El doble desafío que debe asumir Internet en tiempos de coronavirus

Opiniones

Un desafío es que Internet se transforme en una verdadera ventana al mundo, en vez de una barrera o un motivo de exclusión. Otro se relaciona con el cuidado de la huella digital.

¿Alguien se imagina qué hubiese pasado si la crisis sanitaria que estamos viviendo hubiese sucedido cuarenta años atrás, cuando todavía no existía internet? Probablemente a la mayoría le resulte difícil pensar en un presente sin conectividad y acceso ilimitado a la información. La aparición del internet vino a cambiar completamente los paradigmas de comunicación, acortó las distancias, dinamizó los modelos de intercambio de datos y abrió un nuevo espacio de interacción con los demás que hoy se potenció, transformándose en una herramienta de socialización capaz de mantenernos en contacto con nuestros seres queridos y con el mundo entero, sin tener que movernos de nuestros hogares.

Uno de los espacios de intercambio favorecidos por esta tecnología es el laboral, ya que, ante la imposibilidad de asistir a nuestros lugares de trabajo de forma presencial, posibilita, en muchos casos, el modelo de teletrabajo, a través del cual personas de distintas ciudades o países pueden trabajar en un proyecto laboral común, generar directrices y acordar ideas mediante reuniones virtuales, videoconferencias, chat y mail.

Por otro lado, también se modificó el intercambio comercial. Hoy en día es posible adquirir todos los productos o servicios que necesitamos a través de tiendas virtuales y redes sociales, lo cual permite que las personas permanezcan en sus casas y muchos comercios y negocios puedan seguir sosteniéndose pese al aislamiento social, preventivo y obligatorio.

Un ámbito muy importante, que se encuentra en pleno desarrollo, es el de la educación. Es sabido que internet nos permite acceder a fuentes de información diversas, de forma inmediata, lo cual es un gran beneficio para el aprendizaje. Pero, si bien la digitalización escolar es un proceso que se viene dando desde hace algunos años, tomó fuerza en los últimos meses, a raíz del contexto actual. Muchos colegios y escuelas públicas que aún no habían incursionado en este terreno se vieron obligados a digitalizar su contenido y dar clases virtuales para que los chicos puedan seguir aprendiendo desde sus casas.

Gracias a la tecnología es que podemos seguir comunicados y las instituciones pueden continuar con su programa educativo a través de aplicaciones y plataformas que permiten hacer videollamadas, enviar y recibir archivos y realizar intercambios en línea. En este contexto de emergencia social, la educación debe repensarse y adecuar sus recursos pedagógicos para poder hacerle frente a la crisis. Se trata de un proceso que involucra tanto a alumnos como docentes, así como también a los padres, que deben adaptarse a la nueva modalidad y asumir el rol de “guías” del aprendizaje de sus hijos. Pero, además, involucra al sistema educativo y al Estado, quienes deben garantizar el acceso democrático a la tecnología para que ningún chico se quede afuera del nuevo paradigma.

En estos tiempos, es el desafío de todos que internet se transforme en una verdadera ventana al mundo, en vez de una barrera o un motivo de exclusión para las personas que no pueden acceder a ella.

Otro desafío que debemos enfrentar con responsabilidad, es el cuidado de la huella digital, es decir, el cuidado y la privacidad de nuestra información personal y la de otras personas, protegiendo nuestras interacciones y tomando los recaudos necesarios para que el proceso de digitalización pueda vivirse de manera confortable y segura.

En definitiva, es importante que transitemos este camino asumiendo una actitud de ciudadano digital responsable, cuidando nuestra huella digital y siendo conscientes de que, además de todos los beneficios que ofrece, internet también puede representar un peligro si no hacemos un uso adecuado de esta tecnología. De esta forma podremos sacar el máximo provecho a las posibilidades de comunicación y de acceso que nos ofrece.

(*) Líder del equipo pedagógico de Colegium.

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