"Gobierno podría pagar ya u$s 4.000 M a acreedores"
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"El problema en la negociación de deuda sería que no se le acepten al sindicato de bancos las propuestas que está introduciendo", dijo Javier Alvaredo, de MVA.
Periodista: ¿Cómo ven los avances del gobierno en la negociación de la deuda?
Javier Alvaredo: La negociación está marchando bien. Mediante el trabajo de los bancos asesores, la negociación tomó una dinámica veloz, que va a llevar finalmente al gobierno a presentar una oferta satisfactoria para los acreedores. Sin embargo, si el gobierno no toma en cuenta las recomendaciones del sindicato de bancos, corre el riesgo de que se caiga el acuerdo.
P.: ¿Recibieron información acerca de la opinión de los bancos?
J.A.: La información que manejamos es que los bancos están trabajando bien, tienen buena química con el equipo económico, que los está dejando actuar con bastante libertad. Los bancos están siendo receptivos y eso es bueno.
Aunque cabe recordar que aún están en la etapa preliminar. Confiamos en que, a principios de mayo, el gobierno ya tendrá un borrador de lo que los bancos estimen pueda ser una oferta razonable. Es posible que la oferta vaya a estar a principio de junio como anuncia Lavagna, quien está mostrando cierta flexibilidad desde hace algún tiempo.
P.: ¿Qué cabría esperar si no se llegase a cerrar antes de setiembre?
J.A.: La reacción va a depender un poco del proceso. Si el gobierno continúa reuniéndose con los acreedores, y realmente hace falta negociar más para que la oferta sea satisfactoria para los acreedores, no creo que se generen problemas. Tanto el Fondo Monetario como el Tesoro de Estados Unidos se muestran ajenos al tema, pero están monitoreando el proceso de cerca.
P.: ¿Kirchner y Lavagna?
J.A.: Nosotros lo vemos a Lavagna proclive a avanzar en el tema. La pregunta del millón es qué hará Kirchner, y ahí existen distintas lecturas. Por un lado, es cierto que él armó e hizo una bandera política básicamente de dos números de la reestructuración, 75% de quita y 3% de superávit y pareciera que le cuesta bajarse de esas cuestiones. Por otro lado, también es cierto que, a pesar de esta dureza en los momentos críticos, dejó salir al político más pragmático.
Manuel Sánchez Gómez: Muchos de los bancos que fueron a participar se encontraron con gente del Ministerio de Economía dispuesta a trabajar y dando libertad para avanzar y hacer las cosas. Están trabajando mucho y no es una fachada.
P.: ¿Cuál sería una propuesta que demuestre buena fe?
J.A.: Si la Argentina estuviera dispuesta, el Tesoro argentino puede financiar (dar un pago en efectivo) entre 3.000 y 4.000 millones de dólares, que podrían ser reunidos sin problemas a fines de junio, y eso no generaría ningún desequilibrio, aunque redundaría en una caída de las reservas. Además, buena parte de las reservas las podría recuperar en el transcurso del segundo semestre y el año próximo.
J.A.: Dado el nivel de deuda, con un nivel de aceptación menor a 80% implica tener «holdouts» (bonistas que no aceptaron la oferta) y litigación potencial por u$s 20.000 millones. Si no se tiene más de 80%, no va a ser exitosa. Por eso, hay que mejorar la propuesta de Dubai.
P.: ¿Se puede esperar algún cambio en la política económica favorable a nuestro país debido a la asunción de Rato como director del FMI?
J.A.: Es un hombre que conoce bien la región ayuda mucho. De todos modos, esperar que Rato vaya a estar regalando o facilitando la cosas es erróneo. No hay que esperar cambios drásticos. Tal vez, si logra recomponer un poco el liderazgo que se encontró ausente en los directores anteriores, será bueno para lograr un entendimiento menos errático.
P.: ¿Cómo ven la evolución del dólar?
J.A.: Durante el mes de mayo, que es la parte más fuerte de la liquidación de los exportadores, el dólar puede estar levemente por debajo de lo $ 2,80. En un escenario de acá a julio, con una inflación del orden menor a 1% mensual y una intervención del Central mediante la compra promedio de u$s 40 millones con colocaciones de Lebac por $ 800 millones mensuales, el dólar estaría entre $ 2,75 y $ 2,80. A partir de junio, va a depender de cómo se haya reestructurado la deuda. P.: ¿Cuáles serán las repercusiones del aumento en la tasa de interés de Estados Unidos?
J.A.: Se anticipó el ciclo de alzas, y no hay que perder de vista que está en su nivel más bajo de los últimos 40 años y uno no debería esperar a que vuelva a niveles anteriores, como de 6%. No me imagino una tasa más allá de 1,75%, que en un comienzo tendrá un impacto limitado, pero se tenderá a normalizar. Igual, no hay que olvidar que el dólar no puede apreciarse más por el enorme déficit que tiene Estados Unidos en su economía. Esto también es una señal de que estas condiciones tan extraordinarias que hubo en 2003 y en 2004 no son eternas, con lo cual el gobierno debe tomar nota para aprovechar la situación y cerrar la negociación de la deuda.
Entrevista de Cristian Carrillo




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