resultados.


P.:
¿Carrió le resulta interesante?

J.C.: Me gusta, pero tiene que producir un discurso menos disociativo y más constructivo. Es lo que le faltó para ganar en Capital Federal. Si hay denuncias, hay que hacerlas. Pero llega un momento en que la gente se cansa.


P.:
¿Y que el gobierno se asocie a Moyano, Eduardo Borocotó, o Luis D'Elía?

J.C.: Uno trata de ganar el mayor consenso y está en el otro ver si le resulta interesante la propuesta. Lo que ocurrió con Borocotó me parece mal.


P.:
¿Qué es lo más positivo y lo más negativo del gobierno?

J.C.: Ha tenido bien claro que a través de la infraestructura en obras y de viviendas se genera competitividad. Un país sin servicios, rutas o trenes, es inviable. La política económica es muy buena. De lo menos bueno, creo que se abre una nueva etapa en cuanto a las relaciones exteriores. Vamos a decirles al canciller (Jorge Taiana) y a la nueva ministra de Economía (Felisa Miceli) que necesitamos los Tratados de Libre Comercio (TLC). Es la ventaja que nos llevan los chilenos en el tema vinos.


Entrevista de Sebastián Lacunza

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