18 de marzo 2020 - 15:24

No hay solución económica nacional en una crisis global

El Estado debe reformular todos los lineamientos previos a 2019 si desea lograr el nivel de competencias necesarias para afrontar los infortunios con superioridad.

El Gobierno no se debe dejar amedrentar por el dogmatismo hueco y fracasado que nos trajo hasta aquí. 

El Gobierno no se debe dejar amedrentar por el dogmatismo hueco y fracasado que nos trajo hasta aquí. 

Hablar de largo plazo dejo de ser natural, cualquier profesor que escucha a sus alumnos lo debería saber. No abundan jóvenes que desean trabajo estable y relaciones permanentes. Consumo hoy porque el mundo se acaba. Hoy además nos encontramos ante un sistema internacional que colapsa a la velocidad de un rayo. Pronto se trasladará a los negocios medianos y pequeños y elevará en forma exponencial los parámetros de prontitud-eficiencia y exigencia para un Estado que debe tomar un sinnúmero de decisiones. No hay solución económica nacional en una crisis global, lo vimos en 2008. Pero se puede mejorar de terapia intensiva a terapia intermedia. “Puestos de trabajo británicos para trabajadores británicos” dijo Gordon Brown, 12 años antes del BREXIT. Y, hay que decirlo, el Estado debe reformular todos los lineamientos previos a 2019 si desea lograr el nivel de competencias necesarias para afrontar los infortunios con superioridad.

Las condiciones son desfavorables en todo el mundo. Se espera que en su mayoría las economías individuales proyecten un grado de destrucción significativo durante 2020. En el ámbito local se predicen cifras de crecimiento negativo. El Estado necesita acompañar con políticas de apoyo y fomento a las empresas y particulares.

Algunas compañías argentinas antes del “huracán Macri” habían llegado a un punto de maduración en el que realizando los ajustes necesarios podían avanzar al siguiente nivel. Tanto en su cultura como en su estructura organizativa, aun conservan alguna base para encarar el proyecto de desarrollo de un PBI de 550.000 millones de dólares. En el proceso de generar valor agregado se había realizado un trabajo más que interesante hasta 2015. La situación del 10 de diciembre de 2015 les permitió llegar hasta el día de hoy (a los que llegaron).

Lo que faltó

Fase 2. Faltaron conocimientos de finanzas, inversiones y dinámica del sector privado. Inclusive esa carencia fue lo que excedió y permitió que entre 2015-2019 se hiciera cualquier cosa. La situación actual no da margen para vigilias académicas. Necesitamos lo que el Gobierno anterior decía tener CEOs, pero de verdad. Ni una pandilla de inútiles, ni una chusma de consignatarios de empresas públicas. Lo que vimos fue otra cosa.

Fin de estupilandia

“El Estado es paternalista, tú tienes que resolver tus propios problemas”.

En un mundo híper competitivo, con países desarrollados que subsidian actividades con miles de millones, es poco realista pensar que las empresas pueden mantenerse o reinventarse sin ningún tipo de ayuda (esto recomendaba el ex ministro Ibarra). Hoy ni siquiera la agro-exportación con sus ventajas comparativas desea soportar tres puntos más de retenciones a la soja. Dicho sea de paso, no parece que haya más tiempo para exteriorizar republicanismo con piqueteros en 4 x 4, que ni siquiera superaron la abolición de la esclavitud.

Hicimos suficientes reingenierías, transformaciones y cambios en las empresas de los años noventa. Pero reinventar una empresa vulnerada en medio de un país devastado por la epidemia amarilla, eso era otra cosa. Recomendaciones como la mencionada reflejaban el grado de subestimación y/o desconocimiento de los funcionarios que las exhalaban.

Surrealista

Si a la sociedad argentina le interesaran la reflexión y el debate sobre la actualidad, esta podría ser una buena salida. Los laboratorios de ideas son espacios que sirven para analizar los retos de una sociedad y proponer soluciones.

Pero si Cambiemos fuera un “think thank”, sería el menos interesante del mundo para escuchar en este momento.

¿Socorrieron a los las inundados? -No, porque ese think thank dice que implicaba aumentar gasto público y déficit fiscal. Despejado.

