10 de enero 2006 - 00:00

"Kirchner es distribucionista y también intervencionista"

Carlos Melconian
Carlos Melconian
«El aumento de salarios será una pulseada con las empresas y una de las patas de la política de controles de precios y costos de 2006. Va a ser muy importante que la inflación se controle, porque habrá un pedido sindical de ajuste por lo menos trimestral, y habrá que ver cuánto será por recupero de atraso y sumar la recomposición a futuro», aseguró Carlos Melconian en diálogo con Ambito Financiero.

Estas fueron las principales declaraciones que hizo el economista a este diario:

Periodista:
¿Cómo evaluó el pago anticipado al FMI?

Carlos Melconian: Fue un hecho político, de menor relevancia económica. Siguen los mismos desafíos y tests macro y microeconómicos que teníamos hasta antes de este evento
.

P.:
¿Cuál es el principal impacto negativo que podría tener?

C.M.: De momento, no hay impacto negativo concreto o algún peligro importante, aun con semejante desembolso. No es en este contexto un giro extremo ni un salto al vacío, aunque no sé cuán necesario era.


P.:
¿Y entonces por qué cree que se hizo?

C.M.: El Presidente optó por liquidar la deuda de un saque. Creo que no le molestaba la auditoría que no había, sino que aun en el mundo socialista (como en la España de Zapatero) cada vez que podían le recordaban amigarse y acordar con el Fondo. Y acordar era cambiar el programa macro de la Argentina, lo fiscal, lo monetario y lo cambiario. Entonces la relación estaba totalmente estancada y sin brújula. Ni Lavagna ya sabía qué decirle al Fondo.


P.:
Pero recibió más críticas que halagos.

C.M.: Se armó una minirred de contención «convertibilimaníaca» diciendo que la base monetaria sigue respaldada para que la gente no se asuste. Pero la gente no tiene hoy ese tema en la cabeza. Brasil desembocó en una crisis con u$s 60.000 millones de reservas y a la Alianza le dejaron u$s 33.000 millones en 1999 y rifó más de la mitad. Lógico que me siento más tranquilo con u$s 28.000 millones «cash» que con u$s 18.000 millones. Pero insisto, hace unos años Brasil y la Argentina con más plata no evitaron una crisis, la retardaron
.

P.:
¿Cómo cree que impacta en los inversores?

C.M.: Desde ya que no es una decisión incentivadora de inversiones. Al contrario, en el actual contexto de un mayor intervencionismo de la política económica, el desafío es convencer a los inversores de que sigan invirtiendo, porque la interpretación internacional de este suceso fue mala. Se han hecho la idea de que la Argentina pagó para seguir transitando a «pata ancha» y eso va a exigir buena letra a futuro
.

P.:
¿Qué sucederá con la necesidad de financiamiento este año y con los vencimientos de deuda como en el caso de las Lebac?

C.M.: El pago al Fondo con reservas le puede dar algo más de protección a la deuda pública de corto plazo y por supuesto menos protección al patrimonio del Banco Central. O más tranquilidad a los BODEN y menos a los tenedores de Lebac. Las necesidades de financiamiento de los próximos años se reducen porque cayó un pasivo externo corto y llegó un «paga-Dios» a 10 años, pero igual hay que ir a los mercados o a Venezuela.


P.:
¿Pagarán entonces tasas más altas?

C.M.: La deuda del Banco Central va a seguir creciendo porque la orden es recomponer las reservas lo antes posible. O sea, hoy la preocupación del Central es cómo colocar un montón de Lebac este año sin aumentar la tasa de interés
.

• Precios

P.: Con este escenario, ¿qué se puede esperar en materia de precios?

C.M.: La inflación venía desde hacía un tiempo bastante largo mostrando un piso de 0,7% mensual concentrado en no más de 60% de la canasta. En los últimos meses, el piso había subido a 1% y la tendencia era hacia arriba. Diciembre parecía ir a 1,5% y enero para 2%. Lavagna, que sabía que el período de gracia de no tener inflación había terminado, tenía el diagnóstico equivocado de que estaba subiendo lo que no había subido desde 2002, y quería convivir a 12% anual apreciando el tipo de cambio por esa vía. Lo que pasa es que la suba de precios era cada vez más generalizada.


P.:
¿Cómo evalúa la idea de prorrogar los acuerdos de precios del gobierno con sectores empresariales?

C.M.: Los controles serán efectivos transitoriamente para desacelerar la suba de los precios, como en diciembre, que la contuvo un poco muy desordenadamente sin bajarla. Pero esto al final tiene límites. Sirve un breve tiempo. Si hay entusiasmo con esto, no va a ser gratis. Cuanto más efectivo y reprimido, más afectará la tasa de inversión. Ahora, si la inversión no se afecta, es porque el control será más bien un « engaño», entonces ahí el problema será la inflación
.

P.:
¿Lo preocupan los conflictos salariales crecientes?

C.M.: El tema salarial es una cuestión abierta de las que más dudas genera en los empresarios independientemente del tamaño y sector. Pasa que es un tema en el que la Argentina también tiene historia, especialmente cuando el precio de los bienes se encarece y empiezan las demandas, aun las justas. El problema aquí es la enorme heterogeneidad, donde la primera gran división la da el récord histórico de trabajo en negro, que ha quedado notablemente retrasado porque no se respeta lo que el gobierno fijó en algunos casos por ley y es muy difícil de identificar. Allí funciona un mercado realmente libre, que está por debajo del trabajo formal y se ha convertido en el mayor foco de deslealtad comercial entre empresas
.

P.:
¿Cómo ve al gobierno el año próximo en cuanto a la toma de decisiones y la intervención en la economía?

C.M.: La síntesis de la organización económica «que más siente» el Presidente es: fuertemente intervencionista, moderadamente nacionalista y distribucionista. Tras el triunfo en las elecciones de octubre, está emitiendo algunas señales en este sentido. Si puede, va a ir por un intento de cambio organizacional que modifique el statu quo aún «demasiado noventista» para su línea de pensamiento
.

Entrevista de Florencia Lendoiro

Dejá tu comentario

Te puede interesar