Para empresas en crisis: una solución alternativa a los concursos y las quiebras

Opiniones

Existe una opción superadora que permita otorgar mayor certeza a las partes y disminuir los plazos de cobro, sin perjudicar el funcionamiento de las empresas afectadas por la crisis.

El Congreso está avanzando en la aprobación de proyectos de ley que permitan la “simplificación” de concursos preventivos, la extensión de plazos para facilitar pagos, y la posibilidad de que personas físicas y jurídicas cuenten con mayores posibilidades de acceder a procesos concursales, como una forma de evitar pedidos generalizados de quiebras.

En el presente artículo ensayamos algunas ideas con el objeto de implementar una solución alternativa a los concursos, como una opción superadora que permita otorgar mayor certeza a las partes y disminuir los plazos de cobro, sin perjudicar el funcionamiento de las empresas afectadas por la crisis generada en los últimos meses como consecuencia de los efectos del Covid-19

Esta opción básicamente consiste en regular un mecanismo por el cual se pueda hacer una reestructuración compulsiva de las deudas generadas en un período determinado, afectando a un fideicomiso un porcentaje de la facturación futura (también por un período determinado).

Para las personas y empresas que tenían un negocio antes de la cuarentena y lo podrían seguir teniendo después, sería una forma de pagar más adelante y con su actividad futura las deudas generadas durante este período, sin que dichas deudas afecten la continuidad y el reinicio de sus actividades.

Estructura de la alternativa a los concursos

La estructura que se detalla a continuación estaría regulada por la ley, la que también regularía el período, las condiciones para acceder y los términos y condiciones de los contratos y relación entre las empresas deudoras y las entidades financieras que participen del programa. Cada empresa lo único que tendría que hacer es adherirse al régimen.

Las entidades financieras participarían como fiduciarios en los fideicomisos de reestructuración. La participación de las entidades financieras implicará que los fondos de la facturación futura cedida resulte bancarizada. Con esto se fortalecería el sistema bancario y, a la vez, permitiría captar fondos líquidos, sirviendo asimismo como una herramienta para sacar pesos de circulación en el mercado.

El mecanismo de reestructuración sería el siguiente:

(i) La empresa deudora (“Deudor”) adhiere a un fideicomiso (“Fideicomiso de Reestructuración”), en el que una entidad financiera actúa como fiduciaria. Al adherir, el Deudor cede al Fideicomiso de Reestructuración un porcentaje fijo de los ingresos a percibir por las facturas a emitir por sus operaciones ordinarias en los próximos 3 años). Deben establecerse pautas objetivas de referencia para estimar la facturación futura. La facturación futura debe exceder en un porcentaje a determinar el monto de los Créditos Alcanzados, como condición para poder acceder al Fideicomiso. En su defecto el Deudor puede ofrecer bienes en garantía para cubrir el faltante o cubrirse el faltante con un préstamo de la entidad financiera o de un tercero, que sólo sea desembolsado en caso de ser necesario.

(ii) La adhesión implica que quedan alcanzados todos los pasivos del Deudor a partir de la fecha prevista en forma genérica por la ley. Por ejemplo, todos los pasivos generados entre el 1/11/2019 y el 31/10/2020 (“Acreedores” / “Créditos Alcanzados”).

El concepto de pasivos comprende los pasivos comerciales (básicamente facturas pendientes de pago) y cheques rechazados. No deudas laborales, deudas por juicios (salvo los originados en la falta de pago de facturas o cheques de ese período), etc.

(iii) La adhesión al Fideicomiso de Reestructuración implica que los Créditos Alcanzados quedan automáticamente:

  • Sujetos a una quita (por ejemplo del 30 %) sobre el monto total (capital y accesorios).
  • Sujetos a un esquema de pagos, por ejemplo, con una espera de 6 meses y pago en 16 cuotas iguales (del mes 7 al 22).
  • Novados. El Deudor deja de ser deudor de los Créditos Alcanzados y es reemplazado en ese carácter por el Fideicomiso de Reestructuración (salvo quiebra, en su caso).
  • Por la misma ley se fijarían condiciones generales respecto de todos créditos (reconocimiento o no de interés y su tasa, pesificación, etc.).

(iv) Los fondos que se acumulan en el Fideicomiso y no son necesarios para pagos en los 30 días calendarios siguientes, se invierten en títulos públicos en pesos (definir si los títulos llevan o no interés). Los títulos son liquidables por el banco en forma inmediata en cuanto necesita liquidez, a su valor nominal o mayor valor de mercado.

(v) Si un Deudor es a su vez Acreedor de un Fideicomiso de Reestructuración, no cobra las cuotas en efectivo, sino que las cuotas se le pagan mediante transferencia de títulos a su Fideicomiso de Reestructuración.

(vi) Banco Fiduciario:

  • Si en un momento los fondos del fideicomiso no son suficientes para cubrir las cuotas, el Banco paga la diferencia y ello genera un préstamo al Fideicomiso, con interés, el cual se cancela en meses siguientes con un porcentaje de los fondos excedentes luego de pagadas las cuotas.

  • El Banco fiduciario puede otorgar préstamo al Deudor, mediante un desembolso inmediato (fondos propios del Banco, no del Fideicomiso) para aplicar a su negocio. Deberían establecerse topes para esta financiación, salvo que se otorguen garantías reales. Este préstamo sería cancelable al final del Fideicomiso, una vez pagados los Acreedores.

  • El Banco cobra una comisión por todas las sumas que entran y salen del Fideicomiso, excepto por los desembolsos y cobros de los préstamos que otorgue, por los que cobra interés.

Podría establecerse la posibilidad de que un mismo Fideicomiso de Reestructuración sea constituido por varias empresas o por empresas similares de un mismo sector, de manera que toda la facturación cedida por las mismas constituya un fondo común para responder por los Créditos Alcanzados de todos los Deudores.

En su caso, a medida que se van cancelando los Créditos Alcanzados, el Deudor cuyas cuotas (por pago de deudas) fueron superiores a los ingresos aportados al Fideicomiso, queda como Deudor de los otros Deudores que aportaron fondos en exceso con los cuales fue posible su pago. Esta situación puede ser un evento de incumplimiento que implique la cesión de facturas por otros períodos futuros.

Medidas complementarias

El Deudor podría acceder a este régimen por una única vez y dentro de los plazos fijados por la norma. Los acreedores del Deudor no podrían solicitar su quiebra por créditos de fecha anterior a la presentación bajo este régimen.

La ley podría regular la facultad de los acreedores de tomarse el quebranto producido por la quita y de ceder libremente el mismo a terceros; y la posibilidad de recuperar como crédito fiscal el IVA correspondiente a la porción del crédito afectado por la quita.

(*) Abogado (UBA), especializado en Derecho societario; Fideicomiso, Derecho financiero y bancario; Derecho tributario. Integrante del Estudio Brons & Salas Abogados.

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