Rebajaron la estima al Ministerio de Salud y le pusieron Secretaría. Compraron vacunas para prevenir el sarampión y se les vencieron sin aplicarlas. Se registraron brotes como hacía décadas no sucedía. Suspendieron los descuentos en medicamentos a jubilados. Quitaron brutalmente subsidios energéticos, sin reparar en los electro-dependientes. Dejaron 40,8% de pobreza. Compraron lanchas israelíes carismas perjudicando al astillero argentino y dejaron de entregar computadoras en las escuelas.

¡Gracias Dios!

¿Qué sería de los argentinos si el mejor equipo de los últimos 50 años hubiera estado en comando en este momento? Nunca eran responsables de nada y no querían ser solidarios con nadie. Acometieron toda convivencia porque no creen en la sociedad ni les importa la gente. No eran liberales, apenas encuadraban en neo-vulgares. Compitieron contra el sentido común sin descanso y siguen en guerra contra la sensatez.

Una propuesta adecuada en este escenario ya no luce agresiva

Si no avanzamos con una quita de 70/80%, con 10 años de gracia y tasas de interés igual a Treasury (Bonos del Tesoro estadounidense a 10 años) más 25 basis points (0,25%), no estamos entendiendo lo que padecemos. El país se estancó -como se dice falazmente entre 2011-2015. Entre 2011 y 2015 el PBI creció poco, pero subió alrededor de 2/3%. Entre 2015 y 2019 el PBI per cápita (según Sturzenegger) cayó 11%. En otro orden de cosas (institucionalidad republicana, endeudamiento, dependencia del FMI), el país retrocedió 15 años

El mundo tiembla

Los próximos defaults ocuparán lugares espaciosos. Países, empresas privadas y bancos están en una situación de precariedad extraordinaria.

El ejercicio de empalmar la restructuración de la deuda, impulsar las exportaciones, reactivar la economía y despuntar empresas mixtas, puede conllevar detectar diversas oportunidades. El Gobierno no se debe dejar amedrentar por el dogmatismo hueco y fracasado que nos trajo hasta aquí. Teniendo en cuenta el desempeño de los negocios en cuanto a velocidad de reacción, estructuras, valor, y oportunidades, es fundamental encarar un plan de acción tendiente a pasar de la etapa fundacional (2003-2015) a la etapa de recuperación y profesionalización pública. Suspendamos con los macroeconomistas. Ya tenemos muchos y muy buenos. Dejémoslos trabajar.

Se necesitan administradores de finanzas vertiginosas con amor al país y estrategas de negocios argentinos honestos.

Necesitamos un Estado competente en las áreas financieras, para que un Nunca más financiero no sea una mera perorata para impresionar jefes militantes. Como mínimo el ciudadano necesita la distribución gratuita (una versión al alcance de todos) del libro “Endeudamiento y Fuga” (Basualdo). La parte noble de la política -hoy en el oficialismo- ha regalado las finanzas del país por analfabetismo financiero propio y del ciudadano de a pie. Durante cuatro años nos mintieron con desfachatez y cinismo a los argentinos. A la clase media le metieron odio y miedo porque aunque tienen poco, lo poco que tienen es mucho para perderlo. No regresemos a incurrir en el mismo desliz.

Enlazar economía finanzas negocios y comunidad

Cuando hablamos de todo esto nos referimos a cada uno de los engranajes que articulan un país que tiene chances de aprovechar el desmadre propio y mundial para enderezar la nave (Veira).

Esta visión requiere ruptura de reglas y paradigmas, buscando nuevos roles del Estado, con técnicas, herramientas y creatividad. Si no se hace con coraje, en 2023 podríamos estar dándole nuevamente la bienvenida a la Rosada a Cambiemos o su adorable descendencia.

Estado y empresas

Deben identificarse las empresas que tienen objetivos alineados con el país y los pseudo economistas de universidades que abogan por los intereses de los bancos, inversores, bonistas y fondos buitres. A unas para asociarlas al éxito del país generoso donde se desarrollaron, a los otros para silenciar nuestros oídos. Saturaron. Son indefendibles.

El Estado necesita contar con los recursos financieros para estimular la demanda agregada. Debe usar estímulos monetarios y fiscales ya mismo.

