7 de agosto 2006 - 00:00

"Los controles oficiales ya hicieron bajar producción"

Ernesto O’Connor, de la Universidad Católica Argentina, indicóque «si continúan los controles de precios, va a caer la oferta», lo que impactará en la tasa de crecimiento de la economía.
Ernesto O’Connor, de la Universidad Católica Argentina, indicó que «si continúan los controles de precios, va a caer la oferta », lo que impactará en la tasa de crecimiento de la economía.
«La actual estructura tributaria argentina es ineficiente y muy distorsiva», sostuvo Ernesto O'Connor, director del programa de Análisis de Coyuntura de la Universidad Católica Argentina. El economista, que recomendó promover el comercio con el resto del mundo y no enfocarse sólo en América latina, indicó también que «si continúan los controles de precios, va a caer la oferta, impactando en la tasa de crecimiento».

Periodista: ¿Es peligroso el aumento del gasto público que se observa, o todavía se mantiene en niveles manejables?

Ernesto O'Connor: La expansión se concentra sobre todo en obra pública. No es preocupante el monto en sí, pero habría que enfocarse en qué tipo de obra pública se está haciendo. Hasta ahora es toda obra pequeña en municipios: viviendas, asfalto. Pero hay que prestar atención a la gran infraestructura, como la energética o el transporte. No es razonable pensar en un tren bala a Córdoba si no está finalizada todavía la autopista 9. Igualmente, el gasto está alineado con el fuerte incremento de los ingresos, y la política fiscal es un activo de este gobierno. El manejo es bueno, con la gran ventaja que representa el incesante incremento de la recaudación.

  • Ineficiencia

  • P.: ¿Pero la buena performance de los ingresos no se apoya en impuestos que se suponían de emergencia por la crisis de 2001?

    E.O'C.: Según la teoría económica y la evidencia internacional, la actual estructura tributaria argentina es ineficiente y muy distorsiva. No es recomendable gravar exportaciones, o el capital en exceso. Acá las ganancias tienen una tasa de 35%, sin discriminar las que fueron reinvertidas, y el impuesto al cheque estimula la economía informal. Países como Irlanda y Portugal tienen alícuotas de ganancias de la mitad, y en un mundo donde se compite por atraer el capital, si lo gravamos el doble se complica que venga.

    P.:
    ¿Deberían las autoridades monetarias concentrarse en reducir la inflación?

    E.O'C.: Esta gestión económica prioriza la política de ingresos, a través de los controles de precios y las pautas de aumentos salariales, para controlar la inflación. La política monetaria no es el instrumento antiinflacionario elegido, y los objetivos del Central pasan por la acumulación de reservas y el sostenimiento del tipo de cambio nominal. A su vez, las tasas de interés siguen siendo negativas en términos reales, lo que estimula la construcción y la compra de bienes. Pero ésta no parece una situación sostenible. Si no se usa la tasa para frenar una inflación de 11% anual, cuando en todo el mundo es de 2% o 3% (salvo Venezuela y China donde es de dos dígitos), se ingresa en un problema de competitividad, que no implica sólo un buen tipo de cambio, que no se aprecie ni sea volátil, sino también una inserción exportadora diversificada, un sistema tributario pro competitivo, créditos bancarios fluidos y una dinámica de precios más moderada.

    P.: Los controles de precios son quizás el tema más controvertido de la política económica llevada a cabo por el gobierno. ¿Y qué pasará de ahora en más?

    E.O'C.: Con un superávit primario alto hay margen para mantener el control de precios, ya que éste implica también subsidios. Pero mes a mes se acumulan distorsiones que afectan la rentabilidad del sector privado, que comienza a flaquear. Dentro de la industria, por caso, hay sectores que ya tienen caídas de producción, por ejemplo, la carne o el papel. Los mercados ajustan por precios o por cantidades, y si continúan los controles de precios, va a caer la oferta. Entonces impactarán por el lado de la tasa de crecimiento, debido al desestímulo que generan en la producción.

    P.: ¿Qué opina del funcionamiento de los mercados laborales?

    E.O'C.: La recuperación del empleo vino atada a una alta informalidad. Por caso, el aumento salarial de 19% afecta sólo a 20% de la fuerzalaboral. Pero la informalidad va a disminuir cuando aumente realmente la productividad de la economía, que es otro indicador de largo plazo que tiene validez cuando sube durante varios años, no por repuntes coyunturales. Para eso, hay que mejorar el capital humano, reformando los sistemas educativos, abandonando estos esquemas de deserción escolar cero, que implican también una educación de calidad baja, para pasar a una educación ligadaa los sistemas productivos. Si no se logra que los chicos pobres entren a una escuela de calidad y seria, formarán ellos también hogares pobres, y entonces el ciclo se realimenta: la producción es poco competitiva, el gasto público social crece, así como los niveles de inseguridad y de infelicidad para todos, lo que deteriora a su vez más la situación. Hay que recuperar la idea de progreso en la Argentina, que parece haberse perdido.

    Entrevista de Martín Lalín

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