20 de mayo 2005 - 00:00

"El temor de Lavagna es que haya plan Felices Elecciones"

Abel Viglione
Abel Viglione
Con un tono marcadamente pesimista, el economista de FIEL,Abel Viglione, consideró que «serán necesarios muchos años para que la Argentina vuelva a ser sujeto de crédito», y que el sector privado tampoco posee chances de lograr ningún tipo de financiamiento externo en el mediano plazo.

Viglione aseguró que el canjede deuda en default deberá ser reabierto para quienes no ingresaron, pero los que opten por continuar con la vía judicial, ganarán en el largo plazo, lo que implicará «una carga que deberán enfrentar las futuras generaciones».

El economista habló además de la existencia de fisuras dentro del gobierno, producto de las presiones salariales características de un año electoral. Sólo fue levemente optimista respecto de las posibilidades de alcanzar un nuevo acuerdo con el FMI, el cual permitirá al país pagar «lo mínimo posible».

A continuación, el diálogo de Abel Viglione, economista de FIEL, con Ambito Financiero:

Periodista:
Con el canje cerrado, ¿cómo queda posicionado el país en el mundo? Abel

Viglione: La Argentina se cayó del mapa. No es un país sujeto de crédito y serán necesarios muchos años de buena conducta para que esta situación cambie. Es como en el matrimonio: si a uno lo encuentran «off side» deberá volver a la calidad de novio por muchos años para que le vuelvan a creer. Si todo va bien en cinco años mi mujer me cree, pero si hago macanas sigo postergando el plazo. Analizando los números concretos, la situación económica argentina es espectacular, la única contra es la proporción que representa la deuda sobre el PBI. Si bien ahora los plazos son mayores y la tasa de interés promedio bajó de 8% en 2001 a 2,8%, lo que hay que mirar es la tasa de interés marginal, que en 2001 era 11,5% y hoy es más alta, yo diría infinita. En la colocación del BODEN 2014 de este mes estuvo por encima de 15%, tasa nada despreciable para una emisión financiera... si se cobra.

• Sin chances

P.: ¿Y el sector privado? ¿también quedó fuera del mapa?

A.V.: El sector privado no tiene chances de lograr financiamiento externo por varios años, excepto la inversión financiera, la que no hunde capital en el país. En un mercado de capitales chico como el local, no le es posible financiar inversión ni capital de trabajo. Tampoco puede obtenerlo del sistema financiero, porque la expropiación de depósitos de 2002 con Duhalde esfumó el ahorro de las familias y ello no es fácil de recomponer, dado que «quien se quemó con leche ve una vaca y llora».


P.:
¿Cuánto tiempo más puede demorarse la renegociación de contratos con las privatizadas antes de que más empresas anuncien su salida del país?

A.V.: Ni siquiera adecuando en el mediano plazo -digamos un año-el marco regulatorio y las tarifas, deberíamos esperar que no se produzca una desinversión de las empresas con accionistas extranjeros. La salida de empresas de capital extranjero se inició en 2002 y hoy continúa. Sólo se quedarán donde existan altas rentas por ganar en el corto plazo, incluso con altos riesgos
. P.: ¿Entonces podría profundizarse una tendencia hacia la reestatización de empresas?

A.V.: No hay reestatización. Aparecieron tres casos, LAFSA con Duhalde, el Correo Argentino en 2003 y ENARSA en 2004. LAFSA desaparecerá con el ingreso de Lan Chile, mientras que ENARSA es un embrión que hoy sólo administra dos estaciones de servicio, y que no tiene ni destilerías ni pozos. Para tenerlos sería necesario que todas la provincias compren acciones de ENARSA y cedan áreas a la misma. ¿Usted qué haría? ¿Le gustaría ser accionista de una empresa que perderá plata y no le pagará dividendo alguno? Bueno, puede ser, siempre hay altruistas con fondos públicos provistos por impuestos de los ciudadanos
.

P.:
¿Están superados los riesgos de nuevos litigios por parte de quienes no ingresaron al canje?

A.V.: No. El canje va a ser reabierto para los que no aceptaron, con una oferta inferior a la original. Se le ponga maquillaje o se lo nombre como se quiera, pero será abierto. La pregunta es ¿cuántos entrarán de ese 24% que no aceptó? Supongamos que 40% entra, esto implica que u$s 11.700 millones quedan afuera. Como no van a utilizar los bonos para empapelar las paredes del living de sus casas, es de esperar que reclamen en forma continua ante la Justicia y en el largo plazo, 10 o 15 años, ganarán. La carga la enfrentarán las próximas generaciones, que tendrán que pagar más impuestos. Como dice Bart Simpson: ¡Yo no fui!, y le pasa el problema a otro, en este caso, a nuestros descendientes
.

P.:
¿Las próximas generaciones también enfrentarán el costo de las demandas presentadas en el CIADI?

A.V.:Algunos casos presentados contra el país resultarán desfavorables, otros intermedios, y en otros quizá se logre un dictamen favorable. Una vez apelados los fallos desfavorables, de no llegarse a un acuerdo, el problema se transformará de empresagobierno a uno de gobiernogobierno, al igual que cualquier problema de política exterior.


P.:
¿Qué tipo de acuerdo es el que busca el gobierno con el FMI?

A.V.: Se cerrará un acuerdopara pagar lo mínimo posible. ¿Cuándo? No lo sé, pero estimo que será ni bien celebremos las próximas elecciones. El Fondo seguirá cobrando hasta entonces intereses y amortización, y estará contento porque baja su exposición. La Argentina no podrá «patear el tablero» porque sabe que no puede pagar el servicio de la deuda completo, y así se dejará de lado aquel sueño mágico de que China financiará el desendeudamiento o que se hará con reservas propias, todas utopías
.

• Fisuras

P.: ¿Cree que hay fisuras dentro del gobierno?

A.V.: Siempre hay fisuras cuando se piensa en el ciclo político más que en el ciclo económico para tomar medidas. Creo que cuando Lavagna se refirió esta semana a los «setentistas y noventistas», lo hizo porque sabe que hay presiones desde el punto de vista salarial muy importantes, y que como hubo un plan Navidad a fin del año pasado, me imagino que el ministro debe estar pensando que le van a hacer un plan Felices Elecciones. Mi impresión es que el plan Lavagna es mantenerel superávit fiscal alto, y sabe que si abre la ventana le van a sacar los fondos y no va a tener dinero para atender los servicios de deuda
.

P.:
¿Cómo evalúa el manejo que está haciendo el gobierno de las herramientas fiscales y monetarias para controlar la inflación?

A.V.: En la política del Banco Central existía un « inflation targeting», pero la idea de mantener el tipo de cambio nominal en $ 2,9 por dólar probablemente impida cumplir con la banda de inflación del programa monetario de entre 5% y 8%. Hasta ahora habían actuado bien, el BCRA subiendo la tasa de interés y Economía bajando la tasa de expansión del gasto. Pero si se compra dólares a lo pavote para mantenerlo en $ 2,9, subirán los precios o subirá la tasa de interés para absorber el exceso de pesos.


Entrevista de Carolina Morales

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