Es hora de abandonar el debate con aficionados y fracasados. Me refiero a quienes enseñan economía y votaron a Macri, bancándolo hasta que fue conveniente soltarle la mano. Ahora nadie fue macrista, pero los egresados de economía que fueron ministros y presidentes del BNA y sus catedráticos diletantes pontifican metiéndose en política. También la universidad de los “gallego boys” (así les llamaba la segunda línea de apellidos patricios a la tercera línea de Martínez de Hoz que más tarde endeudó al país y disparó el déficit fiscal más absurdo con Menem durante diez años). Aun se atreven a contestar reportajes con arrogancia de perdedores. Siguen envenenando jóvenes que no conocen de historia, despolitizados pero que pueden pagar la cuota. Sus máximos exponentes devaluaron y generaron la segunda híper, luego los que siguieron llevaron la deuda de u$s 40.000 millones a u$s 132.000 millones, regalaron empresas publicas malgastando su producido solo para financiar gasto corriente. Precursores de Macri. “Haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago”.

Vademecum macroeconómico, microeconómico y financiero:

  • Expandir el gasto y la base monetaria como EE.UU. “Al que te pide, dale”. Después veremos cómo esterilizar. La gente tiene que comer y las empresas pagar cuentas para que no se corte la cadena de pagos.
  • Elaborar un tablero de comando táctico político-economico-financiero (no solo economico) en la Jefatura de Gabinete.
  • Reestructuración con 70/80% de los 70.000 millones o retomar el default (Plan B)
  • Refinanciar deudas en pesos con tasa nominal anual de 20%, sin quitas, en forma permanente. Los financistas tienen que reinventarse.
  • Capitalización de deudas empresarias con BNA, Provincia y Ciudad. Creación de empresas mixtas con opción de recompra, si no se verifican fraudes o destinar al FIERA “fondo inversor economico de recuperación argentino”.
  • Bajar la tasa de las LELIQ a 20% ya.
  • Otorgar créditos abundantes para pymes “Carta de crédito Doméstica”. El Banco otorgante le paga directamente al proveedor.
  • Refinanciar automáticamente todos los créditos bancarios de corto plazo por 180 días.
  • Prefinanciar exportaciones de manufactura en pesos para distinguidos exportadores cumplidores.

Vademecum estratégico para tales fines:

Analizar los diferentes negocios del país “a toda velocidad” para poner bien las fichas. Vamos a necesitar muchos dólares y puestos de trabajo.

  • Realizar una híper segmentación de bienes y servicios para homenajear a Vilfredo Pareto.
  • Segmentar y reconfigurar actuales y potenciales países receptores de nuestras exportaciones.
  • Promover asociaciones estratégicas latinoamericanas.
  • Analizar canales estratégicos del reconfigurado mapa geopolítico de negocios.
  • Realizar alianzas estratégicas con países intermediarios (influyentes en su zona).
  • Formación de uno o varios equipos de ventas en Cancillería-Relaciones Comerciales-con especialistas en cada uno de los segmentos.
  • Analizar precios, tanto para exportar y/o sustituir.
  • Implementar un plan integral anual de comercio exterior que garantice generación de recursos genuinos para amortizar la deuda reestructurada.
  • Definir una política de marketing país para la captación de nuevos mercados y relanzar la relación con países amigos.
  • Simular proyecciones con bandas de sensibilidad que permitan proyectar diversos escenarios posibles post renegociación o post default.
  • Recompensar empresas que introduzcan con éxito nuevas líneas de productos o nuevos países a la cartera de exportaciones de manufactura argentina.
  • Establecer un sistema de sanciones a los administradores públicos que sean hallados insolventes en su función. Por resultados.
  • Mejorar los sistemas de comunicación que hasta 2015 no funcionaron a la perfección y aun enfrentan enormes estorbos informativos.
  • Reformular hacia un “cambio radical” el “cambio incremental” previsto antes de la crisis mundial.
  • Premiar por objetivos a las empresas que propongan planes y sean apoyadas por la banca oficial.
  • Establecer un sistema de evaluación de desempeño para las empresas que reciban préstamos de la banca oficial.
  • Explorar las capacidades de los recursos existentes para determinar su potencial y aprovechar al máximo las habilidades grupales, a través de las cámaras empresarias.

Magister en Economía y Política Económica Internacional y profesor en UADE, CEO y co-fundador en 1993 del Grupo Hacer

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