El paro patronal, instrumento frente a huelgas salvajes
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La empresa afectada por la huelga sólo tiene frente a ella la posibilidad de adoptar ciertas medidas cuando se producen desvíos, incumplimientos de los límites de la medida de fuerza o, en su caso, cuando se cometen excesos que pueden conformar daños y perjuicios no admitidos (sabotajes, ocupación del establecimiento, daños intencionales en la producción), o en su caso, cuando se cometen faltas laborales graves o delitos reprimidos por el Código Penal.
Sin embargo, desde el derecho anglosajón se ha sostenido que es posible que el empleador realice el equivalente de la huelga en contra de los trabajadores, en lo que podemos definir como «cierre patronal» denominado en los precedentes ingleses «lock out». Al efecto, el empleador puede cerrar las puertas de la empresa, suspendiendo así las actividades de ésta (CNATr Sala II, 27-2-73, TySS 73/74 pág. 555, «Reflexiones en torno de las características jurídicas del lock out» Jorge N. Hiriart). Ahora bien, en nuestro país no se admitió el lock out ofensivo, cuando el empleador produce el cierre para presionar por un determinado objetivo frente a sus trabajadores o al sindicato. Sólo se aceptó el lock out defensivo, que es aquel que se realiza para neutralizar los efectos de una medida de fuerza realizada por los trabajadores que ponga en riesgo la seguridad, integridad física o salud de los mismos dependientes, de los clientes o de terceros, o pongan en riesgo grave los bienes de la empresa. En tal caso, el lock out es una medida contra la huelga salvaje, para evitar daños irreparables por efecto de que el ejercicio de ésta ha traspasado los límites admitidos, y genera riesgos en perjuicio de bienes jurídicamente tutelados por la Constitución nacional como la vida humana, la integridad física de las personas, la salud, la seguridad, o generan riesgos contra los bienes requeridos para la producción.
El lock out se constituye en definitiva en un paro patronal, con el cierre del establecimiento y la suspensión de las actividades, que se convierte en legal y plenamente justificado cuando su objetivo es evitar males mayores e irreparables.




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