11 de enero 2008 - 00:00

El invierno va a ser peor

El periodista dialoga con Ramiro Castiñeira, economista jefe de Econométrica. "Las necesidades energéticas deterioran a velocidad creciente los superávits fiscal y comercial", afirmó en la oficina de la consultora en la que trabaja junto a Mario Brodersohn.

PERIODISTA: Luego de cinco años de crecimiento ¿es posible seguir haciéndolo a tasas elevadas?

Ramiro Castiñeira: Es de esperar una desaceleración económica. Sin embargo, el contexto externo ayuda mucho. Aun con la crisis «subprime» juegan a favor la depreciación del dólar, la baja de las tasas a nivel internacional y la suba de los precios de los commodities que exporta la Argentina. juegan a favor. Hay que sumar además la cosecha récord que se espera para este año. Es por todo esto que aun así se espera para 2007 una expansión no menor a 7%. Además, el gobierno sigue con las políticas para impulsar el consumo, que son sostener distorsiones en precios relativos, principalmente en los sectores de energía. La Argentina es ajena a lo que pasa en el contexto internacional.

P.: ¿Por los bajos precios de la energía?

R.C.: Sí. En los países limítrofes es el doble que acá. Y esto tiene un costo, que es que no se generen inversiones. Fue así que se agotó el colchónenergético.

P.: ¿Por qué no acompañó la inversión?

R.C.: La inversión es récord, pero hubo un déficit en energía. Entonces, el gobierno intenta subsanar este desequilibrio y se hace cargo de llevarlas a cabo.

P.: ¿Se va a pasar el verano sin problemas en lo energético?

R.C.: El verano sí. El problema aparece en el invierno por el gas. Su fuerte demanda por el frío hace que no se lo pueda utilizar para generar electricidad. Aun con las nuevas centrales, igualmente se va a tener que comprar fueloil desde Venezuela para liberar el gas.

P.: ¿Qué inconvenientes se derivarán de la crisis energética?

R.C.: Las necesidades energéticas deterioran a velocidad creciente los superávits fiscal y comercial. El primero, porque el gobierno se hace cargo de comprarlo y distribuirlo. A su vez, desde el frente externo, por las mayores importaciones y menos exportaciones de petróleo y nafta.

P.: Por lo que la actualización tarifaria se vuelve más que necesaria...

R.C.: La señal de precios es muy importante, no sólo para moderar la demanda sino para gatillar inversiones. Otro punto importante es destrabar todos los subsidios que existen. Es necesaria toda la gestión de Cristina (de Kirchner) para llevarlo a cabo.

P.: La importancia de volver atrás con los subsidios ¿sería para mejorar el resultado fiscal?

R.C.: Los subsidios son superávit fiscal encubierto. Es necesario recomponer el resultado porque el año pasado se deterioró fuertemente. Se pasó de 3,5% a 2,3% del PBI, sin contar los traspasos de las AFJP.

P.: ¿De cuánto estima que se negociarán los salarios en las paritarias?

R.C.: En torno a 20% para todo el año, lo que permitiría una recuperación del salario real, aunque leve. Con este porcentaje no se activa la espiral precios-salarios. Este modelo se basa en remuneraciones bajas.

P.: ¿Qué inflación prevé para 2008?

R.C.: De 17%. Y hay que tener en cuenta que se parte de un piso alto.

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