"Entrega de Gaza fue premio a terroristas"
-
Planes sociales y formación de capital humano
-
Atención: el nuevo plazo fijo que le gana a la inflación todos los meses
El presidente del Likud mundial, Jacques Kopfer (primer plano); y el vice, Hernán Felman (argentino radicado en Israel), en diálogo con este diario.
Periodista: ¿La salida de Sharon dejó al Likud como un partido minoritario?
Jacques Kopfer: No, para nada. Era una mayoría y supongo que la conservará. Finalmente, la homogeneidad es mayor desde ahora y eso nos dará más fuerza. Aunque perdimos cierto número de gente, seguimos siendo el gran movimiento de la nación israelí.
P.: ¿Sharon se fue o lo echó la intransigencia del Likud?
J.K.: Se fue por su cuenta en el momento en que decidió contrariar las promesas del Likud, cuando sacó a judíos de la tierra de Israel y destruyó sus casas, cuando se opuso a lo decidido en el referendo del partido. Ahora lo formalizó, pero ideológicamente estaba fuera de nuestra familia hace tiempo.
P.: ¿La Casa Blanca no está más de acuerdo con Sharon que con el Likud?
J.K.: Sí. No es el primer error de la Casa Blanca. Ellos deciden según su interés local y nuestro interés es reforzar al único país judío en el mundo en la única tierra que es nuestra.
P.: A la luz de la opinión pública internacional e incluso la mayoritaria en Israel, ¿el Likud no está perdiendo el tren que conduciría a la pacificación?
J.K.: En Israel hubo manifestaciones masivas que indican lo contrario. Las presiones existieron desde hace decenas de años. Si Israel hubiera hecho siempre lo que el mundo le pidió, probablemente no habría logrado lo que logró.
P.: ¿Aceptarían un Estado palestino?
J.K.: Primero que todo buscamos nuestra seguridad. Una forma fácil de conseguir la paz es suicidarse y no lo haremos. El establecimiento de pueblos judíos en Cisjordania no fue en un país árabe, sino en una tierra libre.
P.: ¿No admiten el retiro de colonias en ningún caso?
Hernán Felman: Existe faltade ecuanimidad. Israel tiene 25% de población árabe. ¿En qué tratado de paz exigiríamos que los árabes abandonen sus casas? ¿Qué tratado puede estar basado en que un pueblo se vaya de sus casas? Lo que la opinión pública mundial quiere es un Estado puro de palestinos, sin judíos, y un Estado binacional, tal como es Israel hoy.
P.: ¿Cuál es la vía para erradicar el terrorismo palestino?
J.K.: La primera solución es no darles un premio a los terroristas. Consideramos que la entrega de Gaza fue un premio igual que cuando Israel se retiró del Líbano (en 2000). No hay que darles dinero ni aceptar a sus representantes en organismos internacionales. El segundo aspecto es que la lucha contra el terrorismo sea global. No hay que permitir que jefes terroristas sean recibidos por jefes de Estado, ni que vayan a la tumba de (Yasser) Arafat a dejarle flores. Después, podría ocurrir que se vayan los líderes actuales y surja un nuevo liderazgo para debatir.
P.: ¿Alienta al terrorismo la mala situación económica?
J.K.: Las personas que viajan por el mundo para inmolarse no son personas pobres, muchos han tenido educación universitaria internacional. Osama bin Laden no es un hombre pobre.
Entrevista de Sebastián Lacunza




Dejá tu comentario