9 de diciembre 2005 - 00:00

¿Inflación o recomposición de ingresos?

Los índices de noviembre confirman el alza de precios. A todos molesta la inflación. Pero debemos reconocer que los ingresos de la mayoría quedaron rezagados, luego de la devaluación de 2002 y otras medidas. Caben varias consideraciones.

1. La inflación actual no es consecuencia de una emisión monetaria indeseada, o de una huida del peso. Al contrario, el comportamiento de la gente confirma que, en las actuales condiciones, faltan pesos en el mercado. Es tanta la escasez que entregan divisas al Banco Central para conseguir los pesos. Por lo tanto, no hay emisión excesiva de pesos.

2. El costo de vida quedó muy rezagado. En noviembre alcanza a 168, frente a 263 del índice de precios mayoristas. A diciembre de 2001, antes de la devaluación, ambos índices orillaban 100. Medida en dólares, la Argentina está barata. En el ranking Mercer de 144 ciudades, Buenos Aires figuraba entre las cuatro ciudades más baratas del mundo, en 2004. Las ciudades más caras corresponden a las naciones más ricas y de mayor dinamismo.

•Problema

3. La Argentina está barataporque la gente gana poco. A setiembre, los salarios del personal registrado en el sector privado eran 60% de los de diciembre de 2001, medidos en dólares. Los salarios del personal no registrado y los del sector público eran 40% de los de diciembre de 2001. A pesar de la gran recuperación de 2003-2005, el ingreso por habitante es la mitad del de 1998, medidos en dólares, y los índices de pobreza e indigencia son todavía muy elevados. El problema más acuciante es sacar a nuestra gente de la pobreza, de modo sostenible. En un libro, «La riqueza de los países y su gente», publicado en junio de 2005, exploro y propongo las claves de ese tema detalladamente. Es crucial comprender que la riqueza se consigue cuando se remueven los obstáculos innecesarios a la creación de bienes y servicios. Riqueza es el valor de los derechos individuales de decisión, que orientan la coordinación de las actividades. Donde los derechos, o las elecciones, son estorbados o violados, el ingreso es pobre y asimétrico.

4. Los terribles desajustes de 2001/2 alteraron los derechos individuales, operando cambios abruptos en los precios relativos. El índice de precios al consumidor se retrasó respecto de los mayoristas.Los salarios del personal-registrado siguieron los avatares del IPC. Entonces quedaron muy retrasados respecto del IPIM. Los salarios del Estado y de los no registrados perdieron respecto de todos los índices. Ello ha producido una enorme transferencia de ingresos en contra de los asalariados y otros ingresos del trabajo, que reflejan las alteraciones producidas en la estructura socioeconómica.

• Prioridad

5. Lo prioritario es aumentar la riqueza de nuestra gente. El libro citado propone cambios institucionales, como el rol decisivo del Estado en sus funciones indelegables: el control monopólico de la fuerza para preservar los derechos individuales de todos los habitantes por igual, por ejemplo con una Justicia eficaz. Pero simultáneamente se deben remover otros obstáculos al desarrollo de las actividades productivas. Hay que reconocer que la especialización de las tareas es el gran motor del progreso en todos los campos. Para conseguirla, las limitaciones del trueque se van superando con sistemas de pagos cada vez más avanzados. Un ejemplo de obstáculo innecesario es el impuesto a los débitos bancarios, que encarece los costos de cada transacción y restringe el uso de los sistemas más avanzados y transparentes de pagos. Otro son las trabas al comercio exterior, como las retenciones.

Quizás el nuevo Ministerio de Economía facilite la remoción de tales barreras a la producción.

6. Reconocer las ventajas de la especialización nos hará más previsibles y eficaces. Respecto del control de precios, trabajos de laboratorio que le valieron el Premio Nobel a Vernon Smith, en 2002, confirman la sorprendente fuerza de los mercados para preservar las condiciones de competencia aun con pocos oferentes. Bastan 3 o 4 para lograr las condiciones de competencia perfecta. Las cadenas de supermercados y toda la red de comercialización, con múltiples opciones, donde cada uno busca sus mejores oportunidades, preservan mejor el poder de compra de los consumidores que los intendentes, cuya función, formación e información son muy distintas. Los intendentes deben velar por que los servicios comunales funcionen de la mejor manera y sus procedimientos sean transparentes. Limpieza y conservación de las calles, iluminación, contravenciones, permisosde construcción, normasde convivencia, etc. Por otra parte, la vinculación con su clientela es totalmente distinta. Los clientes de los supermercados son todos voluntarios -nadie está obligado a proveerse en uno de ellos o gastar una suma determinada-. De modo que se puede concluir que los usuarios de los supermercados eligen y van a donde están mejor satisfechos. En cambio, muchos de los habitantes del conurbano están descontentos con las prestaciones municipales. Añadirles tareas que no tienen en ningún país adelantado entorpecería las actividades, dándoles poder sin garantizar su buen uso.

7. La organización social es la resultante de una evolución muy compleja en toda la humanidad. Alterarla caprichosamente infligiría un daño sustancial a la población. Los precios no son la única variable que hace al bienestar. La cantidad y calidad de servicios que se ponen a disposición completan el cuadro, y el único que las puede medir con precisión es el usuario. La riqueza de las naciones está vinculada con la estructura institucional. Las naciones cuyas instituciones se apartan de las sociedades avanzadas suelen pagar el costo de retrasarse.

• Equilibrio

8. Es curioso que nos ocupemos de los precios al consumidor, los que menos crecieron desde la devaluación de 2002, cuya secuela es una Argentina partida en dos. Por un lado, las empresas que venden bienes del índice de precios mayoristas, cuyos valores se mantuvieron en dólares. Por el otro, la que suministra los bienes del IPC, el trabajo remunerado con salarios rezagados y los desocupados, consecuencia de la situación que presiona para mantener devaluados los ingresos.

9. El crecimiento produce molestias y costos. A los niños que crecen hay que comprarles ropa más grande. Un país que se recupera de una tremenda crisis tiene que incorporar determinadas variaciones. Las actuales alzas de precios no son consecuencia de una expansión monetaria desordenada sino del paulatino restablecimiento de equilibrios perdidos. Si no lo aceptáramos, estaríamos enervando la recuperación de nuestra gente.

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