Súper hombre creador impuestos vs. Súper hombre creador de riqueza

Opiniones

Argentina es un país sin densidad empresaria, aún en pandemia y sin horizonte mejor que lo que teníamos en la prepandemia.

Cuando era pequeño había dos bandos de súper personas dispuestas a hacer el “bien”. Los “Súper Amigos” que pertenecían a la “liga de la justicia” y ahí estaban Superman, Batman, la Mujer Maravilla, Aquaman, Flash, entre otros y los “Súper Héroes” que es una marca registrada de forma conjunta por DC Comics y Marvel Comics donde estaban el Capitán América, el Hombre Araña, el Hombre de Piedra, el Increíble Hulk, entre otros.

Argentina tiene sus dos ligas también, pero una potencia y debilita a la otra y viceversa. Hay que ponerse de acuerdo qué liga hace el “bien” y qué “liga” hace el mal y que casos puede hacer “bien” y en qué casos puede hacer muy “mal”.

El año pasado me acerque al estudio del Imperio Romano en tiempos de Diocleciano a quien recomiendo mucho para entender muchas cuestiones del presente que sucedían hacia fines del año 200. Como emperador fortaleció las milicias y aumentó el gasto en los servicios militares y civiles que los ciudadanos debían prestar al imperio creando el gobierno más grande y también más burocrático del historia de Roma. No había otra forma de lograr semejante hazaña que incrementando el gasto público y poner al pueblo al servicio del Imperio Romano. En el año 301 para combatir la inflación mediante el control estatal de precios incorporó un edicto de “Precios Máximos”. El resultado fue contrario al buscado y la inflación se aceleró en forma posterior mucho más que lo que se logró contener en su implementación. El crecimiento burocrático y militar llevaron al incremento del gasto público del Estado a un lugar intolerable. El número de funcionarios público durante este período de acuerdo al historiador Warren Treagold llegó a duplicarse pasando de 15.000 a 30.000. Se estima que había un funcionario por cada 5000-10000 habitantes. En china la dinastía Song en la misma época había un funcionario por cada 15.000 habitantes. La reforma fiscal era necesaria.

¿Puede una decisión errónea en el tiempo ser modificada por el mismo actor político? Diocleciano es un caso testigo de la liga que haciendo el “mal” pasó a hacer el “bien”. Realizó una reforma profunda a partir de la cual modificó su estructura de gobierno imperial y logró estabilizarlo económica y militarmente. El error es error pero eso no implica que no se pueda ver y tomar decisiones de eficiencia para la mejora del gobierno. Sus reformas generaron que el imperio perdurase cien años más cuando había estado al límite del colapso. Luego de tener mucho poder y ser el eje central de la burocracia política de ese momento histórico fue el primer emperador romano en dejar voluntariamente su cargo. No solo revisó sus errores pasados en materia de política y economía sino que pudo despojarse del poder. Aquellos que hayan tenido la posibilidad de visitar Split en Croacia saben de qué les hablo, porque sus últimos días los paso en ese palacio de la costa de Dalmacia.

Estamos en el medio de la discusión de la Reforma Tributaria y viajar 1.700 años atrás nos puede hacer bien porque nos distancia de nuestro caso y nos pone como objeto frente a un caso ejemplar a tomar. En el trabajo del historiador clásico Roland Kent de la Universidad de Pennsylvania en 1920 concluyó que para defender el imperio, Dioclesiano se vio obligado a realizar un fuerte aumento de los impuestos que fue gastado en obras públicas. La teoría del economista Arthur Laffer que logra confirmar en el Siglo XX se evidenciaba hacia fines del año 200 respecto que cuando los impuestos que se intenten cobrar intentando maximizar la recaudación fiscal al excederse de la capacidad contributiva terminará recaudando menos. Eso pasó en el Imperio Romano de ese entonces a medida que los impuestos crecían, la base impositiva se reducía aún más hasta que resultó imposible recaudar impuestos llegando a un ciclo vicioso de búsqueda de más impuestos y menor recaudación, más impuestos y cada vez menor recaudación. El comercio se redujo al “trueque”, es decir se incrementó la informalidad y se redujo la actividad económica. El sector proletario se redujo a nivel de servidumbre y la clase media fue erosionada convirtiéndose en parte del sector proletario.

Argentina está en una situación terminal. El “imperio” estatal terminará con un déficit primario del sector público del 8%, la inflación con bases de aceleración en el último trimestre 2020 y primer semestre de 2021, devaluación del peso argentino, caída de la recaudación y financiamiento del gasto público con emisión monetaria, retraso tarifario, balanza comercial superavitaria muy finita por efecto caída de las importaciones, entre otros. A las condiciones económicas de la pandemia se tienen que sumar las de prepandemia.

Este cuadro de situación dejará una caída estimada del PBI del 12% en el año 2020. Actualmente el sector comercio es junto al turismo el más damnificado de esta pandemia. Las ventas minoristas de acuerdo a la CAME llevan una caída en el acumulado del 2020 del 31,6%. Dentro del sector de la gastronomía presenta una caída promedio en grandes cadenas comerciales del 65% interanual de acuerdo a la AAMF (Asociación Argentina de Marcas y Franquicias). La producción industrial pyme desacelera su caída al 13,6% en julio con una caída acumulada del 22,2%. A estos números debemos sumarles actividades que aún no tienen fecha de retorno como turismo, hotelería, espectáculos, gimnasios, esparcimiento y entretenimiento, educación, clubes sociales, entre otros.

