26 de julio 2005 - 00:00

Impacto limitado aquí (pero costo por pagar puede ser muy alto)

El gráfico muestra cómo, a distintos precios del petróleo en el mercado internacional, queda definida la cotización en la plaza local (diferente por impacto de las retenciones). Es útil para ver la posible incidencia en naftas.
El gráfico muestra cómo, a distintos precios del petróleo en el mercado internacional, queda definida la cotización en la plaza local (diferente por impacto de las retenciones). Es útil para ver la posible incidencia en naftas.
Hoy en día, las preguntas que todos realizan son: 1) ¿Qué va a pasar con el precio del crudo?, y 2) ¿Qué va a pasar con el precio de los derivados en nuestro país?

La primera pregunta es de difícil respuesta. Los analistas de EE.UU. están divididos entre los que piensan que seguirá la escalada y los que creen que se revertirá. Las propias autoridades de la Agencia Internacional de la Energía (EIA) vienen revisando sucesivamente al alza su proyección del precio del crudo (Short Term Energy Outlook), pero siempre «corriéndolo desde atrás».

Al menos se coincide en dos hechos: que hay un exceso de demanda y que la capacidad de refinación resulta insuficiente para atenderla. No estamos ante un shock de oferta, pues hay que tener bien presente que la oferta de petróleo no se ha reducido, sino aumentado a medida que los precios del crudo subían hasta niveles que nunca habíamos visto.

Asimismo, parte de esa suba del precio está correlacionada con la depreciación de la moneda norteamericana respecto de otras divisas. El precio promedio del período 1990-2003 fue de u$s 22 por barril (WTI). Hace 2 años superó la barrera de los u$s 30. En mayo de 2004 se pasó a un nuevo escalón, u$s 40. En el 1º trimestre de 2005 se situó en u$s 49,7 y en este mes alcanzó los u$s 60, superior a los u$s 57 de octubre de 1990, Guerra del Golfo (en moneda constante). De dejarse llevar por la tendencia actual se pronosticaría un crecimiento continuo del precio del crudo.

Sin embargo, algunos sostienen que la política de manejo de inventarios de EE.UU. y el uso de sus reservas estratégicas podrían colocar el valor del WTI entre los u$s 47/50 en el corriente año. Coinciden la EIA y diversos analistas del mercado energético (Weekly Crude Talk, Bloomberg 03/2005) en este pronóstico.

Lo anterior parece tener asidero en el NYMEX (New York Mercantile Exchange), donde el precio futuro resulta inferior al corriente (spot). La curva de futuros muestra que existiría una situación de «backwardation». El precio a fin de 2006 ronda los u$s 56 el barril, y valores menores para años siguientes.

La segunda de las preguntas es de fácil respuesta: no va a pasar nada, al menos en el corto plazo. La Resolución Nº 532/2004 de agosto 2004 estableció retenciones móvilesadicionales, por sobre la existente del 25%, toda vez que el WTI superará los u$s 32 el barril, valor que se consideraba anormalmente alto en ese momento. A medida que el precio del crudo sube la retención también lo hace, hasta alcanzar una máxima de 45% para un precio del barril de más de u$s 45.

Teniendo en cuenta los actuales precios del petróleo, el gobierno aplica una retención del orden de 45% sobre cada barril exportado, a la vez que determina que los productores les vendan a los destiladores al precio de paridad de exportación. Entonces ¿cómo andamos por casa? «Desenganchados» de la evolución internacional.

El gráfico muestra un sendero de precios hipotético del crudo internacional y el sendero de precios del crudo local asociado a aquél, neto de retenciones. Antes existía el «valor de referencia» de u$s 28,5 el barril que fuera utilizado previo a la resolución para acordar precios de derivados entre el gobierno y comercializadores.

La resolución buscó fijar un valor del crudo local por debajo del precio de referencia que estaba en la mente de las autoridades. Los mismos considerandos decían: a) «Se hace necesario desvincular a la economía local de las perturbaciones externas, de modo de aislar al consumidor de dichas fluctuaciones y atenuar su impacto sobre el nivel de actividad, el empleo y los precios internos», dado «que el precio internacional del petróleo ha registrado un alza considerable en el período reciente, y teniendo en cuenta que las proyecciones de mediano y largo plazo indicarían que estos movimientos son transitorios», y b) el « Estado debe procurar captar las rentas extraordinarias que se generan en diferentes sectores de actividad».

• Conclusiones

• La suba de precio del crudo no fue transitoria, como se suponía en agosto de 2004.

• Que no llegue a subir el precio de la carne en los mercados mundiales, porque las rentas no serán para los productores, sino para el gobierno.

• Nos «desenganchamos» del precio internacional. Vivimos en una isla, en la cual el precio de los derivados se fija con un precio del barril de u$s 30, la mitad del valor internacional.

• Si la retención no fuese móvil, hoy el precio del crudo en el mercado local sería de u$s 45 el barril, y el precio de los derivados no sería el que vemos al cargar combustible en las estaciones de servicio.

• La pregunta no debería ser sobre el precio de los derivados, los cuales probablemente no varíen o lo hagan muy poco en el actual esquema, sino ¿cuál va a ser la estrategia de las empresas petroleras en la Argentina dado este escenario?

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