Juez contra los Kirchner
Luego de presentar un pedido de escrutinio voto a voto en más de 700 mesas de la elección a gobernador de Córdoba, el candidato Luis Juez desafió al gobierno nacional a que no se desentienda de esos comicios porque es su deber hacer cumplir las normas legales. Se rió de los bigotes de Aníbal Fernández, a quien llamó Hannibal Lecter -el antropófago del film «El silencio de los inocentes»-, y dijo que el gobierno nacional quiere apurar un resultado a favor de Juan Schiaretti para que largue de una buena vez la campaña presidencial en Córdoba de Cristina de Kirchner. Fue un animado diálogo con Jorge Chamorro por radio «América».
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Luis Juez
P.: Aníbal, el ministro del Interior.
L.J.: ¡Hannibal Lecter, sí señor, es de terror, es un boludo! No tiene que tomar distancia el ministro, dígale al ministro que dentro de sus competencias y sus facultades originarias, él tiene que intervenir en una provincia donde se ha violado flagrantemente la ley electoral y la voluntad de los electores; no se puede hacer el boludo el ministro, perdóneme la expresión, dígale a Fernández que atrás de esos bigotes no se puede esconder, no puede esconder su irresponsabilidad. Al ministro Fernández, el de bigote grueso, dígale que digo yo, el intendente de Córdoba, que no se haga el pavote, porque cobra un fantástico sueldo de los argentinos, para no tener que mirar al costado y desobligarse; al contrario, se tiene que obligar el ministro Fernández a actuar con transparencia, con objetividad, con decisión y con coraje, cosas que le han faltado durante todo este mes.
P.: Usted pide que la Corte habilite, en todo caso, una nueva votación en el orden a esas 700 y pico de mesas impugnadas o una nueva elección en toda la provincia...
L.J.: No, no, por ahora lo que le hemos pedido a la Corte es que abra todas las urnas y contemos todos los votos, el tema de la posibilidad de que las 700 urnas, que son nulas, por el artículo 25 del Código Electoral y que se tendría que convocar a elecciones, todavía no ha llegado a la Corte, porque todavía el Tribunal Superior de Justicia no ha contestado una cosa que es de cajón, que con sólo leer el artículo 25 del Código Electoral, lo tendría que haber respondido. Le voy a decir que con el poder político en el que Fernández se encuentra, le conviene tener un gobernador con poca legitimidad, bastante trucho, muy amigo de lo ajeno, con poca incidencia en lo popular, para poder tenerlo del cogote, manejarlo, llevarlo, traerlo; siempre más vale malo conocido que bueno por conocer. Entonces quiero decir que si el ministro Fernández se hubiese calentado, ya a un mes, si hubiese dado órdenes precisas de que en Córdoba se abrieran las urnas, ya hoy habríamos pasado casi 80% de las urnas abiertas y tendríamos claramente quién ganó, cuántos votos sacó y qué nivel de legitimidad tiene, pero, claro, al poder político eso no le importa, ¿no?
P.: ¿Es decir que cuando Aníbal Fernández dice que esta semana termina el escrutinio y se va a saber quién es el gobernador electo, lo hace sin que se dé lugar a las impugnaciones que usted dice?
L.J.: Pero, por favor, fíjese cómo funciona el poder político en sintonía con la Justicia, que no le dan solución a una gran pavada o tiene más información que Luis Juez, el candidato a gobernador, porque esa información no la puede tener nunca Fernández, porque hemos planteado la impugnación, la recusación, la apertura, la nulidad de un montón de urnas, salvo que Fernández, como todo el mundo dice, en Córdoba el poder político le ha mandado una clara señal a la Justicia, donde necesitan resolver este tema urgente. Necesitan que Schiaretti largue la campaña electoral de Cristina Kirchner. Si para el Estado es mejor, es más importante, es más prioritario la campaña electoral que la Justicia o que la legitimidad de un proceso electoral, que lo diga con toda claridad: «Nos interesa un gobernador legal, aunque no sea legítimo» y nosotros nos dejamos de joder.
P.: Un gobernador que asumiera así tendría legalidad, pero quizá no legitimidad...
L.J.: Con todo respeto, si yo le digo a usted que me robó la billetera y la tiene en el saco, ¿usted cuánto demora en abrir el saco y mostrarme y decir: «Vení, buscá la billetera en mi saco; si me la encontrás, yo voy en cana y, si no me la encontrás, te mando en cana a vos por delincuente y por mentiroso»? ¿No es lo que corresponde? ¿Es una locura? ¿Usted me entiende lo que yo estoy pidiendo?
P.: Clarito.
L.J.: ¿Le parece una torpeza mía pedir que abramos los votos y contemos las urnas, cada uno de los votos dentro de cada una de las urnas? ¿Le parece una locura? Qué sencillo que sería y cómo nos ahorraríamos los trajines políticos si abrimos todas las urnas, contamos todos los votos y yo pierdo la elección; no será que están escondiendo algo tan importante que por eso no necesitan o se aferran a una disposición administrativa para no abrir las urnas; no es tan difícil. Lo que hace un mes estoy pidiendo a gritos, abramos las urnas y contemos los votos, mire qué sencillo que es.




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