El gobierno propone una reforma tributaria que aún no se conoce pero el punto en que están focalizado es en recaudar el “Impuesto a la Riqueza”. Una vez más gana el “Súper Héroe recaudador de Impuestos”. De la Reforma Tributaria de 2017 de Nicolás Dujovne en el Gobierno de Mauricio Macri queda todo lo que recauda y nada de lo que genera incentivos a la inversión y baja impuestos. Incorporación de tributo a la ganancia de capital por la venta de inmuebles, la renta financiera para las colocaciones en dólares, impuesto a los autos de gama alta ya cada vez más gama media, bienes personales con nuevos topes sin mecanismo de ajuste del mínimo no imponible (una verdadera trampa) que el gobierno de Alberto Fernández se encargó además en diciembre de 2019 de volver a las alícuotas de 2015, el pacto fiscal y la baja gradual de ingresos brutos de lo cual hasta ahora no queda nada, entre otros.

Qué tiene para decir el “Súper Héroe Creador de Riqueza”? En principio que la prepandemia lo dejaron al borde del “nocaut” y la Pandemia lo “noqueó”. Argentina tocó fondo. El empresario y el emprendedor está en el subsuelo. El resto en la tumba. Es duro pero el diagnóstico hay que decirlo como es. Esta reforma tributaria tiene que generar condiciones de desarrollo y no solo de crecimiento.

De acuerdo a un Informe de la Fundación del Observatorio Pyme entre los cambios necesarios para que este reforma tributaria le de protagonismo al “Súper Héroe Creador de Riqueza” frente al “Súper Héroe Creador de Impuestos” se encuentran: 1- Baja carga tributaria al nacer. Al salto del Monotributo al Régimen de Responsable Inscripto es una trampa. Ningún emprendedor de bienes y servicios soporta esa carga. No tiene oxígeno para reinvertir utilidades. 3 de cada 5 no llegan a los 5 años de vida. No hay hasta ahora mención de cambio al respecto. Mientras Argentina tiene un régimen simplifica con tope en bienes de U$S 27000 y de U$S 17000 en servicios en Uruguay es de u$s 500.000 con diferentes escalas y topes de % de facturación hasta un 13% máximo. 2- Incentivos para inversión en Startups. Más allá de la ley de economía del conocimiento que no es poco no hay mención al respecto. 3- Amortización Acelerada: el mundo es dinámico y la tecnología se vuelve obsoleta rápidamente sin embargo en Argentina la amortización es en 10 años. Una locura de otro mundo y del Siglo XX. De no cambiarlo nos quedaremos en el siglo pasado en el presente. 4- Financiamiento: el sector privado pyme acude a su propio ahorro privado lo cual le resta capacidad de crecimiento acelerado. 5- Alícuotas diferenciadas por Territorio: No es lo mismo producir en el norte o sur del país que el centro por que el costo de distribución y logística es mucho más alto. 6- Alícuotas diferenciadas por tamaño de empresa: una mipyme no puede pagar lo mismo de impuesto a las ganancias que una pequeña, la pequeña no puede pagar lo mismo que una mediana y la mediana no puede pagar lo mismo que la grande. No puede distribuir el mismo costo impositivo en una economía de escala más pequeña. Es un pie de plomo al crecimiento y desarrollo. 7-Contribución patronal por tamaño de empresa: el mipyme tiene que pagar una muy baja contribución pero muy baja sino seguiremos teniendo mucha informalidad por que no puede pagar la carga actual, el pequeño un poco más, el mediano más aún y el nivel impositivo más alto a cargo de la gran empresa. Cualquier otro cambio o mantenimiento de lo actual es un llamado a la informalidad laboral permanente.

Todavía en las historietas económicas de Argentina para muchas personas el “Súper Héroe Creador de Impuestos” es el paladín de la Justicia Social y el “Súper Héroe Creador de Riqueza” es un tipo con creatividad, innovación y desarrollo de bienes y servicios para nuestro país que es vulnerado, sin tener en cuenta su situación pasada y actual y las condiciones para que realmente sea el que distribuya los frutos de su riqueza generando empleo en una sociedad como la nuestra que es pobre cada vez más pobre. Y no estoy hablando de una empresa de 2.000 empleados. Estoy hablando de una persona que tiene un comercio, de alguien que quiere poner su pequeño taller con el sueño de hacerlo industria, de una persona que presta servicios de calidad para ese comercio e industria con el deseo de contar con su propia empresa Pyme. Para estos héroes silenciados hay desilusión, frustración y desasosiego.

Estamos por realizar una reforma tributaria sin tener en cuenta que estos pequeños héroes son el futuro y se los frustró en el pasado y los últimos años se los terminó de fundir. De acuerdo al Banco Mundial la densidad empresaria por cada 1.000 habitantes es de 58 en Chile, 48 en Uruguay, 34 en México, 25 en Brasil y pospandemia será de 14 a 20 en Argentina.

El “Súper Héroe Creador de Impuestos” aún no se ha dado cuenta a quien se los tiene que sacar por lo cual tendremos menos “Súper Héroes Creadores de Riqueza” que tanto necesitamos. Ojalá que como Dioclesiano hacia fines de los años 200 pueda revertir las malas prácticas pasadas y ver que lo que decimos en esta nota cuenta con el sustento de un país sin densidad empresaria, aún en pandemia y sin horizonte mejor que lo que teníamos en la prepandemia que era malo y sin incentivo a ninguna inversión. Incluso los pocos “Súper Héroes Creadores de Riqueza” autónomos y cuentapropistas que aún sobrevivían se terminaron de fundir antes de la prepandemia y ahora en pandemia.

Analista Económico.

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