13 de noviembre 2007 - 00:00

El aumento de la volatilidad y el futuro de los mercados

El aumento de la volatilidad y el futuro de los mercados
Estas semanas estuvieron signadas por un marcado incremento de la volatilidad acompañando tanto la dirección bajista de los mercados como los procesos de rebotes intermedios. Así, los movimientos de estos días se caracterizaron por una continuidad en el debilitamiento del dólar contra las principales monedas, entre ellas el euro y la libra, en nuevos máximos históricos, e incluso contra divisas como el yen japonés, que ha logrado llegar la semana previa y a comienzos de la presente a una perforación de los niveles de 112,00-111,5 yenes por dólar, observados en el anterior piso de los mercados de mediados de agosto pasado, mostrando desde allí un accionar que este lunes nos ha depositado en niveles muy cercanos a los 109 yenes por dólar.

El impacto de lo que ya se caracteriza como la peor crisis del sistema bancario mundial de la historia, debido al efecto de las bajas de precios en el mercado inmobiliario estadounidense y de su consecuencia directa en el sector de hipotecas subprime, se ha reflejado a lo largo de este año en varios episodios de tormentas en el plano financiero con bajas en los principales índices de acciones a nivel mundial. Uno de los indicadores más claros ha sido la agitación continua de los mercados, asociada a este tipo de noticias y a su posible traducción en una desaceleración del crecimiento económico de Estados Unidos en un contexto donde las presiones inflacionarias derivadas especialmente del aumento de precios en materias primas constituyen un riesgo latente y tienden a quedar contrapuestas a la nueva fase de bajas en las tasas de interés aplicada por la Reserva Federal desde el mes de setiembre.

No obstante, esta etapa de incremento de la volatilidad de los mercados financieros no es un fenómeno nuevo, si tenemos en cuenta la historia, y encuadrando los mercados dentro de fases cíclicas de comportamiento, podemos observar que el cambio más notable en ellos en los últimos meses ha constituido el paso de movimientos de volatilidad decrecientes vistos hasta 2006 a estas fases de niveles de volatilidad mayor y en aumento, como reflejo básico de este año en curso.

¿QUE NOS DICEN LOS GRAFICOS?

Si centramos nuestra atención en el VIX, índice de volatilidad del Chicago Board Options Exchange, podemos ver que su movimiento entre el piso constituido a mediados-fines del año pasado y este posterior incremento de volatilidad con picos sustanciales que coincidió con las mayores fases de agitación en las principales Bolsas mundiales es de características similares al observado hacia el año 1994, cuando se culminó una fase de descensos de la volatilidad del mercado y se dio inicio a un período signado por repetidas crisis financieras y económicas, desde el efecto Tequila en México, pasando por las devaluaciones de los tigres asiáticos, Rusia, Brasil, Turquía y la Argentina. El VIX es una de las medidas de volatilidad más populares, implícita para opciones del índice SP500, y representa, en cierto modo, las expectativas de volatilidad del mercado para un período de 30 días, es decir, de su percepción de corto plazo. Desde su introducción en el año 1993, el VIX ha sido tenido en cuenta como un barómetro del sentimiento de los inversionistas y de la volatilidad del mercado, y muchos lo toman como un nivel de medición del miedo o de la codicia tanto en Estados Unidos como en los mercados de capitales mundiales, sabiendo que una mayor aversión al riesgo, o mayores niveles de incertidumbre y temor tienden a reflejarse en valores más altos que los normales en este índice, requiriendo en esos momentos los participantes del mercado una compensación adicional al promedio de los excesos de retornos de los activos de riesgo.

En oportunidades anteriores, hemos analizado la formación de piso redondeado de este índice a fines de 2006 como una figura de cambio de tendencia dentro de nuestro esquema de análisis técnico, que ha antecedido esta fase actual de fuertes subas en el índice de volatilidad, acompañando los principales movimientos correctivos para las Bolsas mundiales, a saber: el de febrero-marzo pasado, el de julio-agosto y el actual, teniendo esta semana una profundización de la caída de las principales Bolsas mundiales, que se tradujo en un descenso del índice Dow Jones de regreso a la zona de 13.000/12.900 puntos, acumulando una caída de 8,7/9% aproximadamente desde el máximo histórico de mediados de octubre de 14.279 puntos y estableciendo una zona de soporte crítico para estas semanas...

¿Qué podemos esperar para estas semanas? Técnicamente, el accionar de la volatilidad creciente de los mercados está lejos de mostrar indicios de cambio de tendencia y es bajo este esquema que debemos permanecer sumamente alertas. En los últimos días, el debilitamiento del dólar ha constituido una de las principales señales para considerar que a pesar de que podamos tener episodios de recortes intermedios, aun la divisa norteamericana mostrará bajas adicionales frente a otras monedas, siendo de especial importancia este viernes el quiebre del ratio cambiario dólar/yen de su anterior piso de mediados del mes de agosto y de la alta correlación que tiene ese cruce de monedas con el accionar del índice Nikkei en Japón, que ha convalidado la anticipación que dio el ratio dólar/yen a fines de la semana pasada, con quiebres del nivel de piso anterior de agosto pasado en estas sesiones...

En el caso de los índices norteamericanos, hemos notado una mejor performance del NASDAQ, no obstante las fuertes bajas asociadas a empresas como Google y Apple, por dar algunos ejemplos de finales de esta semana que también nos dejan señales de alerta hacia los días que siguen.

En lo que respecta al Dow Jones y al SP 500, la participación en ese índice de acciones relacionadas al sector bancario y financiero incluso ha dejado una vulnerabilidad mayor, y nos llevará a considerar como instancias críticas de soportes intermedios al área que actualmente alcanza 13.000-12.900 para el Dow.

En nuestro modelo de análisis, esos valores constituyen los niveles de posible sostén, al menos intermedio para el índice, donde se concentra un recorte en ratios de Fibonacci de 76,5% al movimiento de avance anterior, que había logrado en este índice de acciones llevarnos a nuevos máximos. En la gráfica semanal del Dow, podemos observar que si la zona de 13.000-12.900 es perforada en forma consistente, este índice quedará liberado a profundizar esta caída hacia los 12.500 de mínimo anterior, e incluso en ese caso a perforar esa zona buscando 12.200-12.000 puntos como soporte más deprimido (accionar que se correspondería con una figura de plano irregular expandido en análisis técnico), siendo necesaria una reversión directa desde los niveles actuales para descartar ese movimiento en uno de los principales barómetros de los mercados mundiales y seguir así inmersos en una figura también volátil, pero de tendencia alcista que debería implicar recuperaciones de importancia hacia las semanas siguientes...

Por el momento, 13.250-13.325 son resistencias de suma importancia para el índice Dow Jones y será una ruptura alcista de ellas lo que impulse recuperaciones de mayor magnitud y deje así debilitada la posibilidad de un regreso a los mínimos del mes de agosto y a instancias inferiores... veamos cómo se desarrolla...

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