La palabra del Banco Central
(Un alto funcionario del BCRA reconoció que la presión bajista del dólar continuará hasta mediados de junio. En diálogo con Ambito Financiero aseguró que hubo acuerdo con Lavagna respecto de cómo avanzar en el tema cambiario y que las intervenciones actuales están previstas en el programa monetario. Reconoce, por último, que no se descartan nuevas medidas de flexibilización cambiaria, aunque el efecto sería casi nulo.)
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Funcionario: Se trata de compras programadas, que estaban absolutamente previstas en el programa monetario, porque esperábamos para esta época una fuerte liquidación de divisas por parte de los exportadores.
P.: ¿Hasta cuándo se prolongará esta mayor necesidad de compra del BCRA?
F.: En principio, la mayor oferta de divisas, de acuerdo con nuestras estimaciones, continuará hasta mediados de junio. Pero es importante destacar que ahora ya no hay tanta estacionalidad en el ingreso de divisas como antes. Esto se debe a que el productor no le vende toda su cosecha al exportador de inmediato, sino que también tiene una importante capacidad de acopio.
P.: ¿Quiere decir que tendremos presión bajista para el dólar hasta mediados de año?
F.: Si bien el BCRA está interviniendo, estamos en un esquema de flotación sucia, con lo cual no se puede aventurar un precio. Pero no descarto que la divisa se ubique en niveles incluso por debajo de $ 2,80 por algún tiempo, aunque daría la impresión de que después de mediados de año tenderá a repuntar para ubicarse en niveles más cercanos a los $ 2,95. Desde ya, le aclaro que no hubo ninguna presión de Economía. Existe una total sintonía respecto de lo que debe hacerse.
F.: Es un tema de permanente evaluación en el directorio y no lo descartaría. Lo que pasa es que una liberalización ahora podría tener el efecto contrario al deseado. Por ejemplo, si una empresa puede adquirir más dólares mensualmente, podría posponer su decisión de compra para más adelante, esperando una caída mayor de la divisa. Más allá de esto, hay espacio para eliminar algunas restricciones, como el límite de compras de divisas para individuos y compañías o la posibilidad de girar mayor cantidad de divisas al exterior.
F.: Evidentemente, aun con el incremento de las importaciones que se produjo por la mejora de la economía es insuficiente para equilibrar demanda y oferta. Tampoco alcanza con los giros que efectúan las empresas al exterior para pagar deuda.
P.: ¿Hay alguna medida adicional que pueda adoptarse?
F.: Un tema que está muy avanzado es la conformación de un mercado de futuros como los que existen en los países desarrollados. Las empresas, por ejemplo, podrán cubrirse ante el temor de fluctuaciones bruscas en la divisa comprando a futuro. De esta forma, se restringe drásticamente el problema de la incertidumbre que se puede ocasionar ante subas y bajas más o menos rápidas que puedan ocurrir en determinado momento con el dólar.




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