"Los Kirchner quieren un sistema de partido único para el país"
El radical Gerardo Morales aclaró ayer que no está dispuesto a renunciar a la presidencia de la UCR y que resistirá cualquier intento de desplazarlo: "Cobos me va a tener que sacar con los pies para adelante", llegó a decir. Fue la primera vez que aparece junto al mendocino Ernesto-Sanz después de conocerse el pacto entre Néstor Kirchner y Roberto Lavagna, quizás para mostrar unidad partidaria y desmentir las versiones que los dan distanciados. Sanz fue quien declaró rota la alianza con Lavagna a sólo 24 horas de las elecciones del 28 de octubre y Morales quien lo acompañó en la fórmula. Antes de la aparición pública en el Senado, donde reconocieron que la vieja dirigencia partidaria de la provincia de Buenos Aires es hoy un problema para la UCR, juntos dialogaron con Ambito Financiero:
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Cúpula radical,
Gerardo
Morales y
Ernesto Sanz
volvieron ayer a
aparecer juntos
para anunciar
que resistirán
la embestida
de la UCR
kirchnerista
tras el pacto
entre Néstor
Kirchner y
Roberto
Lavagna
Ernesto Sanz: Hasta donde el gobierno quiera. Es una andanada que tiene detrás el padrinazgo material y político de ese poder hegemónico; el gobierno quiere el sello de la Unión Cívica Radical, lo quiere para fagocitarlo, para convertir a la Argentina en un país de partido único, por lo tanto el límite lo tendrá el propio gobierno. Los radicales K son sólo el instrumento de esa decisión y lamento que no adviertan que son sólo instrumentos de esa voracidad del gobierno, y que además pretendan disfrazar esa actitud con un reclamo de democracia dentro del radicalismo, que por otra parte hoy la hay.
P.: ¿Hasta qué nivel los debilitó el pase de Lavagna?
E.S.: Lo de Lavagna sólo sirvió para fortalecerenos aún más. Porque hizo entender que en la Argentina si no hay dirigentes que tengan fuerza para resistir todos terminaremos cooptados por un aparato que reniega de la disidencia. Mire, Lavagna el domingo en la tapa de «Clarín» era el « vicepresidente del PJ», hoy no es ni el ordenanza del edificio de ese partido. El oficialismo tiene una práctica perversa lleva a la gente para su lado los mete en una picadora de carne y devuelve los residuos. Nosotros en ésa no entramos.
P.: Pero hay presión también de adentro del propio radicalismo...
G.M.: Tampoco vamos a tolerar que los viejos estamentos del partido, que responden a la burocracia del partido, pongan en marcha mecanismos para abrirles las puertas al gobierno. El radicalismo no está de remate.Por lo pronto, puertas adentro, debemos empezar con un profundo proceso de renovación total de autoridades, un proceso de ratificación y compromiso con la fe doctrinaria de todos los radicales del país con la base de un partido opositor.
P.: Podrían cerrar algún acuerdo, hoy por lo pronto aparece sólo Elisa Carrió en el horizonte...
G.M.: Lo que siempre tiene que haber son instancias institucionales sobre la base del respeto de la pertenencia de partido, instancias que puedan servir para elaborar una agenda parlamentaria común, líneas de acciones comunes.
P.: ¿Perdieron algún diputado en medio de esta tormenta?
E.S.: Ninguno, Lavagna se fue con lo puesto...
G.M.: Nada de nada, los bloques están intactos, no hubo ningún enroque, nada.
P.: En Córdoba ¿cómo está el radicalismo?
G.M.: Córdoba está bien. Tienen sus propios entuertos internos, creo que abril van a internas, pero eso no modifica en nada nuestra postura a nivel nacional.
P.: ¿Va a haber novedades en cuanto a las intervenciones a distritos del radicalismo K?
E.S.: No, no hay cambios, sigue la intervención, lo que vamos a tratar es la problemática de algunos distritos, como Santa Fe y la provincia de Buenos Aires, pero no volvemos atrás ni con las intervenciones ni con la expulsión de Julio Cobos.
Entrevista de Rubén Rabanal




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